Establecimiento de medidas contra la discriminación

Imagen: generaenlinea.cl

El señor NAVARRO.- Presidente, Chile ha suscrito cuatro resoluciones de la OEA, la Organización de los Estados Americanos, sobre no discriminación por orientación sexual e identidad de género. La última, en junio de 2011. Y resolvió “condenar la discriminación contra personas por motivos de orientación sexual e identidad de género, e instar a los Estados dentro de los parámetros de las instituciones jurídicas de su ordenamiento interno, a adoptar las medidas necesarias para prevenir, sancionar y erradicar dicha discriminación”.

 

Lo que estamos haciendo es cumplir con lo que hemos suscrito internacionalmente.

La historia de la ley, la historia fidedigna de la ley consta que el significado preciso de orientación sexual lo planteó en el informe en los términos de Yogyakarta. El Senador Pizarro en la sesión del 8 de noviembre, tal como lo consigna, el informe: “Orientación sexual, en buen castellano, se puede definir como la atracción por personas de diferente sexo (heterosexuales), del mismo sexo (homosexuales), o de ambos sexos (bisexuales)”.

¿Por qué el debate se ha centrado en la incorporación de la norma de orientación sexual y el proyecto de discriminación casi pareciera que está basado solo en la orientación sexual? Bueno, porque efectivamente este es un concepto, que incluso la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha utilizado tal expresión. La demanda contra del Estado de Chile ante dicha Corte por el caso de la jueza Karen Atala, se señala lo siguiente: “El lenguaje discriminatorio utilizado por las autoridades judiciales es una evidencia clara de que el tratamiento otorgado a la señora Karen Atala estuvo sustentado en una expresión de su orientación sexual”.

Y, efectivamente, Chile ha sido condenado por esta discriminación.

El proyecto de ley que hoy día votamos, sin duda, marca un antes y un después, pues el proyecto obliga a los órganos del Estado a generar, elaborar e implementar políticas destinadas a garantizar a toda persona, sin discriminación, el ejercicio y goce de sus derechos y libertades.

Y yo espero que el Estado chileno, así como lo hizo en el tema de la no discriminación de género, de manera activa introduzca en el Estado esta política. Y yo creo que, efectivamente, esto en todos los órganos del Estado va a incluir a las Fuerzas Armadas.

Yo estoy porque, efectivamente, no haya ningún tipo de discriminación en materia de orientación sexual, en ninguno de los órganos del Estado. Y que, efectivamente, los funcionarios estén capacitados para no discriminar. Tal como lo hicimos con la violencia intrafamiliar. Hubo que capacitar a Carabineros, hubo que capacitar a los funcionarios judiciales para hacerlos entender que cuando una mujer reclamaba maltrato no era una cosa liviana, sino que era una denuncia contra un delito, contra, efectivamente, una falta gravísima.

Y discriminación arbitraria establece la ley es la distinción, exclusión o justificación que no parezca razonable por agentes del Estado o particulares. Y tenemos un Estado discriminatorio a toda evidencia y también muchos órganos del mundo privado son discriminadores y esto no solo en materia -reitero- de orientación sexual.

Yo espero que, efectivamente, no sigamos teniendo la edad como un requisito básico a la hora del tema laboral.

Yo espero de que cuando, efectivamente, haya un partido de la Universidad Católica y del Colo Colo en Santa Rosa de Las Condes, no se detenga a los muchachos por solo vestir la camiseta del Colo Colo, porque esa es una discriminación sobre la apariencia.

Yo espero que, efectivamente, la condición social no sea activada en materia de accionar para poder discriminar o no el acceso a determinados lugares.

O sea, siento que este es un proyecto que no solo debiera importar a quienes han puesto su atención legítima en el tema de la orientación sexual, porque es un proyecto que sanciona la discriminación arbitraria en todos los aspectos de la vida nacional y que nos obliga a ser más tolerantes.

Y por tanto, yo espero que en algún momento, como lo ha dicho el Senador Letelier, cuando revisemos los reglamentos internos en los establecimientos educacionales -que la propia Unicef ha dicho que más del 60 por ciento son inconstitucionales, que violan los derechos de los estudiantes-, tengamos reglamentos que tengan deberes y derechos. Y que, efectivamente, nadie pueda ser también expulsado por su opinión política.

