Declara como feriados obligatorios e irrenunciables los días 19 y 20 de septiembre próximos para trabajadores del comercio

El señor NAVARRO.- Gracias, Presidente.

La verdad es que nosotros pensábamos que íbamos a tener un Ejecutivo proactivo, y por cierto como no lo es, los que tienen que pagar el costo son las bancadas de la Oposición.

Bueno, ese es el costo de ser gobierno. Y lo ha asumido el Senador Allamand.

Yo entiendo de que la bancada de Gobierno tiene que cumplir con su rol. Pero todo tiene un límite. O sea, decir que este es un proyecto que va a perjudicar a los pobres, decir que esto daña a los pequeños empresarios, decir que, en definitiva, se daña los intereses del país, el Senador Longueira dice que estamos haciendo demagogia porque queremos dar un mísero día más de descanso a los trabajadores. Y se nos acusa de hacer demagogia. ¡Un mísero día en 200 años! No en 20 años como han dicho algunos de los Senadores. Esto no ocurre cada 20 años. Esto está ocurriendo cada 200 años.

Y, por cierto, cada vez que tenemos un debate en lo económico, para quienes les gusta digamos la globalización de la economía, del libre mercadismo, se nos señala los países emprendedores, nos ponen en los países de Europa, de Oceanía. Bueno, allá se trabaja 35 horas semanales. ¡35 horas semanales! Y cuando alguno ha tenido la posibilidad de estar allá, en los domingos está todo cerrado. No se trabaja los domingos.

La señora MATTHEI.- Vaya a China.

El señor NAVARRO.- China es otro ejemplo. Y, por tanto, uno dice “por qué felicitamos a los Gobiernos de Europa por su desarrollo económico, por su economía social, en donde los trabajadores laboran 35 horas semanales, donde se desarrollan y crecen con mayor igualdad y, por tanto, las diferencias económicas son menos y los derechos de los trabajadores están protegidos”. Y cuando en Chile pretendemos, por cierto, hacer más equidad, se nos señala que trabajamos menos o que vamos a salir dañados.

Chile, está demostrado, es uno de los países del mundo que tienen más horas laborales acumuladas semanal.

Yo creo que este debate es un poco surrealista, señor Presidente. Que en unos 20, 30 ó 50 -ojalá muy pocos- años más van a decir cómo podían gastar toda una tarde en el Senado para discutir un día de feriado.

La señora MATTHEI.- Dos.

El señor NAVARRO.- O dos, dos sesiones largas del Senado para discutir si había un día más de feriado para los trabajadores.

Yo quiero recordar que a este mismo Senado, allá por el 1920, cuando se discutía la ley de obligatoria de enseñanza primaria había partidos que señalaban que los campos iban a quedar desiertos. Si los pobres terminan el octavo básico obligatoriamente no va a haber quién trabaje los campos. Eso decían. Y se oponían a que hubiera el octavo básico obligatorio, la enseñanza básica, era sexto básico, obligatorio.

Son las visiones, digamos, contemporáneas de quienes tienen una mirada bastante limitada.

Yo creo y espero que en el futuro se diga: sí, el Senado debatió y dio paso después de este debate a entender de que el trabajo no lo es todo, que hay que trabajar para vivir y no vivir para trabajar.

Creo, entonces, de que cuando se plantea este debate tenemos que hacernos cargo de que necesitamos innovar. Y si este es el punto de partida para que el Gobierno actúe anticipadamente frente a estos temas, y que todo lo que ha ofrecido hoy día lo mantenga en el tiempo para poder sí establecer mejoras para los trabajadores, bienvenido.

Yo voy a mantener, por cierto, mi rechazo a un solo día feriado. Estoy por el 19 y 20 feriados. Y he dicho, con la salvedad, y se lo he comentado a los diputados, de las panaderías, que han planteado su inquietud. Yo creo que, efectivamente, van a poder producir pan y venderlo en lugares pequeños. Me hubiera gustado poner una indicación, pero dicen que no hay tiempo y no quiero retrasar este proyecto, porque o si no terminaríamos con un tiempo parlamentario estrecho y con la posibilidad de que se viniera abajo.

Creo, además, señor Presidente, de que hay que hacer cambios profundos a la legislación chilena en materia laboral. Se requieren cambios de verdad revolucionarios, como ha dicho el Ministro Lavín y ha dicho el propio Presidente Piñera. Hay algunos que se asustan. Yo creo que Chile requiere cambios revolucionarios en materia laboral para ponernos al día, particularmente en una ecuación tan simple: cuando se trabaja más, se gana más. Esa es la negociación colectiva que solo el 6 por ciento de los trabajadores hoy día accede porque, si no, los aplastan. Walmart, el Líder, las grandes cadenas los aplastan. Les crean sindicatos paralelos. En definitiva, los persiguen para destruir los sindicatos. Y hoy día tenemos más sindicatos, por cierto, pero también de mucho menor peso, porque se ha diseñado una legislación para eso.

A mí me intentaron sacar del Senado por marchar con los trabajadores en una protesta nacional contra el modelo económico. Fui al Tribunal Constitucional. Y me decía Ségolene Royal, candidata a la Presidencia en Francia, “no logro comprender cómo en Chile se pretende sacar a un Senador de su cargo por marchar con los trabajadores. En Europa, a los que no están con los trabajadores los saca del Senado la ciudadanía”.

En ese sentido, señor Presidente, voto a favor del 19 y 20.

¡Patagonia sin represas, señor Presidente!

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