Creación de Superintendencia de Educación

El señor NAVARRO.- Gracias, Presidente.

La Comisión que tuvo la posibilidad de revisar… Primero, Presidente, ¿por qué cinco minutos de debate? ¿Alguien cree en Chile que podamos en cinco minutos expresar la opinión sobre la crisis terminal de la educación pública? O sea, cinco minutos es una limitante extraordinaria y si alguien cree que podemos expresar una opinión política en cinco minutos sobre esta crisis terminal de la educación pública se equivoca.

Imagen: grancanariadespierta.blogspot.com

Señor Presidente, he hecho una pregunta: ¿por qué cinco minutos para debatir?

El señor PIZARRO (Presidente).- Señor Senador, estamos en tercer trámite constitucional. Este tema se ha discutido largamente. El Reglamento…

El señor NAVARRO.- Bueno, vamos a tener que esperar la Comisión Mixta.

Yo he rechazado el proyecto para que vayamos a Mixta, pero estoy plenamente de acuerdo con lo que se votó en la Cámara de Diputados.

La pregunta política: ¿hay o no vigencia del acuerdo político entre la Concertación y la Derecha todavía? Porque en definitiva lo que estamos discutiendo es un proyecto de ley que fue producto de un acuerdo político, de las manitos alzadas, el proyecto más hipócrita que ha conocido la política nacional chilena, porque en definitiva quienes lo aprobaron ayer hoy día lo rechazan. Por que claramente no obedecía a los criterios fundamentales que se habían discutido.

El propio Juan Ignacio García Huidobro, Juan Eduardo, perdón, García-Huidobro ha dicho que los elementos fundamentales de la Comisión Presidencial nombrada por la Presidenta Bachelet, que él el tocó presidir, no están recogidos en el acuerdo político, porque fue un acuerdo de los partidos. Y parte importante de la derrota de la Concertación en la última elección presidencial se debe a que los Partidos lograron dominar la agenda política y no el Gobierno. Fue un grave error.

Señor Presidente, asistimos a la muerte terminal de la educación pública y este Senado tiene la responsabilidad, en la Comisión Mixta, de determinar si Chile quiere o no educación pública. Y yo repito lo que está en el proyecto que llegó de la Cámara de Diputados, que es el rechazo absoluto a la ley que se había aprobado, va a requerir un debate completo, profundo.

Aquí una elite política durante veinte años fue incapaz de modificar una Ley General de Educación capaz de salir al paso a los defectos del sistema. La municipalización fracasó. Ni un alcalde quiere la municipalización, salvo los municipios ricos. Aquí este fracaso de la municipalización no se debe a los estudiantes, no se debe a los padres y apoderados; se debe a la elite que ha consentido una privatización permanente y progresiva. Y esto ha habido un acuerdo de la Concertación y la Derecha. Nadie quiere modificarla; todos quieren colegios particulares subvencionados; todos se han enriquecido con el sistema; nadie la quiere modificar.

Yo he dicho: debatamos educación. Finlandia, el país número uno en educación en el mundo, tiene educación cien por ciento gratuita, cien por ciento pública, del Estado. ¿Cuál es el modelo? Se lo he planteado al Ministro Lavín que vamos a discutir.

El Ministro es político. Fue candidato presidencial. Va a ser candidato presidencial el 2013; no tengo ninguna duda. Quiere hacer una tarea política importante en este Ministerio y la verdad es que yo esperaría que hiciéramos una reforma que salvara a la educación pública, que tuviéramos la posibilidad de discutir cuánto de privado va a tener nuestra educación -porque va a haber inversión privada y los privados van a jugar un rol importante- y cuánto del Estado vamos a tener.

Hoy día, ese Estado, a través de los municipios, no existe; es un fracaso. No queremos esa educación pública municipal. ¿Cuántos hijos de los que aquí están en la Sala están en la educación pública municipalizada? Yo me atrevería a decir que ninguno, ni siquiera los míos. Mis cuatro hijos o mis tres hijos están en la educación particular pagada, porque podemos pagarla. Lo que queremos es nivelar hacia arriba. Y que la calidad que hoy día los particulares pagados ofrecen también lo tengan los niños de Pudahuel, de Tirúa, de San Pedro de la Paz, de Penco, de Tomé. Ese es el sentido del debate.

Entonces, el proyecto está bien orientado: queremos Agencia de Calidad, queremos Superintendencia. Pero lo que queremos es una definición sobre lo público y lo privado, entendiendo que lo público se relaciona con el rol del Estado, no con la subvención, con el rol del Estado. En educación básica y media y también en la educación superior.

Es por eso que yo espero que esta educación en Chile, que es una educación clasista, está hecha para mantener la diferencia de clases sociales. Lo dice la OCDE, lo dice Juan Ignacio García-Huidobro, lo dicen quienes conocen de educación. Educación clasista para mantener las diferencias sociales. ¿Podrá este debate romperla? ¿Podemos tener la altura de miras para discutir de verdad cuál es el rol del Estado en materia de educación, que genera más igualdad?

Ese es el debate, señor Presidente. Yo espero que en definitiva esta propuesta que viene de la Cámara de Diputados paradojalmente se rechace, para provocar la Comisión Mixta que nos permita debatir de verdad. Si el acuerdo político no tiene vigencia, tenemos la oportunidad de debatir libremente en esta monarquía presidencial, en este sistema monárquico en donde el Ejecutivo siempre termina imponiendo su criterio por sobre el Poder Legislativo. Ojalá que tengamos posibilidades de defender la dignidad del Senado para poder aportar con el debate.

Voy a rechazarla para que haya Comisión Mixta y podamos debatir a fondo el problema de la educación pública en Chile.

¡Patagonia sin represas!

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