“Desastre en la Región del Bío-Bío sigue sin ser adecuadamente dimensionado”

Todavía impresionado “por los grandes daños materiales y la afectación de la vida humana en diversas formas”, el senador Alejandro Navarro, representante de la circunscripción VIII Costa, epicentro del terremoto, dijo que “lo que han logrado mostrar los medios de comunicación, que ya es bastante desastroso, no tiene punto de comparación con lo que uno ve y siente cuando recorre los lugares devastados y se enfrenta al miedo, la desesperación y la desesperanza de la gente”.

El parlamentario, quien ha recorrido diversos lugares afectados por la catástrofe señaló que “pese a todo la gente mantiene una fortaleza a toda prueba, es gente de trabajo y de temple que está dispuesta empezar de cero si es necesario. Pero para que eso funcione se requiere mayor apoyo. La lentitud en el auxilio de las comunidades afectadas, especialmente las más pequeñas, pobres y alejadas de los grandes centros urbanos, ha agravado la tensión que produce el sentirse abandonado”.

“Pero hoy -agregó- no es el momento para hacer esos análisis. Hoy la prioridad debe ser la gente y sus necesidades básicas y urgentes. Por eso creemos imprescindible que se adopten ya medidas urgentes para Bío-Bío y las otras zonas afectadas, empezando por prolongar en el tiempo, por ejemplo, las medidas económicas y laborales que buscaban dinamizar la economía y salvar un aumento de la cesantía, ayudando de esta manera a los trabajadores, pero también a las empresas que de otra manera sólo podrían sobrevivir despidiendo gente”.

El legislador recordó que “durante la campaña presidencial pasada hubo consenso absoluto sobre la importancia de las pymes: hoy es el momento de demostrar eso con acciones y medidas concretas, entregándoles subsidios y acceso al crédito, reduciendo el impuesto de timbres y estampillas, para que ayuden a mantener la productividad y el empleo. Por cierto también hay que acentuar en esta zona todas aquellas medidas que tiendan a apoyar y facilitar la construcción y reparación de viviendas. Y por cierto, hay que diseñar un programa de obras públicas, especialmente de infraestructura que ayude a resolver los graves daños producidos en caminos, escuelas y hospitales”.

Navarro dijo que “aunque la utilización del dos por ciento constitucional para enfrentar los efectos de este terremoto es útil, el próximo gobierno debiera pensar en abriri una glosa especial de financiamiento en la discusión del debate presupuestario no sólo del 2011, sino de al menos todo su período, de manera de que exista claridad sobre la destinación de los recursos adicionales y no terminen diluyéndose en los presupuestos sectoriales. Lo mismo debiera suceder con los presupuestos de los gobiernos regionales y de los municipios de las zonas afectadas. Y también debe diseñarse un plan de reconstrucción de Bío-Bío y Maule que no afecte las políticas habitacionales normales para estas regiones”.

El parlamentario dijo que “en la medida de lo posible hay que abrir la discusión sobre temas como que existan bomberos profesionales, especialmente en aquellas unidades más especializadas como las de rescate; que quienes realizan el servicio militar reciban capacitación para enfrentar desastres naturales, que si ya existiera nos permitiría contar con reservistas más preparados; y que el sistema de protección civil se fortalezca en sus puntos más débiles, como lo son los municipios, cuyos encargados de emergencia generalmente tienen otras funciones prioritarias, y que no disponen de los recursos necesarios para estos fines”.

“Hay que reconocer -añadió- que tal como lo señaló en días pasados el Comandante en Jefe de la FACH, este terremoto ha dejado en evidencia que en muchos aspectos seguimos siendo un país tercermundista. La lentitud, la falta de conectividad y de comunicaciones, la falta de previsión para disponer la entrega de elementos vitales como el agua, la alimentación para los niños, el abrigo para quienes están viviendo en los cerros, son algunos de esos aspectos sobre los que debemos trabajar y que no se resuelven con el ingreso a la OCDE, asumiendo que el desarrollo se dicta por decreto y sólo considerando variables macroeconómicas”.

Navarro dijo que “cuando ve la actual situación llega a entender muchas de las razones que explican la derrota de la Concertación: todos los íconos de la modernidad de las últimas dos décadas, ante esta catástrofe han hecho agua. Ahí están las carreteras concesionadas, los edificios nuevos que se caen, los celulares que no funcionan y las sanitarias y las distribuidoras eléctricas que no logran reponer el servicio mínimo en las regiones afectadas. Ante esta escena es cuando uno se pregunta: ¿y qué habría pasado si tuviéramos plantas nucleares como algunos insisten en forzar para nuestro país, incluso proponiendo instalarlas en las zonas más afectadas por este terremoto?”.

Por útimo, el legislador reiteró su llamado a dimensionar adecuadamente los daños materiales y humanos en Bío-Bío, y a acudir lo más pronto posible en ayuda de la gente que no la ha recibido. Y agradecer, en nombre la gente, la labor de las Fuerzas Armadas y los organismos humanitarios, porque seguramente muchas de sus propias familias han sido afectadas, pero su vocación los hace volcar generosamente su trabajo a favor de la comunidad, lo que se valora en toda su dimensión”.

PRENSA OFICINA PARLAMENTARIA

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