Aumento de Penas por manejo en estado de ebriedad y bajo la infuencia del alcohol

El señor NAVARRO.- Presidente, yo quiero felicitar a los Senadores Gómez y Cantero, que han presentado este proyecto de ley, que apunta a un problema real, concreto, terrible.

Imagen: enteraterd.com

Pero yo creo que, en definitiva, estamos frente también a un proyecto bastante elitista, un proyecto que no afecta, por cierto, a los ABC1, que con mucho gusto van a pagar la multa, cualquiera que sea, y van a ponerse chofer. Este es un proyecto de ley que solo castiga a la clase media, a la clase baja, que tiene su vehículo y que pudiera cometer esta infracción. Porque, tal como lo ha dicho el Senador Gómez, lo que hace es aumentar las multas y aumentar los días de pérdida de licencia. Pero el que tiene plata, tiene chofer. Y al que tiene plata le da lo mismo pagar una multa de 100 mil, 200 mil o 300 mil pesos. Al que le duele es al conductor del transporte público que pagando una multa se le va el sueldo de 3 días.

 

Y, por lo tanto, el tema de aumentar las multas o aumentar los días de licencia solo significa castigar a un segmento de la población de manera educativa, porque al resto le da exactamente lo mismo: son “bacanes”; pueden pagar las multas, pueden tener chofer y, en definitiva, por cierto, todas las estadísticas nos dicen que cuando hay alcohol comprometido, hay un cierto segmento también de la población que está más propicia a tener vehículo y a estar conduciendo bajo los efectos del alcohol.

Por lo tanto, creo que el proyecto aporta a una medida de presión, pero no resuelve ni con mucho el problema.

Del mismo modo, dos Senadores (Rossi y Chahuán) han llevado adelante un proyecto de ley para poder establecer que no haya publicidad en los estadios deportivos ni en las camisetas de los clubes de fútbol. Porque los ídolos llevan en su pecho “Cristal”, porque, en definitiva, aquellos que quieren ser modelos para la juventud llevan en su pecho una marca de alcohol.

Y, por lo tanto, no resulta coherente que esta sociedad quiera castigar a los que beben alcohol, cuando la publicidad es permitida, incentivada, desarrollada. Y hay quienes están hoy día queriendo restringir este proyecto de ley.

Porque, leo, este es un proyecto que hace dos meses las marcas ya habían comprometido 18 mil 408 millones para patrocinios deportivos el 2011, y lo más importante, y cerveza, 3 mil 589.

Claro, algunos clubes, cristal, Colo-Colo, se van a ver afectados. Pero, en definitiva, por una parte, castigamos el consumo de alcohol, y por otra parte, pretendemos rebajar los incentivos para la publicidad del mismo.

Señor Presidente, tengo en mis manos la estadística del año 2007 de las diversas causas: imprudencia, desobediencia de señalización, peatón, pérdida de control, alcohol del conductor. Voy a leer la lista central.

Sinistros: total del año, 53 mil 682; alcohol en el conductor, 3 mil 945. Es decir, el cinco por ciento de las causas de accidente, de los siniestros.

Fallecidos por alcohol: 218. Total: 1 mil 645. Menos del cinco por ciento.

Lesionados graves por alcohol: 820. Total: 7 mil 374.

Menos graves: 589. Total: 4 mil 977.

Leves: 3 mil 768. Total: 41 mil 659.

Total de lesionados por alcohol del conductor: 5 mil 177. Total de lesionados: 54 mil. 10 por ciento.

O sea, cuando discutimos el tema del alcohol, estamos apuntando solo al 10 por ciento de la causa de accidentes de lesiones graves, de siniestros, de fallecimientos: ¡10 por ciento! El otro 90 por ciento tiene otras causas.

Y por eso digo que esta es una ley elitista, es una ley contradictoria, y particularmente, quiero decir, hemos venido trabajando la clave del tema de la educación del tránsito para combatir la principal causa de accidente, la principal causa de muerte de los jóvenes en Chile. En Chile los jóvenes menores de 23 años no se mueren de otra cosa sino por accidentes del tránsito. La principal causa de muerte son los accidentes del tránsito.

¿Y qué hacemos en materia educativa? Este Senado, cuando yo no era miembro, después de un proyecto de 7 años y medio en la Cámara de Diputados, rechazó hacer obligatoria la enseñanza del tránsito en la enseñanza básica y media. ¡Buen conductor! ¡Buen peatón! ¡Buen pasajero! Lo rechazó sin discusión y sin causa alguna, aduciendo que la ley orgánica constitucional de educación no era el mecanismo para poder incorporar la temática de la educación.

He presentado 9 proyectos de ley en los últimos 6 años tendientes a fortalecer la defensa, y particularmente la educación, para que tengamos educación de protección de la vida, de querer la vida. Porque en definitiva se mueren los jóvenes y hay miles y miles de lesionados. En Chile, fallecen cinco personas al día: cinco personas diarias.

Uno si fuera un país de África y le dicen que se están muriendo cinco al día, la verdad es que pediría muchos antecedentes para saber por qué causa fallecen cinco personas diarias de manera inevitable.

En Chile, cada cuatro o cinco horas fallece una persona por accidente del tránsito. Y he leído las cifras del 2007, y el tema de la influencia del alcohol no supera el 10 por ciento. El resto son causas muy diferentes, como las he señalado.

