Eliminación de vacunas multidosis con timerosal

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, desde hace mucho tiempo las familias agrupadas y organizadas con jóvenes, niños que padecen de autismo, venían denunciando esta situación y, más bien, en un estado de completo abandono de parte del Estado.

Imagen: jralonso.es

Está claro que la prevalencia del autismo en Chile ha aumentado de manera progresiva también como ha aumentado el consumo de timerosal y particularmente sus contenidos en las vacunas.

 

Hace treinta años se presentaba un caso de autismo por cada diez mil niños, asociado a causas congénitas y, en la actualidad, se constata que esa cifra de casos congénitos se mantiene, pero que en Estados Unidos de Norteamérica presentan autismo uno de cada 110 niños.

En Chile no hay registro estadísticos de ese problema.

La primera pregunta: ¿Vamos a tener registro a fin de poder configurar, por cierto, medidas de política pública basada en nuestra propia experiencia y no en la experiencia externa? En los países que se produce esta vacuna no se puede emplear en niños, pero la fabricación es permitida y se exportan a países del tercer mundo. Chile no es un país del tercer mundo. Sin embargo, esta vacuna en Chile está permitida.

Hay una controversia, dicen.

Hay quienes afirman que el timerosal no es la causa del autismo. Sin embargo, es importante destacar que el timerosal ha sido proscrito en la medicina veterinaria de todo el mundo. Es decir, en los años 50 -en el siglo anterior- se eliminó el timerosal en las vacunas empleadas en los países que conformaban la Unión Soviética y allí, en la ex Unión Soviética, se encuentran las tasas de autismo más bajas del mundo.

A partir del año 99, otros países han seguido la exclusión del mercurio en la composición de las vacunas, siguiendo recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y el FDA de los Estados Unidos.

El autismo por intoxicación con mercurio se presenta en niños nacidos completamente sanos. Los programas de vacunación en Chile utilizan productos que contienen timerosal en concentraciones que exceden con mucho los límites recomendados por la OMS, pero en algunas clínicas privadas están disponibles vacunas sin dicho componente.

Entonces, la pregunta es cuál la acción preventiva del Ministerio de Salud. O sea, cuál es la acción frente a un hecho comprobado.

Cuando se dice que no causa daño, yo quiero recordar aquí a los presentes, Honorables Senadores, de que en la década del 60 cuando mi padre fumaba mucho y nos contaba vivo un debate sobre si el tabaco producía o no cáncer y las tabacaleras se gastaron millones y millones en desvirtuar los estudios científicos diciendo que no producía cáncer y, es más, invirtieron centenares, miles de millones de dólares en fomentar el consumo.

Yo siento de que este debate muchas veces cuando hay involucrados enormes y cuantiosos recursos económicos, particularmente en la industria farmacéutica, nos debe llevar al principio preventivo, principio que es recomendado por la OMS, principio que es recomendado por las Naciones Unidas, principio que debe establecerse cuando hay dudas. Y hoy día hay no solo dudas, hay hechos importantes, pruebas importantes, experiencias importantes que demuestran que el timerosal debe ser proscrito de las vacunas y no debe ser utilizado en Chile.

Si hay vacunas en el sector privado que no lo contienen, mi pregunta es por qué estas vacunas no están disponibles también en el sector público y que sea el padre y la madre, con su médico, quienes decidan qué tipo de vacuna se coloca a su hijo. ¿Va a ser cara la sin timerosal? Vamos a ver cómo lo enfrentamos.

La Corporación de Bioautismo ha planteado esto desde hace mucho, mucho tiempo y lo ha hecho con antecedentes, por cierto, que son meritorios. El año 81 fue removida del mercado de Japón y el 96 de los Estados Unidos. ¡96! Estamos en el 2011. Estamos llegando con más de 15 años de retraso a poder tener certeza médica de política de salud pública en torno a las vacunas.

Señor Presidente, yo espero que este proyecto, por cierto, sea aprobado y cuenta con mi voto a favor. Agradecer la persistente campaña, la tenacidad de las familias de los niños con autismo que han dicho que el autismo es una enfermedad provocada y aun cuando a veces en la política tenemos la desviación de llamar “autistas” a los que no quieren escuchar y ellos se sienten ofendidos con toda razón, decir que este autismo puede ser resuelto -el autismo político tal vez no lo sea nunca, señor Presidente-, pero este autismo sí lo podemos prevenir. Y lo podemos prevenir de manera eficaz solo con una política de estado, solo con una política de salud pública.

En ese sentido, señor Presidente, uno quisiera tal vez no esperar el trámite de la ley. Y si va a haber ley que signifique mayores costos para el Ministerio de Salud en este presupuesto del 2011 que se discute…en este presupuesto del 2011 para la ejecución presupuestaria del 2012 debiera estar considerado el mayor costo que va a tener para el Ministerio de Salud el asumir este proyecto de ley, es decir, la prohibición de fabricación, importación, comercialización o distribución a cualquier título, de todo tipo de vacunas que dentro de sus compuestos contengan en cualquier nivel de concentración timerosal o compuestos organomercúricos.

Señor Presidente, voto a favor este proyecto de ley, esperando que el Ministerio de Salud pueda asumir, desde ya, todas las acciones posibles tendientes a mitigar, también a reparar, atender a las familias que han sido afectadas, pero particularmente a accionar para impedir que esta vacuna siga siendo aplicada en Chile.

¡Nueva Constitución ahora, señor Presidente!

¡Patagonia sin represas!

He dicho.

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