Implementación de medida de conservación 10-8 2006, de la comisión de los recursos vivos marinos antárticos

El señor NAVARRO.- Presidente, está claro que el continente antártico es el cuarto continente mayor del mundo: 13 millones de kilómetros cuadrados el casquete polar sur, y que claramente Chile tiene mucho que decir en materia antártica.

Imagen: portalplanetasedna.com.ar

Señor Presidente, estamos votando un tema que me parece extraordinariamente positivo, como lo ha señalado el Senador Horvath, pero mi pregunta surge cómo vamos a pedirles a los tripulantes chilenos que sepan si el barco que se embarca está o no incluido dentro de la lista de pesca ilegal o si efectivamente va a enarbolar pabellón extranjero…

El señor ORPIS.- ¡Porque es a sabiendas!

El señor NAVARRO.- Es que el “a sabiendas” va a ser de que efectivamente diga: “No lo sabía”. Porque uno cuando va a buscar trabajo la verdad es que el requisito de las características legales de los permisos de pesca no es responsabilidad del trabajador; es responsabilidad del armador.

Entonces, yo siento que estamos sancionando al trabajador pero no al armador, porque aquí las sanciones debieran estar centradas en quien es el propietario del barco, no en quien es el tripulante…

El señor ORPIS.- ¡Es que está incluido!

El señor NAVARRO.-… porque muchos cuidan, los tripulantes -y en mi Región hay muchos-, cuidan extraordinariamente sus permisos que les permiten embarcarse en aguas internacionales.

Entonces, no lo he leído del todo. Lo he conocido aquí en la Sala. Presidente, creo que es necesario proteger la fauna marina antártica. Pero la fauna marina antártica forma parte de un ecosistema. No sé si el proyecto va a proteger el krill, el bacalao de profundidad, pero la verdad es que para que el krill subsista y el bacalao, se requiere un entorno, un ecosistema mucho más amplio y tan sensible como es en la Antártica.

Creo que Chile tiene una débil política antártica. Creo que nos va a costar caro que los rusos instalen en el Polo Norte una bandera de titanio a 4 mil 500 metros de profundidad. Los chinos, Estados Unidos, los ingleses están cada día más presionando sobre las bases antárticas en territorio, comillas, “jurisdiccional chileno”: un millón 250 mil kilómetros cuadrados.

Por lo tanto, si vamos a discutir sobre deberes de los que Chile tiene que ser parte en materia de protección antártica, si la protección es sobre el krill, el bacalao de profundidad, bien, pero insuficiente. Si la protección es para evitar que los tripulantes chilenos se embarquen, bien, pero absolutamente insuficiente.

Entiendo, entonces, que lo que abrimos es un debate sobre este tipo de regulaciones que además excluye a los países que no son parte de este Convenio. Lo dice claramente: no hay obligatoriedad sobre los países que no han suscrito este Convenio. Pero eso forma parte de la debilidad extrema sobre el cual la humanidad tiene sobre el territorio antártico. Es decir, si es aplicable la medida solo a los que suscriben los Convenios, nos pasa lo que sucede con los Estados Unidos: no forma parte de la Corte Penal Internacional. Por lo tanto, ningún militar de Estados Unidos, aunque viole los derechos humanos, va a estar sometido a la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional, aunque se conviertan en actos que violan los derechos humanos. Y así lo ha hecho Estados Unidos. No es parte de ese Tratado.

Entonces, está incluido Japón como los firmantes. La verdad es que cada vez que yo veo a Japón como los firmantes de la protección de los productos del mar y particularmente de su interés de estar en la Antártida llama extraordinariamente la atención.

Yo espero que el informe hubiera sido mucho más completo, señor Presidente. Entiendo que todo lo que apunte hacia la conservación de la precaria Antártida y particularmente por sus reservas de aguas, de ecosistemas, es importante. Pero espero estudiar más acuciosamente el proyecto y entiendo que es posible hacer aportes y que no es solo la ratificación de un Convenio sobre el cual no puede haber modificaciones.

Y eso me gustaría que se aclarara, señor Presidente, porque creo que no es justo sancionar a los tripulantes por un acto delictual o ilegal o arbitrario del armador. Nos pasaba con los bomberos en las bombas de bencina. O sea, cuando un cheque no lo pagaban, se le descontaba al bombero. Siento que es una legislación que no apunta en la medida correcta.

Por lo tanto, señor Presidente, estoy por votar a favor de la idea de legislar y espero que -y voy a asistir a la Comisión por cierto- podamos ampliar la información sobre los alcances de este proyecto de ley que hoy día se nos propone.

¡Patagonia sin represas, señor Presidente!

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