Fluor: Ni necesario ni deseado

too-much-fluoride-in-water-692x360

A mucha preocupación debe llamar la próxima puesta en marcha en la región de un programa de fluoración del agua potable por parte de Essbío, ya que ello producirá una doble complicación para los usuarios: Primero, los enfrentará a la posibilidad de desarrollar ciertos cuadros clínicos producto del consumo del fluoruro y, en segundo lugar, significará un encarecimiento de la tarifa por la aplicación de este sistema.

Y lo que más aparece como extraño, por decir lo menos, que se quiera implementar la fluoración con cierta urgencia, en un proceso paralelo a la venta de Essbío y es preocupante que ya se haya llamado a la licitación para construcción del sistema de fluoración, y que en unas semanas más se haga el llamado a licitación para adquirir el fluoruro que se requiere y que debe ser importado necesariamente, así como que ya se haya informado a los servicios de salud de la región y que las localidades donde comenzará aplicarse, así como el plan de implementación 2001-2004, ya este definido.

Respecto del tema del costo asociado a la puesta en marcha de este sistema este a lo menos un incremento de 1,5 peso /m3 por cada uno de los 314 mil usuarios del servicio de agua potable, es decir por cada metro cubico que consuman cada uno de estos clientes, unos 4 millones 700 mil pesos adicionales serán incorporados mensualmente a la gestión de la empresa que adjudiquen el carácter de socio controlador de Essbío.

A manera de ejemplo, una familia que consume en promedio 20 metros cúbicos de agua al mes agregará a su cuenta unos 24,5 pesos. Si la familia consume unos 50 metros cúbicos mensuales promedio, su cargo adicional será de uso 63,5 pesos lo que claramente refleja el incremento de recursos que solo por esta vía ingresarán a la gestión de Essbío.

Si bien no es una certeza científica existen potenciales riesgos para la salud humana en el agua fluorada. No es una necesidad probada la fluoración del agua, de hecho a pesar de que Esval, en la Quinta Región, lo ha estado implementando desde hace cinco años, hasta hoy no ha sido capaz de informar – como se lo hemos pedido insistentemente- y sostener con resultados la supuesta necesidad de fluorurar el agua.

A nadie puede dejar indiferente los estudios realizados por el doctor AndreiTchrnitchin, Director del Laboratorio de Endocrinología Experimental y Patología Ambiental del Departamento de Medicina de la Universidad de Chile donde señala los riesgos que en diversas situaciones de concentración y absorción de flúor, pueden generarse enfermedades como la osteoporosis, la fluorosis, el aumento de las fracturas óseas y la intolerancia a la glucosa entre otras afecciones. Observaciones y recomendaciones de este mismo sentido hechas por profesionales de la Bioquímica y la Farmacología, así como por cirujanos dentistas de la región, alertando sobre lo innecesario de la fluoración del agua, respaldando esto último en el hecho de que la mayoría de los países que antes lo aplicaban ya han dejado de hacerlo, por los potenciales peligros que representa para la salud humana.

No es necesario incrementar los niveles de flúor en el consumo humano, toda vez que existen ya suficientes alimentos como el pescado, el té, algunos tipos de sal y ciertos vegetales que lo tiene en cantidades suficientes y para el tema de la prevención de las caries, cada vez más dentríficos lo incorporan a su fórmula. La naturaleza, que es muy sabia, nos da la mejor muestra de la prescindencia de esta sustancia, ya que la leche materna no la tiene entre sus múltiples y enriquecedores componentes.

En el tema de la gestión de Essbío se sigue implementando la política de no considerar la opinión de la gente. Así como la ciudadanía ya se planteó claramente en contra de la innecesaria privatización, su opinión también podría ser consultada sobre la aplicación o no de este tipo de sistemas. Por otra parte, hay que revisar la legalidad del aumento de los costos de tratamientos de potabilización del agua – que solo puede hacer la Superintendencia de Servicios Sanitarios y donde la incorporación del flúor no esta contemplado, y su lado es claramente ilegal las acciones legales al respecto las haremos presentes en su oportunidad. Mientras tanto es necesario un debate público, serio, responsable y tolerante.

ALEJANDRO NAVARRO BRAIN
Diputado

Fuente: Oficina Parlamentaria

Tags:
0 shares

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público.