“Eurolatina y Metalpar están hermanadas por la usura”

Diputado Navarro y Senador Avila y denuncias sobre ambas empresas:

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Su convicción de que “lo que hermana a empresas como Eurolatina y Metalpar son los mecanismos usureros que utilizan” manifestó el diputado Alejandro Navarro (PS) luego de dar a conocer, junto al senador Nelson Avila (PPD) casos en que personas afectadas en su patrimonio producto de las exigencias de Metalpar recurrieron a Eurolatina en busca de financiamiento, situación en que “claramente, resultó peor el remedio que la enfermedad”, según dijo el parlamentario.

De acuerdo a lo señalado por el legislador socialista “dijo que parece increíble el grado de indefensión que enfrentan las personas modestas cuando tratan de obtener su casa propia o comprar un bien que les permita subsistir. Ello, porque existen entidades constituidas con el fin de lucrar a toda costa más que de entregar un servicio o servir de intermediarios para la adquisición de una herramienta de trabajo. Lamentablemente, una intrincada red de ayudistas y protectores de estas organizaciones, los vacíos legales y, por cierto, la buena fe de las personas permiten que estos negocios funcionen”.

Navarro enfatizó que “si se revisa los procedimientos con que actúan este tipo de empresas, uno se sorprende de la cantidad y tipo de cláusulas y compromisos que se adquieren al firmar contratos, especialmente en materia de intereses que hacen prácticamente imposible el pago de las deudas. Además, como lo hemos denunciado, este tipo de prácticas comerciales contienen un alto margen de elusión tributaria, como en el caso del crédito fiscal que la Tesorería General de la República no puede recuperar y que alcanza a varias decenas de millones de dólares”.

El parlamentario indicó que “otro aspecto que preocupa tiene que ver con los círculos viciosos que genera el funcionamiento de estas empresas, por ejemplo en lo referente a quienes se benefician de los remates y embargos. En el caso de Metalpar, quien cobraba las deudas y remataba lo vehículos era Comercial Metalpar, pero quien se los adjudicaba invariablemente era Inversiones Metalpar, es decir, remataba y compraba la misma empresa para volverlas a vender. Frente a eso la pregunta que surge es ¿en los casos de Eurolatina, quienes remataban las casas y quienes se las adjudicaban?. Estoy seguro de que si hiciéramos ese ejercicio nos encontraríamos con más de una sorpresa”.

El diputado dijo que “esperamos que los diputados voten el martes o miércoles la comisión investigadora sobre las irregularidades cometidas por la empresa Metalpar. Esto va a ser el inicio de muchas sorpresas, después de la última reunión de la Comisión de Transportes, donde las respuestas dadas por los Ejecutivos de Metalpar no respondieron satisfactoriamente a ninguna de las inquietudes. Allí se planteó que la empresa tiene 35 años, que tiene una historia, pero lo que a nosotros nos interesa saber es si efectivamente pueden responder el cúmulo de irregularidades que hemos denunciados, y es por eso que creemos que debe haber comisión investigadora”.

El legislador del PS señaló que “con el senador Avila hemos estimado necesario aunar esfuerzos, porque paradojalmente el tema que une a Eurolatina con Metalpar, es la garantía legal que existe para que empresas puedan trabajar como inversionistas, llegando a convertirse en verdaderas financieras con resultados funestos para la gente”.

Por su parte, el senador Nelson Avila dijo que “el propósito de esta denuncia es cristalizar la unión de los afectados de Eurolatina y Metalpar. Ello con el propósito de imprimirle mayor fuerza a las acciones que apuntan a hacerle justicia a gente que vive situaciones muy difíciles por prácticas usureras de estas empresas financieras”.

“Creo -agregó- que Metalpar podría perfectamente calificarse como ‘la Eurolatina del rodado’. Ambas tienen en común métodos que apuntan a una rápida expropiación de los bienes que han sido puestos como resguardo o aval de los créditos. Metalpar tiene la suerte de estar radicado en el 34 juzgado del crimen a cargo de doña Cecilia Isabel Venegas Vasquez. Ese es el sitio, en el ámbito judicial, donde mueren los elefantes. Allí las causas relativas a grandes empresas duermen el sueño eterno, es como un remanso donde las aguas se estancan y muere cualquier impulso por que sigan su cauce. Allí se encuentran las causas relacionadas con Pizarreño, en lo referido al tema de la asbestosis que afectó por años a numerosos trabajadores, provocándole la muerte a muchos de ellos. En protesta por esta dilación se terminó con un trabajador quemado a lo bonzo frente al Palacio de La Moneda. El proceso lleva más de 3 años, aun no se ha resuelto”.

El parlamentario de la Cámara Alta indicó que “está también el caso de la General Motors, que en un momento determinado provocó gran estruendo mediático, se refería a irregularidades en que incurrió la empresa para acceder al cobro de subsidios fiscales. La ley 18.483, llamada Estatuto Automotriz, que permitió a las industrias ensambladoras de vehículos percibir hasta el 31 de diciembre del año 1998 subsidio fiscal por cada uno de los vehículos ensamblados en Chile. Y a propósito de eso se demostró que esta empresa había incurrido en claras transgresiones, pero estaba sujeta a las resoluciones que se dicten en ese juzgado y no sabemos cuando podrá surgir algún tipo de decisión”.

“Quizás por eso -añadió Avila- los principales accionistas de Metalpar estén tranquilos, en la medida que las causas están en un juzgado que como hemos visto se caracteriza por ponerle un ritmo más lento a las causas que le son sometidas”.

Entre los casos presentados por los parlamentarios, estuvo el de Sonia Olivares, quien según dijeron “representa el colmo de las desdichas que le pueden afectar a una persona. Está atrapada tanto por Eurolatina como por Metalpar. De las brazas cayó en las llamas y por supuesto todos sus sueños, todas sus ilusiones y, sobretodo los bienes, ya arden irremediablemente”.

En su testimonio, Sonia Olivares señaló que “el problema es que nos quitaron el bus hace dos meses, en la calle, porque debíamos. Este bus ha tenido 6 choques, y no fueron porque hayan tenido choques con micros o en la calle, sino que el bus se desliza, y ya ha tomado 3 o 4 autos, y a esos autos hemos tenido que pagar un millón 600 mil o un millón 800 mil pesos. Entonces no hemos podido pagar a Metalpar. A ello se suma el hecho que mi hermano tuvo que vender su casa básica para poder pagar 5 millones para repactar la deuda, a lo que debíamos agregar un millón mensual adicional”.

“Si nosotros no pagamos como debemos pagar ese millón -prosiguió- nos van a volver a quitar el bus. Entonces, más encima este bus nos ha arrastrado a tantas cosas, debíamos impuestos como el IVA y la Aduana. Entonces tuvimos la mala idea de meternos a Eurolatina, donde casi nos han rematado la casa. No tenemos vecinos ni familia, hasta eso se pierde con todo este tipo de problemas”.

Prensa Oficina Parlamentaria

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