Falta de control de superintendencia de valores y seguros en caso de la polar. Oficios.

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, ha habido en los últimos días hechos importantes en materia financiera que algunos puedan percibir tal vez a la lejanía sin dimensionar la importancia, la gravedad de los mismos.

Imagen: UPI

Señor Presidente, hemos conocido que la Superintendencia de Valores y Seguros, en un hecho -comillas- “esencial”, en donde comunicaba que el directorio de la compañía se enteró, en sesión del 6 y 8 de junio, de prácticas no consentidas en las renegociaciones de la deuda de los tenedores de tarjetas en La Polar.

 

Con esto, la empresa reconocía renegociaciones no consentidas de las deudas que mantenían sus clientes, lo que viola claramente la Ley de Protección de los Derechos y Deberes del Consumidor. Es decir, se repactaba sin avisarle a los cientos de miles de clientes y, por tanto, se les recargaban impuestos, cobros adicionales, cobranzas, sin que el dueño de la tarjeta tuviera la más mínima idea.

En Chile hay 27 millones de tarjetas de crédito. Del sistema bancario y financiero, aproximadamente, 7 millones. Es decir, tenemos casi 20 millones de tarjetas de créditos.

El caso de La Polar es un campanazo de alerta respecto de la situación de indefensión en que se encuentran quienes tienen dichas tarjetas de crédito.

El mercado reaccionó en consecuencia y las acciones del retail de La Polar cayeron el primer día un 40 por ciento. Se informó de que esta caída de derrumbe tuvo que ser detenida por la paralización de la venta por instrucción de la Superintendencia de Valores y Seguros. Al día siguiente, las acciones subieron un 10 por ciento, impulsadas por compras de inversionistas de corto plazo. No obstante, la inestabilidad aún continúa.

El SERNAC ha presentado demandas colectivas en el Juzgado Civil de Santiago.

Pero, en definitiva, los coletazos de la situación de La Polar hicieron que la corredora de inversiones Security decida retirar su firma de su cartera de acciones recomendadas. Es decir, las acciones de La Polar ya no son recomendadas por una importante firma de evaluación de corredora de acciones. Este hecho revela, por cierto, el colapso, la inestabilidad, la falta de seguridad de nuestro sistema financiero.

Lo malo de todo esto es que siempre la falta de inseguridad es siempre para los más pobres, es siempre para los pequeños accionistas. Los grandes accionistas siempre se cubren, siempre no pierden, siempre están sobre asegurados.

Señor Presidente, he presentado a la Superintendencia de Valores y Seguros una solicitud de fiscalización.

El día que fui presentar a la Superintendencia de Valores y Seguros dicha petición de fiscalización, el señor Director estaba en reunión con el Presidente actual del directorio de La Polar, Heriberto Urzúa, quien a la salida de la reunión -y el titular es muy grande del diario La Segunda- dice: “Voy a fiscalizar hasta el final”.

O sea, aquella empresa que está sancionada por tener ejecutivos de delincuentes de cuello y corbata, el nuevo Presidente dice que “va a investigar hasta el final”. Si a La Polar hay que investigarla. Y la tarea de investigación corresponde al Superintendente de Valores y Seguros. Y si no hizo la pega, tendremos que evaluar si continúa o no.

Este Senado ha acordado una sesión especial para el miércoles 22 de junio, de 12 a 14 horas, va a estar presente el Ministro de Hacienda, el Superintendente de Pensiones, Superintendente de Valores y Seguros y Superintendente de Bancos e Instituciones Financieras.

¡Alguien no hizo la pega!

¿Y sabe, señor Presidente, por qué alguien no hizo la pega? Porque, al final, son los Presidentes de estas empresas que han defraudado a miles y millones de chilenos, particularmente, consignatarios de fondos de pensiones. El 23 por ciento de La Polar es de propiedad de 3 AFP.

Es decir, aquí, al final, paga Moya. ¿Y qué hace el Presidente subrogante? Dice: “Yo voy a investigar”. ¡Si esta empresa tiene que ser investigada! ¡No puede la empresa investigar! ¡Tienen que investigar los órganos del Estado, porque aquí se ha defraudado! ¡En La Polar hay delincuentes de cuello y corbata que han defraudado a miles y miles, ciento de miles de inversionistas y, particularmente, de afiliados a los fondos de pensiones!

Esta es una situación inaceptable. Y, más aún, si el señor Superintendente, cuando un Senador de la República va a presentar una solicitud de investigación está en su oficina con el Presidente de la empresa investigada, que al salir de la reunión dice que él va a investigar hasta el final.

Ese es el tratamiento que le da La Segunda a este robo, a este fraude, a esta defraudación violenta que han sufrido las AFP y también los pequeños inversionistas.

Le hemos pedido al señor Superintendente de Valores que cite a declarar al actual Director de La Polar, señor Heriberto Urzúa, cite a todos los ex directores. Que evalúe de acuerdo a la empresa externa Ernest & John y a los empleados encargados de la misma, que se le haya encomendado la auditoría externa, encargada por la empresa La Polar, de acuerdo a este hecho -comillas- “esencial”, comunicado el 9 de junio del 2011 por la Superintendencia de Valores.

Señor Presidente, si estos hechos fueran solo de hoy, uno podría decir “la verdad, es que falló el sistema”. Pero estos hechos no son de hoy.

Señor Presidente, existe el caso del supermercado Santa Isabel, supermercado que ingresó a la Bolsa de Valores de Santiago; fue a la Bolsa de Valores de Lima, donde actualmente se sigue una investigación por el Congreso del Perú, y luego fue a la Bolsa de Nueva York.

