Designación de señoras María de los Ángeles Covarrubias y María Elena Hermosilla y señores Andrés Egaña, Gastón Gómez, Óscar Reyes, Hernán Viguera y Jaime Gazmuri como integrantes del Consejo Nacional de Televisión

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, tal como lo ha informado el Presidente de la Comisión de Educación, la ley que creó el Consejo Nacional de Televisión en el año 89 -año donde no había un Congreso que pudiera discutirla- entrega a este organismo un conjunto de elementos que son importantísimos hoy día, por cuanto hoy es mucho más importante la televisión.

Imagen: www.elquintopoder.cl

Nada más y nada menos que se entenderá por el correcto funcionamiento de la televisión -que lo debe interpretar el Consejo- el respeto a través de la programación a los valores morales y culturales propios de la nación. Y además agrega, en su artículo 2º, de que el Consejo tiene que estar integrado de manera pluralista.

Yo he votado a favor en la Comisión de Educación porque creo que todos los que aquí están reúnen los requisitos para postularse porque la ley así lo establece. Y yo he señalado de que la objeción que tengo no es a la idoneidad, sino que es a la representatividad.

En ese Consejo Nacional de Televisión no está el Chile real, no está la ciudadanía civil. Está el cuoteo político de los partidos de Gobierno y Oposición -en este caso, la Concertación- que han llegado a un acuerdo político.

Y una vez más les recuerdo a los Senadores de la Derecha, que tanto han criticado el cuoteo, de que este Consejo Nacional es fruto de un cuoteo político, de un acuerdo político encabezado por la Ministra Secretaria de Gobierno, Ena Von Baer, que ha incluido, por cierto, una representación amplia pero particularmente representativa de la Concertación y de la Derecha hoy en el Gobierno.

¡No están los indígenas; no están las minorías sexuales! ¡No está representada la diversidad de las organizaciones civiles; no están los organismos de los consumidores; no están los televidentes! ¡Están los partidos políticos!

Y creo, entonces, que pasado un tiempo más que suficiente, es necesario revisar la ley que crea el Consejo Nacional de Televisión, porque además tiene importancia mayor cuando estamos ad portas de tener una ley de la televisión digital que va a ampliar, por cierto, la posibilidad de las concesiones y este Consejo -según me ha informado el Ministro de Transportes y Telecomunicaciones- va a ver fortalecidas las atribuciones que ya tiene para la asignación de las concesiones del espectro televisivo.

Es por eso, señor Presidente, de que aun cuando claramente los candidatos reúnen las condiciones -y hay a quienes conozco perfectamente: ex Senadores como el Senador Jaime Gazmuri, por el cual tengo un altísimo concepto y otros representantes, todos con un currículum extraordinariamente abultado, razonable, serio, pero, en definitiva, poco representativo- yo espero consecuencia y coherencia.

Y lo que observo respecto de este Gobierno que llegó luchando y que mantuvo veinte años una crítica dura al cuoteo es de que no tiene empacho en hacer cuoteos, siempre que haya acuerdo.

El MAS, el movimiento social que yo presido, no ha sido invitado a este acuerdo; no ha sido conversado con el Gobierno. Es más, si hubiésemos sido invitados hubiéramos dicho cuál es el acuerdo de fondo para renovar una ley que ya está caduca, que no obedece a los estándares de la televisión moderna, que no fue discutida por Parlamento alguno, fue creada durante la dictadura y que, en definitiva, contiene graves omisiones de representatividad.

Si la televisión nacional, si la televisión en Chile -que no es toda la televisión porque efectivamente hay muchos canales que están fuera, son los canales de cable, pero por cierto los canales de cable igual pueden ser sancionados bajo los preceptos del Consejo Nacional de Televisión-, la van a manejar los partidos, ¡que lo digamos! ¡Pero no digamos que es un Consejo Nacional! Es un Consejo de los partidos para la televisión nacional, no es un consejo Nacional de Televisión.

Un Consejo presupone participación de la sociedad civil, presupone representatividad, no solo idoneidad y es por eso, señor Presidente, que tal como lo he manifestado cuando hemos discutido respecto a los representantes del Consejo de Televisión Nacional, sigue adoleciendo la televisión en Chile de un factor clave de representatividad, sigue habiendo un manejo presidencialista extremo.

Es por eso que voto en contra, Señor Presidente, de la propuesta del Presidente de la República por considerarla poco representativa del carácter nacional y particularmente de lo que los televidentes, los usuarios de la televisión pública y abierta y también de cable hoy día quieren, que es tener no solo la posibilidad de ver televisión, sino también de participar en la fiscalización.

¡Patagonia sin represas, señor Presidente!

He dicho.

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