Ampliación de plazo para candidatura por partido político o como independiente.

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, la verdad es que este es un seguro que están tomando los partidos políticos para protegerse los díscolos, para protegerse de las deserciones, pero a su vez también es una exigencia mayor de una barrera para el juego político de los independientes.

Así lo ha señalado el propio Director del Servicio Electoral, Juan Ignacio García, que señala que para las próximas elecciones, dado la exigencia de 90 días previos a la fecha de la elección y sumados los nueves meses que propone el proyecto, extiende de manera continua entre elección y elección, o sea, no podría haber ningún tipo de renuncia. Todos tendrían que ser antes de aquella. Eso puede provocar, por cierto, confusión entre los candidatos independientes.

También plantea el Director del Servicio Electoral que se quiere eximir de esta condición a aquellos que siendo militantes de un partido renuncien en fecha prohibida, es decir, antes o después de los nueves meses, o en un plazo menor.

¿Qué pasa con la constitución de nuevos partidos? Si bien en este país constituir partidos es una aventura interminable, compleja y difícil, la verdad es que también se afecta la independencia y la facultad tradicional de poder constituir un partido político sin que este quede sujeto a esta norma constitucional.

Señor Presidente, creo que claramente este seguro que toman los partidos respecto de sus militantes -es decir, para que no puedan abandonar las filas y ser declarados candidatos independientes-, no se condice con lo que la sociedad nos está diciendo. La sociedad está diciendo y el barómetro latino de la Agencia para el Desarrollo de los Estados Unidos, publicada hace pocos días atrás, señala que menos del 11 por ciento de la gente dice sentirse representada por los partidos políticos.

Sin embargo, aquí los partidos políticos están tomando una decisión sobre quienes participan en política. Y le dicen a los independientes que van a haber más trabas, más barreras de entrada, más dificultades para poder inscribirse.

Creo que es una decisión arbitraria e inconstitucional. Yo hago reserva de constitucionalidad, porque creo que los independientes tienen todo el derecho a participar en la política. Este no puede ser un patrimonio de los partidos políticos, también debe haber ciudadanía, y no necesariamente partidos políticos.

Yo respeto a los partidos políticos, me siento un político, he formado un partido político, sin embargo, creo que la norma general debe ser que los partidos políticos deben tener los mismos derechos que otras organizaciones u otros movimientos de la sociedad para participar en política.

Por eso que, junto con esto, el reemplazo que se ha producido en este Senado abre una incógnita respecto, por cierto, de la legitimidad de la representación. Hay un partido que ha decidido poner a un concejal de Las Condes por Senador de Valdivia.

El mecanismo de reemplazo de los partidos es un mecanismo autoritario. La gente elige un Senador o un Diputado para que represente intereses que son diferentes a los de los partidos. Sin embargo, los partidos determinan que quien haga el reemplazo no corresponde fundamentalmente a la esencia para la cual ha sido electo, en este caso, el Senador que deja el cargo.

Creo que eso va a llevar a una revisión muy importante de los mecanismos por los cuales se producen los reemplazos. Antes habían elecciones complementarias, tenían dificultades. En otros países, están los suplentes: se elige al titular y se elige al suplente. Pero la carambola, el efecto colateral que pueden provocar estos dos cambios de gabinete que han sacado de este Hemiciclo a dos importantes Senadores y, por cierto, de paso les deseo lo mejor. Yo sé que lo van a haber muy bien. Tienen alta capacidad. Le ponen a un componente político que en mi opinión le faltaba. Siempre es bueno tener un Gobierno que si llega por la política se declare político y no técnico. ¡Ah! Y eso va a ser así. Sin embargo, el reemplazo, que no solo ha provocado un debate interno duro al interior de los partidos, hay también debate en la ciudadanía.

Yo quiero llamar la atención que de aprobarse este proyecto, señor Presidente, que pone más barreras de entrada para los independientes, que establece mayor autoritarismo de los partidos, es un seguro de vida para los partidos.

Yo siento que si los partidos los hacen bien, van a cuidar a sus militantes y estos no se van a ir. Porque la verdad es que hay que tener la facultad y el derecho a discrepar. Si hay un militante que no se siente interpretado por su partido, puede abandonar dicho partido y generar un camino propio de participación política.

Ponerle barrera de entradas, obligar a renunciar u obligar a cumplir condiciones mediante una ley, me parece en extremo autoritario.

Señor Presidente, anuncio mi voto en contra de este proyecto de ley. Hago reserva de constitucionalidad.

¡Patagonia sin represas, señor Presidente!

He dicho.

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