El resultado fue de que, aproximadamente, el año 97, estas acciones infladas de la Bolsa de Nueva York cayeron y un tribunal en Nueva York determinó una sanción por mil 100 millones de dólares -el Tribunal Federal del Distrito de Maryland, el año 2006-, el año 2006, a los inversionistas minoritarios en virtud de maquillajes contables de diversas empresas, entre las que se encontraba la chilena Santa Isabel S.A.

Pero nada se supo en Chile. A pesar de que el pago a los accionistas defraudados -¡1.100 millones de dólares!- se continuó pagando hasta el año 2009, no hubo información e investigación alguna (de ningún daño, ni siquiera del daño previsional. ¡Para qué decir de las violaciones a la legislación bursátil, de pensiones y bancaria!), hasta ahora, que se ha pedido mediante los escritos que se adjuntan.

Señor Presidente, en lo que dice a la Superintendencia, la crisis también es política.

Yo quiero solo señalar que el actual Ministro de Hacienda, Felipe Larraín, del cual depende formalmente las Superintendencias de Valores, de Bancos y de Pensiones chilena, siendo la primera la que fiscaliza a la Bolsa de Santiago, que fueron informadas en el mes de enero de este año 2011 y de las cuales nunca se han dado respuesta.

El señor Ministro Larraín -de cuya honorabilidad no dudo, pero claramente su responsabilidad como Director al menos tiene que ser evaluada- fue Director de la empresa Santa Isabel S.A. en los tiempos de los hechos sometidos a investigación.

Señor Presidente, estos hechos continúan ocurriendo una y otra vez. Ya no hay quién nos salve. ¿Será el Chapulín Colorado? ¿Habrá que buscar un superhéroe? Porque las instituciones no están funcionando.

Señor Presidente, la desconfianza profunda que hoy día la gente tiene de los bancos, del sector financiero, no es una desconfianza basada en un temor que no tenga clara consecuencia, que no tenga un asidero.

La gente desconfía porque los bancos abusan. La gente desconfía porque quienes son encargados de fiscalizar en la Bolsa que las empresas tengan valor real para los pequeños inversionistas y para que los fondos de pensiones renten en esas inversiones, no hacen su pega, y si la hacen la hacen mal.

Price Waterhouse era quien supervisaba a Supermercados Santa Isabel en la década del 90 y en la década del 2000. Price Waterhouse es también la que supervisa hoy día a La Polar.

La verdad, señor Presidente -lo he dicho y lo reitero-, cuando la señora Sandoval fue aprobada en este Senado como Ministra de la Corte Suprema, después de 25 años como Jefa y socia de Price Waterhouse y una carrera meteórica de 4 o 5 años en los tribunales de San Miguel, para llegar a la Sala Tributaria de la Corte Suprema, uno no tiene sino la sensación de que a alguien han violado.

Porque, en definitiva, una persona que llega como juez de la República al Máximo Tribunal; que durante 25 años de su vida fue socia, fue Directora de una institución que lo único que hacía era decirles a las empresas cómo no pagar impuestos; cómo eludir impuestos, llega al mayor Tribunal de la República, adonde van a ir a parar, por cierto, todos estos litigios. Cuando haya que defender los intereses de los accionistas y los intereses de las AFP van a ir a la Sala Tributaria de la Corte Suprema. Y ahí va a estar una persona que trabajó ¡25 años! en Price Waterhouse. ¡La misma empresa que supervisaba que Supermercados Santa Isabel no les robara a sus inversionistas; la misma empresa que evaluaba y supervisaba a La Polar para que no defraudara a sus accionistas, entre ellos a las AFP!

Señor Presidente, algo huele mal; algo huele a podrido en el sistema financiero nacional. Y la situación de la Bolsa de Santiago tiene que ser evaluada.

Le he pedido al Presidente Humala, en el almuerzo de hoy en La Moneda, y le he entregado a su equipo los antecedentes para que se investigue la integración de las Bolsas de Bogotá, Lima y Santiago, porque la Bolsa de Santiago no está dando garantías de que las empresas que presentamos en dichas Bolsas estén adecuadamente cumpliendo, al menos, la legislación chilena.

Pido, señor Presidente, se envíe esta intervención al Superintendente de Valores y Seguros, al Superintendente de Pensiones, al Superintendente de Bancos y Servicios Financieros, y solicito que estos nos envíen todos los antecedentes que tengan respecto de las fiscalizaciones que han realizado en los últimos diez años a las empresas de la Bolsa, particularmente a las empresas del retail. Porque la pregunta del millón es ¿en cuántas empresas está sucediendo lo mismo que en La Polar?

El señor NAVARRO.- Y pido envíen el calendario de fiscalizaciones que han realizado en los últimos días, en los últimos 5 años, para las empresas que han entrado a la Bolsa de Santiago, particularmente a las del retail y en especial a las que han ido a la Bolsa de Lima, a la Bolsa de Nueva York. En definitiva, cuáles son los mecanismos que garantizan de que los inversionistas tienen a buen recaudo sus fondos.

Claramente, la Superintendencia se encuentra cuestionada. Debe informar a este Senado; debe informar a este Senador que pide este informe, y deberá, por cierto, dar cuenta al Presidente de la República. Porque la credibilidad de este Gobierno está en juego.

Aquí hay conflictos de intereses. Este Gobierno hasta el último día, hasta el último minuto del término de su mandato va a tener conflicto de intereses. Y yo esperaría que el Presidente de la República y los señores Ministros fueran rígidos, fueran enérgicos en que esta situación se investigue.

Hay mucha gente esperando respuesta, señor Presidente.

Solicito se envíen los oficios que he señalado.

¡Nueva Constitución ahora, señor Presidente!

¡Esa es la solución!

Tags:
0 shares

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *