El miedo constante que les genera la cercanía de los bosques de empresas forestales y otras entidades con sus casas, llevó a vecinos de zonas afectadas por los incendios forestales a recurrir vía recurso de protección a la Corte de Apelaciones.

La finalidad de la acción, es que sea la justicia -a falta normativa legal- la que obligue a los dueños de plantaciones forestales a generar franjas de protección, de al menos 500 metros para proteger las viviendas de las llamas que ya los han amenazados durante estos días.

“No tenemos ninguna protección de ninguna índole. Nosotros mismos hemos tratado de limpiar porque las forestales nunca se han comunicado con nosotros”, contó la presidenta de Villa Montahue 1, comuna de Penco, Claudia Capponi.

FUE UN INFIERNO

Durante la última semana son decenas las familias de diversos puntos del Gran Concepción que no podido dormir viendo como las llamas se acercan a sus propiedades. La cercanía de algunas poblaciones con los bosques colindantes preocupan a los vecinos.

“El fuego estuvo cerca de nuestras casas, pero gracias al viento, las llamas no pasaron por donde estábamos nosotros”, contó el ex dirigente vecinal de la villa El Remanso de Chiguayante, Juan Mardones.

Una misma situación es la que se vivió en el sector de San Carlitos de Tomé. La presidenta de la junta de vecinos, Feliciana Palma contó que “estuvimos toda una tarde cuidando (…). Hubo sectores que fueron afectados, pero por suerte no se quemó ninguna casa”.

Por su parte, Capponi declaró que lo vivido “fue un infierno. Quedamos rodeado de fuego porque no tenemos cortafuegos. Gracias no se nos quemó ninguna casa, porque se hubiera sido así nos quemamos todos, porque estamos encerrados por el bosque”.

JUSTICIA

Es la inexistencia de una franja de seguridad, que separe el sector boscoso de sus viviendas, lo que preocupa a los vecinos. Es por eso que ayer, en compañía del senador Alejandro Navarro llegaron a la Corte penquista a presentar un recurso de protección para que sea este tribunal el que ordene de que se ejecute la acción que podría evitar que las llamas de un incendio forestal lleguen a sus casas.

“Estamos pidiendo de que se retire las forestales para que exista un espacio para poder estar tranquilos. Ningún vecino del sector duerme tranquilo, porque se tiene que levantar a revisar de que no haya ningún foco a alrededor de la vivienda”, expuso la presidente del sector San Carlitos de Tomé.

El vicepresidente de la junta de vecinos de la Villa Universitaria de Concepción, Eduardo Romero, sostuvo que llegaron a la justicia debido a la inexistente preocupación de los dueños de los predios de generar un cortafuego que evite la llegada de las llamas a sus hogares. En su caso, asegura que el dueño del terreno que le puede afectar corresponde a la Asociación de la Universidad de Concepción.

“Ellos ven sus intereses, pero no se preocupan de cómo estamos los vecinos o en la situación que podemos estar nosotros (…). La justicia tiene que poner el orden”, declaró el dirigente penquista.

Mardones avaló esa situación y sostuvo que han conversado con las empresas, pero que estas nunca han dado solución. “Queremos que se ordene de una franja de seguridad, mínimo de 500 metros, como por ejemplo, lo tiene Canadá o Australia”, expuso el ex dirigente de villa El Remanso de Chiguayante.

Los vecinos manifestaron que las autoridades esperan que se queme una población completa para que realicen acciones que lleven a normar esta tarea.

Fuente: Diario El Sur