“Educación chilena no aplica contenidos de enseñanza de las normas de tránsito”

Diputado Navarro propone mayor fiscalización a la normativa:

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En un Foro Debate realizado a alumnos de liceos de Tomé, en la Casa de la Cultura de esa comuna, el diputado socialista Alejandro Navarro anunció la elaboración de un proyecto de ley que propone regular la aplicación de una norma que fiscalice y sancione la ausencia de contenidos educativos basados en la enseñanza de las normas del tránsito.

“Hoy día -agregó- existen decretos como el N°14, de 1984, que establece como la obligatoriedad de la enseñanza de las normas, prácticas y principios sobre prevención de riesgo. También está el N°28, de 1985, que aprueba unidades didácticas para educación de tránsito en Educación Parvularia, Básica y Media. Además el artículo 30 de la Ley del Tránsito, dice que “el Ministerio de Educación deberá contemplar en los programas de los establecimientos de enseñanza básica y media del país, entre sus actividades oficiales y permanentes, la enseñanza de las disposiciones que regulan el tránsito, el uso de las vías y los medios de transportes”.

En este contexto, Navarro dijo que “es necesario legislar sobre esta materia y crear conciencia en la comunidad ya que, en Chile, no se está cumpliendo la disposición legal establecida, aún cuando las cifras de muertes en accidentes de tránsito aumentan día tras días, llegando a una persona cada 4,5 horas, es decir, 5 o 6 personas al día y 2.000 muertos al año. Por esto se requiere sancionar el incumplimiento de la obligatoriedad de las normas del tránsito en la enseñanza, lo que esperamos materializar con este proyecto”.

El parlamentario indicó que “una las principales causas de accidentes del tránsito son producidas por el exceso de velocidad. Este es un factor que alcanza el 10,7% de las muertes en comparación con un 22,24% por conducción; 11,00% por causa del peatón; 10,77% mala señalización; 6,75% intemperancia; 4,47% mal uso del derecho de preferencia a paso; 3,40% adelantamiento; 3,29% fallas mecánicas; 2,09% virajes y un 1,18% señalización vial. Sin embargo, de alguna manera, el actual sistema educativo, al no incorporar las disposiciones que regulan el tránsito, también tiene responsabilidad”.

El diputado del PS dijo que “considerando que la principal causa de muertes en los jóvenes son los accidentes de tránsito, una educación a temprana edad, es un muy buen método que incentiva la disminución a futuro de accidentes de tránsito, al fortalecer en los menores una clara disciplina respecto a las normas. Diez mil estudiantes mueren cada año a causa del poco o nulo conocimiento que poseen sobre ellas. Sin embargo, nos encontramos en un país que no reflexiona sobre la necesidad de una cultura del tránsito que comience desde las primeras etapas de formación”.

Navarro, precursor del proyecto de ley que establece la obligatoriedad de las normas del tránsito en la educación, aprobado unánimemente por la Cámara de Diputados y rechazado, posteriormente, por el Senado, señaló que con esta situación se deja un vacío en cuanto a la necesidad de que existan leyes que normen la educación de los jóvenes, los que en estos momentos se encuentran a la suerte de las lecciones que entregue cada establecimiento respecto a la formación de contenidos de educación del tránsito”.

El citado proyecto fue ingresado a la Cámara Baja en marzo de 1996, aprobándose en julio de 1997 en general, y en marzo de 1998 en particular, en un trámite sin discusión y aceptado por todos los sectores. En junio de 1998 se remitió al Senado, y en junio de 2000 se rechazó, sin discusión, en la Cámara Alta. Este hecho es un ‘error histórico’, que se ve reflejado en el aumento de los los índices de muertes, que han alcanzado -sólo desde enero a agosto de este año-, 162 víctimas fatales en la VIII región, cifra mayor en 42 casos comparado con el año pasado”.

El legislador recordó que “en 1999 murieron 1.655 personas y hubo 50.511 lesionados en 47.052 accidentes. En el año 2000 resultaron muertas 1.698 personas y hubo 48.791 lesionados en 43.265 accidentes. En el 2002 se produjeron 41.734 Accidentes, resultando lesionados 44.122, con resultado de 1.549 casos fatales. Sin embargo, se sabe que estas cifras son menores que las reales porque Carabineros hace un seguimiento de los lesionados solamente durante las 24 horas siguientes al accidente, no ingresando a estas cifras de fallecidos aquellos que mueren después de dicho período”.

“A lo anterior -añadió- hay que sumar que solo en el primer semestre del año 2000 hubo 25 jóvenes estudiantes muertos con total de 1.545 lesionados entre jóvenes y niños de 4 a 18 años. Es decir, 10 jóvenes escolares sufren accidentes del tránsito cada día con resultado de lesiones. En el año 1999 la cifra llegó a 41 muertos y 4.784 lesionados”.

Navarro dijo que “los accidentes del tránsito matan a 530 jóvenes de entre 15 y 29 años, de acuerdo al último estudio realizado por el INJ en 1999, siendo el número de lesionados más de 20.000. En 1995 se contabilizaban 17.800 traumatismos, fracturas y contusiones. Es por eso, que los accidentes de tránsito en los jóvenes deberían ser considerados como la peste de la ruta y tener un tratamiento de emergencia nacional de salud pública, sin embargo nos hemos acostumbrado a la muerte”.

Con respecto a las brigadas del tránsito, las cuales el artículo N°14 de 1984 no toma en cuenta su funcionamiento, el parlamentario dijo que “éstas son cada vez más precarias, por lo que deja en claro que todo lo respecto a normar el problema que cada año mata a miles de personas, no está en el consenso de todos por buscar soluciones. En 1993, existían 91.945 patrulleros y 3.566 brigadas; en 1997, no más del 2% de la población estudiantil participa en ellas, existiendo 2450 brigadas (60.722 estudiantes). Es decir, un 98% de los estudiantes no reciben ninguna clase, taller u orientación sobre los riesgos del tránsito”.

Prensa Oficina Parlamentaria

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