Informe de consejo de Banco Central

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, otras veces en la cuenta del Banco Central siempre hemos reiterado que es una cuenta que nos permite abrir un debate sobre temas financieros y sobre temas monetarios que en definitiva permite solo eso. El Senado no tiene mayor injerencia. La autonomía del Banco Central es absoluta. Permite recriminarle algunas situaciones, hacerle algunas recomendaciones, pero nunca está claro si esas recomendaciones van a ser asumidas por el Banco Central, porque en definitiva perdería su autonomía.

Imagen: mdzol.com

Es un hecho que el Banco Central está compuesto y tiene un componente político. Ha habido una nominación, hay un equilibrio político; hay integrantes de todas las sensibilidades políticas del país y duran diez años, duran más que los Senadores y duran varios gobiernos: duran a lo menos dos gobiernos y medio. Eso da estabilidad.

Yo quiero señalar -y lo he planteado, creo por tercera vez- que el Banco Central en Chile tiene como meta la estabilidad de la inflación. Así lo dice el informe de José de Gregorio en su fase final. Dice que el Banco Central debe garantizar la inflación baja y que “es la mejor contribución que puede hacer a la prosperidad en este nuevo siglo de vida independiente que comienza para la República”.

Otros bancos tan importantes como el Banco Central o Tesoro Público de los Estados Unidos también se preocupan del empleo, no solo de inflación y crecimiento. También tienen una preocupación notable el empleo. Y yo siento que esa parte, que está ausente en la política del Banco Central de Chile, que es una preocupación también de cómo le va al empleo, de cómo le va a la gente, es un tema que tenemos que discutir. No sé si este Senado, con este nuevo Gobierno. Tenemos un Presidente que es empresario exitoso. Y, en definitiva, quizás hay espacio para discutir el rol del Banco del Estado, no con el afán de manejarlo. Hay países de América Latina que creen que el problema de sus países son los bancos centrales. En este país valoramos al Banco Central como un elemento que genera equilibrio y que, en definitiva, pueda contribuir a manejar mejor las finanzas.

Sin embargo, mientras no tengamos definición sobre cuál es el rol del Banco Central sobre el empleo, yo creo que la macroeconomía va a seguir siendo bien manejada, pero la microeconomía y sus consecuencias nos obligan nuevamente a increpar, a demandar del Banco Central una determinada relación, porque las cifras macroeconómicas pueden estar muy buenas, pero para algunos. No necesariamente cuando el país crece o hay baja inflación a los trabajadores les va bien, a los pequeños comerciantes les va bien, a la mipyme, que da el empleo, le va bien. De hecho le ha ido mal. Con buenas cifras macroeconómicas, con un buen comportamiento del Banco Central en el manejo de la inflación, a los pequeños, a los que hacen la tarea productiva, a los enanitos que son trabajadores hasta la esclavitud, les va mal.

Es bueno que el Banco Central se ponga metas de manejo de la inflación, porque todos sabemos que, cuando sube la inflación, a los que les va peor son a los que ganan menos, porque a los que ganan más la inflación los golpea pero siempre se mantienen.

Hay un informe de Marcelo Ochoa y de Klaus Schmidt-Hebbel, del año 2009, que dice que el Banco Central de Chile está entre los primeros del mundo en proporción a su tamaño. Yo siento que es una realidad; hay un cierto prestigio. Pero creo necesariamente que el Banco Central tiene, necesariamente, que abrir un debate sobre cómo su actividad afecta el empleo y cómo podemos contribuir a que efectivamente el Banco Central se relacione mejor con la variable empleo.

Eso es un tema, y lo vuelvo a reiterar. Porque, si no, lo que tenemos son cuentas macroeconómicas que al final dan cuenta de procesos exitosos pero altamente concentradores en materia de la producción. Y Chile es un país que se concentra económicamente cada día más. Se ha concentrado la banca financiera, se han concentrado las AFP, se ha concentrado el sector de las farmacias, de los supermercados. Cada día que pasa hay mayor concentración. Y, por tanto, uno dice: esa concentración le hace bien a las cifras macroeconómicas, pero la verdad es que queremos saber si le hace bien a la igualdad. Y en esto uno podría decir que el Banco Central no le interesa mayor igualdad: le interesa crecimiento. Pero la verdad es que yo creo que las instituciones, para que a la República le vaya bien, tiene que interesarle la igualdad, tiene que interesarle la distribución de la riqueza, no solo la creación.

Y esto podrá decirse: no, es una ideologización del Banco Central. No, a mí me interesa que el Banco Central tenga cuentas ambientales, como lo ha dicho Horvath. Porque, en la medida que preservamos los activos para el futuro, para nuestros descendientes, estamos preservando que los que hoy día viven y se enriquecen preserven el futuro y no tengan ganancias de corto plazo con una explotación ilimitada de los recursos naturales. Las cuentas ambientales son necesarias.

