El señor NAVARRO.- Señor Presidente, todo este debate no es sobre dos dÃas feriados: es sobre medio feriado. Porque, en definitiva, es la mitad del viernes en la tarde.

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Todos los funcionarios -artÃculo 71 del Estatuto Administrativo- públicos la verdad es que tienen por ley de la República feriado administrativo. Y en el resto de las empresas privadas, particularmente se produce un efecto colateral o un efecto dominó, en donde, efectivamente, lo que se hace es o hay acuerdo a fin de poder ajustar lo que algunos le pueden llamar “sandwichâ€. Es decir, ajustar un feriado.
Lo más extraño de este debate, es que todos los que tienen algún poder de decisión, la verdad es que no van a trabajar ese dÃa. Todos los que están debatiendo sobre si los trabajadores de Chile trabajan o no trabajan, yo dudo que vayan a trabajar. Y, por lo tanto, es un debate entre los que ese dÃa se lo van a tomar igual.
Y, por tanto, yo creo que hay que poner el acento en un tema más de fondo, que es el reconocer que el informe de Desarrollo Humano del 2009 del Programa de Naciones Unidad para el Desarrollo (PNUD) señaló que el chileno trabaja 53 horas promedio a la semana, lo que representa un 17 por ciento más que las 45 horas establecidas en la legislación.
¿Se cumple la ley laboral en Chile? O sea, es efectivo que este mismo Congreso, con el voto de todos los que aquà están, redujimos de 48 a 45 horas la jornada laboral. ¿Se cumple en la realidad? ¡No se cumple!
Se han buscado las más diversas artimañas en el retail, ParÃs, Falabella, todas las grandes tiendas, en vulnerar a los trabajadores del comercio. La semana corrida, aprobada por este Parlamento, tampoco se cumple; se les deniega. Se buscó la triquiñuela, se buscó el camino corto.
Y, entonces, cuando las Naciones Unidas le dicen a Chile: “Se trabajan 53 horas y no las 45 que la legislaciónâ€, alguien está violando la ley; alguien está incumpliendo la leyâ€.
Son 53 las que trabajan, cuando la ley permite 45.
Yo, en tiempos pretéritos, en la universidad, conocÃamos a los Mártires de Chicago. Que algunos de los que aquà están recordarán, por cierto, el 1° de mayo: DÃa Internacional de los Trabajadores. Fue una gesta que ratifica la lucha de los trabajadores por la jornada de 8 horas diarias.
¿Cuántos trabajadores en mi patria laboran 8 horas diarias? ¿Cuántos? Los del empleo del Gobierno a través de los municipios? Creo que por ahÃ. El resto tiene jornadas que van de 10, 12 o incluso más horas, muchas veces sin el pago de las horas extraordinaria. Porque la legislación laboral es extremadamente débil en poder permitir que esta sea defendida.
Tengo la certeza de que, en definitiva, hay una preocupación del Gobierno porque Chile no pierda dinero porque ese dÃa no se trabaje. Yo quisiera pedirle al Gobierno que con la misma fuerza le pida a los Intendentes que trabajen, le pida a los Ministros que trabajen, y que no se vayan al Mundial.
Porque si, la verdad, es que el Gobierno diera ejemplo de que hay que trabajar 24 por 7; o sea, 24 horas por 7 dÃas a la semana, la verdad es que efectivamente eso no fue lo más adecuado.
Chile tiene quince dÃas feriados anuales. Este año son solo once. Y el Bicentenario es una actividad económica también que hace crecer la economÃa. A los 100 años -creo que lo dijo Ximena- fue una semana. Hubo otros hechos, por cierto, pero fue una semana en el Centenario.
Creo que ha llegado la hora de poner una dosis de cordura respecto de este tema de la familia.
Aquà si el PIB (Producto Interno Bruto) es el elemento para medir el desarrollo económico, yo le pedirÃa que pudiéramos repasar las palabras de Sarkozy, las palabras también de un economista, Premio Nobel, Stiglitz, que dicen que efectivamente debiéramos avanzar hacia un Ãndice Nacional de Felicidad. Respecto cómo medir si efectivamente los paÃses cuando crecen o se desarrollan son más felices.
Y la verdad es que la mayorÃa de los economistas del Fondo Monetario Internacional dicen lo contrario, que los paÃses que más crecen no son los más felices. Que, en definitiva, se sienten más infelices, porque compiten más y se sienten más envidiosos, tal vez, de que otros crecen más que ellos o tienen más que ellos.
Y paradojalmente, paÃses como México, paÃses como Colombia, tienen Ãndices de felicidad mayor que los británicos; mayor que las principales economÃas. Medir el Ãndice de Felicidad Nacional podrÃa ser un esfuerzo interesante respecto de cómo podemos medir, también, nuestra preocupación por la familia.