He presentado el proyecto de ley para hacer que los jóvenes puedan sacar licencia entre los 17 y los 18, pero que tengan la obligatoriedad de hacer a lo menos tres cursos distintos antes de obtener la licencia. Si no lo hacen en el colegio, tendrán que hacerlo en el mundo privado, de tal manera que puedan tener educación previa, y sea un requisito para obtener licencia.

De ese modo, introducimos la obligatoriedad de que en los liceos haya educación del tránsito de manera electiva, si no la quieren hacer obligatoria. Porque hace siete años conseguimos que los profesores que enseñan educación del tránsito se les incluyera en el perfeccionamiento, porque durante décadas los profesores estudiaban tránsito pero no les pagaban, porque no había perfeccionamiento.

Logramos que la SIAT trabajando con todo el equipo incorporara que en cada accidente del tránsito también hiciera el chequeo de los elementos de seguridad de los automóviles, porque hoy día automóvil más barato, automóvil más inseguro, menos medidas de seguridad.

Señor Presidente, he presentado el proyecto de ley para obligar a tener la silla de niños obligatoria en los buses interurbanos; a establecer la prohibición de la publicidad en el deporte; a establecer la medida del puntaje en la licencia. Está claro que más sanciones no van a hacer bajar el número de accidentes y el número de muertos. Y les quiero decir con todo cariño al Senador Gómez y Cantero que esta ley que endurece las penas no va a hacer bajar el número de siniestros ni de muertos. Porque está comprobado en el mundo que aumentar las penas en materia de accidentes del tránsito no es el mecanismo. En Inglaterra, en Europa, es el mecanismo de puntaje. Partes con 100 puntos y te van quitando. Te pasaste con roja, 20 puntos; te estacionaste mal, cinco puntos. Y, en definitiva, la gente, entonces, empieza con un proceso de educación interna para ir resguardando su conducta al conducir.

La sanción del que paga, del ABC1, paga la multa y pone chofer, no cambia su actitud ni su conducta, va a seguir “chupando” en los cócteles, va a seguir tomando vino al almuerzo, porque en definitiva no le afecta ni al bolsillo ni a su vida diaria.

Hemos presentado el proyecto de ley para etiqueta las bebidas alcohólicas. Ahí está la Comisión de Agricultura con el lobby de los viñateros hace cuatro o cinco años detenido.

Hemos dicho que los vehículos que se fugan, señor Presidente, el 50 por ciento de los accidentes bajo la influencia del alcohol se fugan, se arrancan. Y efectivamente como no hay penas, es imposible obtener reparación de las víctimas, pues no hay a quien acusar. Y ese proyecto de fuga lleva cuatro años en la Comisión de Transportes, para poder establecer por cierto mecanismos que permitan individualizar y buscar a los vehículos que se fugan.

Hemos también presentado un proyecto para prohibir manejar fumando.

Si se prohíbe manejar hablando por celular, está claro que el principio es el mismo. Se debiera prohibir manejar fumando, porque es un elemento que aumenta el riesgo de la distracción del conductor.

Hemos dicho que los municipios tienen que tener facultades extraordinarias para despejar las vías y sacar los autos que se estacionan para mejorar la visibilidad, y por cierto, hemos dicho que hay que poner más plata en CONASET. La Comisión Nacional del Tránsito no tiene un presupuesto superior a los 2 millones de dólares. Y anualmente tienen que mendigar recursos.

Yo digo, ¿por qué las multas del tránsito todas van a beneficio de los municipios? ¿Por qué no hacemos que las multas del tránsito vayan en beneficio de las campañas de educación del tránsito y no a engrosar las arcas de los municipios? Porque en definitiva lo que se arma con los juzgados de policía local es un gran negociado. Por eso estaba el fotorradar, por eso los automovilistas dicen se pusieron con Carabineros para que vayan a engrosar las debilitadas arcas del municipio. En definitiva se convierte en un gran negocio. Y muchos municipios subsisten sacándoles partes a los incautos que en definitiva transitan por vías que no conocen.

Tenemos que establecer el mejoramiento de las brigadas escolares. Con la jornada escolar completa extensiva las brigadas han disminuido su intensidad y los chicos estudian menos.

Señor Presidente, este es un proyecto que me provoca inquietud, porque sé fehacientemente que no va a tener el efecto deseado. Y en definitiva votar en contra significa mostrar desprecio a una causa que es real.

Me voy a abstener. Porque no voy a dar la señal de que con este tipo de leyes se afecta realmente lo que queremos: disminuir los accidentes, disminuir los muertos, disminuir los lesionados, educar más.

En definitiva, este es un proyecto que solo va a castigar a la clase media, a los sectores de bajos ingresos, y no a los ABC1.

En definitiva, es un proyecto clasista.

Señor Presidente, yo espero, de los proyectos que les he señalado a mis queridos colegas, pudiéramos por cierto debatir más de fondo. El principal problema es la educación. Lo ha dicho Inglaterra, lo ha dicho Holanda, lo ha dicho Suecia: el principal problema es la educación. Hay que educar al niño, hay que educar al joven peatón, pasajero o conductor. Y las sanciones no dan resultado.

En definitiva, este es un espejismo.

Yo entiendo, y me voy a abstener por eso, que es un proyecto que va a buscar intencionar bajar el número de accidentes. Pero lamentablemente, muy a mi pesar, mientras aquí aumentamos las penas, cerveza Cristal siguen aportando, y otras cervezas y otras bebidas alcohólicas, miles de millones para publicidad, para que miles y miles de jóvenes sigan bebiendo.

Es una contradicción moral y ética.

Voto abstención.

¡Patagonia sin represas, con nueva Constitución ahora, Presidente!

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