Y este es un mensaje para los Estados, para los Presidentes, porque cada vez que cambia en Gobierno viene la razia. Y cuando le tocó a la Concertación echó a los que venían de la dictadura militar, y cuando ahora llegó la Derecha sacó volando a todos los que venían o pensaban dentro de la Concertación.

Y, por lo tanto, el comportamiento no varía. Se ejerce la discriminación por la opinión política.

Por tanto, yo creo que hoy día los chilenos pueden sentirse más seguros. ¡Todos los chilenos! ¡Todos! No un grupo reducido, como parece haber sido planteado el tema del debate, no solo en su orientación sexual, sino que en todos los ámbitos de la vida. Y por tanto todos, debiéramos sentirnos muy contentos.

Todos debiéramos sentirnos más seguros de que nadie va a ser discriminado: ni por tener el pelo largo, ni por ser chico, por ser gordo o flaco ni por vivir en La Legua o vivir en Las Condes, sino que va a haber y debe existir un respeto sobre el cual hay instrumentos legales de discriminación activa, que podrán interponerse. O sea, esta ley establece instrumentos para reclamar ante los tribunales cuando efectivamente se establezcan dicha discriminación.

Y quiero señalar que lo agregado en el artículo 6 letra d) que cuando se rechace una acción de activa, porque el juez determina que carece de fundamente -lo establece la modificación letra d)- el juez deberá decretarla por resolución fundada, es decir, nos deberá decir por qué rechaza la acción antidiscriminación. Y eso es muy importante, porque estamos acostumbrados a que muchas de las resoluciones sean sin fundamento. Y hoy día deberán ser absolutamente fundadas.

Señor Presidente, yo siento que este es un proyecto que se extendió demasiado tiempo. Yo creo que el debate no puede centrarse en el mérito de quien lo presentó o quien lo discutió. El gran mérito es que yo espero que aquí haya una gran votación a favor, porque necesita respaldo. Este no es un proyecto de ley que pueda salir cuestionado desde el seno del Senado o del Congreso, tiene que salir con una gran aprobación, porque entiendo que el Gobierno -y lo ha dicho el Ministro Chadwick- está aprobando este proyecto, ha dado su visto bueno al proyecto, de que la mayoría de las bancadas de la Derecha también lo va a aprobar, de que la totalidad o la unanimidad lo va a hacer. Por lo tanto, es un proyecto país y, como un proyecto país y una política de Estado, no cabe sino el respaldo total y absoluto y que los órganos del Estado tomen nota.

Y por tanto, yo quiero pedirle al Ministro Chadwick que en definitiva será el Estado el primer emplazado respecto de cómo ejerce y recoge las políticas que emanan de esta ley, para que todos sus organismos empiecen a generar políticas de no discriminación y capacitación a sus funcionarios.

Esa es la actitud que yo espero del Gobierno. Y esa es la actitud que yo espero también hoy día de los parlamentarios. Educar efectivamente va a ser el elemento central. Una ley no va a hacer la diferencia. Yo aspiro a que estos elementos sean parte del comportamiento ético, moral, a que sean parte de la capacidad de tolerancia activa y no pasiva de todos nosotros, para que efectivamente seamos un país con menos discriminación.

Yo aspiro a que lo de Zamudio no se constituya nunca más en Chile y de que la sensación que queda de que este Congreso es capaz de legislar solo cuando ocurre una tragedia, solo cuando hay un hecho relevante y no antes, también termine. Y siento que es una lección para todos el haber dado impulso a este proyecto, después de un hecho deleznable como fue aquello. Pero, sin embargo, el resultado ha sido extremadamente positivo.

Voto a favor, señor Presidente, de este proyecto de ley, porque creo que mañana Chile debiera ser un país mejor, más tolerante, más seguro para todos.

¡Patagonia sin represas!

¡Nueva Constitución, ahora!

He dicho.

–(Aplausos en tribunas).

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