Si yo voy a apoyar estos dos dÃas de feriado, señor Presidente, es porque creo que es una oportunidad. Chile merece un respiro. La verdad que este ha sido un año tremendamente difÃcil, no solo para las zonas devastadas por el terremoto y el maremoto, sino, particularmente, para aquellos que han hecho trabajo voluntario, han tenido más esfuerzo, y creo que bien vale la pena hacer un alto en estas Fiestas Patrias, particularmente para descansar y estar más junto a la familia.
Yo dirÃa aquà una apelación concreta a la posibilidad de estar más tiempo en familia, para los que tienen que viajar. Mucha gente en mi Región se ha ido al norte, los hay mineros; mucha gente se ha ido al sur, y la verdad es que tienen que regresar para ver y estar en la familia. Y en eso gastan y emplean mucho tiempo.
Yo creo que el tiempo perdido y los -comillas- “ingresos perdidos†pueden recuperarse con mayor eficiencia.
Este debate lo debiéramos tener en cómo mantenemos la eficiencia y la elevamos en lo que resta del año, más que debatir si brindamos un dÃa más o un dÃa menos a los chilenos. Más eficiencia, no más trabajo. Eso pareciera ser el tema central: más eficiencia, no más trabajo.
Desde ya, los chilenos trabajan en exceso, trabajan demasiado, y alguien no cumple la legislación.
Siento, señor Presidente, de que, por tanto, aquà el debate debe centrarse en poder aprobar estos feriados y dedicarnos a las contradicciones que han surgido de lo que yo he expresado: de por qué se trabajan muchas más horas de las especificadas en la ley; de por qué el debate se ha dado sobre si hay o no 200 ó 300 millones de dólares de pérdida si es que existen estos feriados, cuando en realidad, claramente, la gente que está en mejor disposición de compartir, la gente que es más feliz, la gente que tiene más tiempo para el ocio creativo, la gente que puede disfrutar más de la vida y transformar, por cierto, su vida, no en una vida para el trabajo, sino en el trabajo para la vida.
Creo que, en definitiva, ese debiera ser el concepto: trabajar para vivir. Uno trabaja para tener los elementos básicos para subsistir, y no vivir para trabajar, como le ocurre a cientos de miles de chilenos que tienen que dedicar muchas horas de su familia y de su crecimiento personal al trabajo.
Esto, por tanto, no se trata de un debate entre los trabajadores y los flojos, entre los perezosos y los activos. Este es un debate sobre cómo hacemos que el paÃs sea más eficiente, no necesariamente trabajando más, sino teniendo mejores condiciones. Y esas condiciones pasan por un elemento básico, que es el recurso humano. No solo las máquinas tiene que estar disponibles para trabajar -bien aceitadas, bien mantenidas-, también el ser humano tiene que estar en condiciones óptimas para poder trabajar.
Y, por lo tanto, tomemos esto, queridos colegas, como una oxigenación necesaria después de un año extraordinariamente complejo, después de toda la tensión y el estrés del Mundial, después de todo el terror que ha provocado el terremoto y el maremoto, de la posibilidad que los chilenos tengan un dÃa más de descanso debe ser bienvenida. Que las familias lo aprovechen para descansar, para disfrutarlo y que, particularmente, aquellos que quieran trabajar, que lo hagan. Nadie se los va a impedir.
Lo que queremos es que las grandes multitiendas, que el retail, que todas las grandes empresas del comercio, sà pueden tener condiciones especiales, porque al ser estos feriados no obligatorios o transables, lo que tenemos es que muchos van a tener que trabajar igual.
Yo hubiera esperado que hubiéramos acogido la presentación de la Cámara de Diputados de hacer invendibles, de hacer intransables, de hacer obligatorios estos dos dÃas feriados, porque si no, de lo contrario, lo que vamos a tener es que en muchos lugares se va a llegar a acuerdo y muchos van a trabajar, particularmente, los empleados del sector comercio, del sector servicios. Y, por lo tanto, no va a ser un feriado justo. Ojalá pudiéramos revisar aquello.
Yo voy a votar a favor de lo que ha planteado la Cámara de Diputados y voy a votar en contra de la indicación, pues estoy a favor de los dos dÃas feriados y también de extender este beneficio intransable a los trabajadores del comercio.
¡Patagonia sin represas, señor Presidente!
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Se le acusó de ser uno de los más insignes dÃscolos en la Concertación cuando, siendo diputado y desafiando al establishment del sector, quiso quitarle su sillón en el Senado nada menos que a José Antonio Viera-Gallo, figura de la transición y renombrado “barón†del Partido Socialista. Y cuando Alejandro Navarro, contra las expectativas de la mayorÃa, logró desbancar al veterano polÃtico, se convirtió en una “bestia negra†para la coalición de gobierno y para su Presidente, Ricardo Lagos.