Establecimiento de normas sobre fomento de mercado de cruceros turísticos

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, el Superintendente de Casinos de Juegos, Francisco Leiva, ha señalado que el contenido del proyecto de ley establece por cierto lo que ha señalado el Senador Chahuán.

Pero la actual legislación permite el funcionamiento de casinos de juegos en naves internacionales. Y no ha sido solicitado ningún permiso en seis años.

Imagen: mateuv.blogspot.com

La iniciativa, claro, flexibiliza algunas exigencias respecto de este punto, reduciendo de 120 a 80 pasajeros la capacidad de alojamiento; disminuye el recorrido de 500 a 300 millas náuticas; elimina el requisito del titular del permiso de operación deba ser una sociedad diferente del propietario armador, operador o arrendatario o tenedor a cualquier título de la nave; se le exime del pago de impuestos especiales y de todas las formas sobre fiscalización y sanciones. O sea, son casinos especialísimos. Nadie los supervisa, no tienen sanciones, y efectivamente ya está la norma contenida en la ley. Y no se ha solicitado autorización alguna en seis años.

O sea, claramente lo que se quiere es reducir la capacidad de las naves, reducir el circuito turístico para permitir el recalaje.

Señor Presidente, creo que la primera pregunta que debiéramos hacernos es si Chile tiene puertos disponibles para el recalado de cruceros internacionales.

Y en Talcahuano, después del tsunami, el puerto de Talcahuano ha quedado completamente inhabilitado.

Si a mí me dicen cuál es la prioridad legislativa para poder establecer el regreso de los cruceros internacionales, yo voy a pedirle al Ministro Golborne que disponga, tal como se lo pedí hace dos días atrás aquí, en este Congreso, los recursos necesarios y la iniciativa, del Legislativo, del Ejecutivo, para hacer del puerto de Talcahuano, que era un puerto fiscal, un puerto que tenga como razón esencial la llegada de transatlánticos, es decir, fomento turístico en la capital pesquera, industrial y militar de Chile, que es el puerto de Talcahuano.

Por tanto, creo que hay un debate pendiente. Nosotros no podemos decirles a los cruceros internacionales: “sí, vengan”, porque la ley se los permitía. Le bajamos las condiciones.

Yo quiero saber la capacidad de infraestructura y de recepción que tenemos en los puertos chilenos.

Talcahuano no la tiene. Y yo, señor Presidente, voy a luchar, al igual que el resto de los parlamentarios de mi zona, para que sí la tenga. Porque queremos atraer turismo internacional a la Región del Biobío.

Es por eso que una ley como esta tiene que ir acompañada de compromiso del Ejecutivo, tiene que ir acompañada del programa de inversiones en obras portuarias para el año 2012.

Falta la presencia del Ejecutivo. Perdón, está nuestro Ministro Secretario de la Presidencia, y la Subsecretaria también.

Podemos decirles que si pretendemos fomentar de verdad la llegada de los cruceros internacionales, tengamos la infraestructura adecuada de nivel internacional.

Y yo espero que en esta discusión de la Ley de Presupuestos del año 2012 que iniciamos hace un par de días podamos debatir cuántos recursos está dispuesto a poner el Ejecutivo para la reconstrucción del Talcahuano; cómo mejoramos la infraestructura en Valparaíso, en Iquique; cómo hacemos en Punta Arenas, en Puerto Montt, en definitiva, en las capitales turísticas cómo está la condición para recibir dichos cruceros.

Eso posibilita hablar en lenguaje coherente entre la inversión pública y facilitismo privado. Porque hoy día, si aprobamos este proyecto de ley, lo que van a hacer los cruceros, más pequeños, es llegar a los puertos chilenos.

La pregunta que me hago es si esos puertos –reitero- están en condiciones de recibirlos.

Yo voy a votar a favor de la idea de legislar, señor Presidente. Pero creo que necesitamos profundizar más en si son estas las condiciones que van a permitir el regreso de los cruceros internacionales, a sabiendas de que la ley permite cruceros con casinos y que en los últimos seis años no se ha solicitado permiso alguno.

Entonces, lo que vamos a tener son cruceros de menor tamaño, algunos de ellos chilenos, que van a tener esta condición.

Se reitera, en los argumentos presentados por quienes concurrieron a la Comisión, por un lado, preocupación; por otro lado, la necesidad de que antes de tomar una decisión el Congreso examine de manera muy asertiva cuál es la condición y las consecuencias que va a traer aparejada esta aprobación de la ley.

En principio, me gustaría saber, para el señor Ministro y la señora Subsecretaria, cuántos son los recursos que ha recaudado Chile, Región a Región, por los casinos, por ejemplo; y cuál es la proyección de recaudación. Si no hay impuestos y no hay fiscalización, entiendo que la recaudación es respecto de la estadía. Ellos no ocupan capacidad hotelera, pernoctan en el transatlántico. Y, por lo tanto, hay que tener una oferta que permita de verdad recaudar, porque ni hotel ni alimentación. En general, no he tenido la posibilidad de participar en alguno de esos cruceros; pero la verdad es que cuando uno observa la oferta en los periódicos, o en las cartas de publicidad, dicen que es con alojamiento, comida. Y recomiendan no comer ni tomar agua, medidas de seguridad.

Por lo tanto, la única posibilidad de aumentar la recaudación fiscal es en el ejercicio directo del pago de servicios turísticos. O sea, ojalá pudieran arribar un crucero a Talcahuano y hay un paquete turístico para llevarlos a los nevados de Chillán y hacerlos conocer la nieve. Y en un día, tienen opción de estar en las playas de Tomé y estar en las nieves de Chillán. Y de vuelta volver a su crucero y gastarse las lucas que quieran también en el casino. Pero eso no está garantizado, porque necesitamos 7 kilómetros de pavimentación entre Las Trancas y Los Nevados, que es un camino de tierra que, de verdad, inhibe el mayor desarrollo de la inversión privada para poder desarrollar el circuito turístico de nieve de invierno en Chillán.

Por lo tanto, están aparejadas decisiones de inversiones públicas en obras portuarias en Talcahuano, como yo aspiro, señor Ministro, y ojalá podamos hacer el debate del tipo de puerto de Talcahuano que la Región del Bíobio requiere para recibir cruceros transatlánticos y también las inversiones públicas que permitan, de verdad, que estos turistas bajen, tengan seguridad, tengan opción y oferta para poder dejar dinero en el país y en la Región del Bíobio, y eso no está garantizado solo por los contenidos de este proyecto.

Voy a votar a favor la idea de legislar, señor Presidente, pero vamos a dejar pendiente el debate sobre los aspectos que he señalado.

¡Patagonia sin represas!

¡Nueva Constitución, ahora!

He dicho.

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