¿Vamos a discutir en la Ley de Presupuestos algo sobre el Banco Central? ¿Cómo presionamos al Banco Central para que tenga cuentas ambientales? Porque nos dicen que cuesta plata. ¡Bueno, si todo cuesta plata! Yo quiero cuentas ambientales sobre el tema de la pesca, sobre el tema forestal, sobre el tema del agua. Estamos destruyendo el agua en el Norte. Y la verdad es que ya destruimos la pesca. Y estamos también, en el sector forestal, con un sector que crece, gana mucho dinero, exportamos celulosa, pero que no paga ni un impuesto. El DFL 1, que nos han pedido una vez que lo discutamos, revela que el sector forestal no ha pagado nada: ni un solo peso desde el año 75, debiendo hacerlo después de la segunda corta. ¡Está bien! No es política del Banco Central: es política del Servicio de Impuestos Internos.

Sin embargo, yo creo, nuevamente con la variable del empleo y nuevamente con la función del Banco Central, es que debiera haber informe respecto de los recursos naturales a fin de que pudiéramos tener la sensación y la certeza de que estamos preservando que el crecimiento de hoy día no es retroceso para el mañana.

El rol del Banco Central en la reconstrucción. ¿Hay plata o no hay plata en Chile? ¿Necesitamos ley del royalty o no? Porque la verdad es que la construcción de los mitos son muy importantes. ¿Tenemos hoy día capacidad de Chile para endeudarlo y reconstruir sin tener que hipotecar al país con un royalty de invariabilidad? ¿Hay o no capacidad crediticia? ¿Chile tiene capacidades? ¿Puede pedir plata? ¿Le creen a Chile en el mundo globalizado de la economía?

La verdad es que tenemos un terremoto y un maremoto. Alguna observación hace el informe. Yo siento que efectivamente el Banco Central tiene que dar señales y generar una política que permita orientar al país en su economía, en este proceso de terremoto y maremoto.

La Región del Biobío está severamente afectada. Ya lo dijo el Senador Sabag, nos van a cerrar MACHASA, ya nos cerraron Bellavista. El tipo de cambio está destruyendo una parte importante de la economía interna y el Banco Central tiene que responsabilizarse porque es el que maneja particularmente el tipo de cambio. Ha tenido destrucción. Las políticas que ha implementado el Gobierno son insuficientes.

Termino, señor Presidente, si me da un minuto más, señalando que nos alegramos mucho que podamos tener una institucionalidad de prestigio mundial y, por cierto, de gran reconocimiento nacional, pero yo demando del Banco Central una mayor preocupación sobre el tema del empleo y también sobre el tema del crecimiento asociado a las demandas.

Sobre la reconstrucción nacional uno quisiera saber, y le pregunto al señor Presidente del Banco Central, si es posible o no que Chile tenga capacidad de endeudamiento, si Chile es creíble y si la orientación para reconstruir la podemos hacer con fondos nacionales.

No puede pronunciarse el Banco Central sobre la contingencia política ni el manejo del Gobierno, pero sí me gustaría que diera orientaciones sobre si un endeudamiento del mayor gasto fiscal puede ser posible. En este sentido, el tipo de cambio es importante para la industria nacional. había grandes expectativas sobre el tema de la inflación, 3 por ciento en el 2011, pero lo que me preocupa es si efectivamente vamos a recuperar empleo con esta política donde el Banco Central sí incide, da señales, porque en definitiva determina quién invierte o quién se aleja de Chile como país receptor de inversiones.

He dicho, señor Presidente.

¡Patagonia sin represas!

El señor NAVARRO.- No, yo reitero un poco el tema de la reconstrucción. El Gobierno ha planteado 8 mil 500 millones de dólares, la gradualidad para los tres años. La reconstrucción va a ir más allá. El tema es si la gradualidad para los subsidios habitacionales, reposición total, daño menor, daño mayor, puede o no afectar el tema de la inversión. Porque nos van a decir en el Presupuesto de que hay una gradualidad en cuánto invertimos en materia de reconstrucción, particularmente en vivienda, producto de esta recomendación del Banco Central. Es decir, lo que se va a gastar en la reconstrucción de viviendas en los próximos tres años está determinado por la política del Banco Central de no afectar la inversión, y, por lo tanto, hay una gradualidad.

Muchos creemos que hay que reconstruir las casas inmediatamente. Es decir, poder invertir fuertemente, porque hay un gasto asociado a las llamadas aldeas, campamentos.

Entonces, el punto es cuánto puede afectar o no la predicción para el 2011 el 3 por ciento de inflación que el gasto, particularmente en vivienda, y en la reconstrucción, se agolpe el 2011, o particularmente a finales del 2010.

Ese es un tema clave para el debate de Presupuesto que tenemos, porque muchos pensamos que hay que gastar la plata ahora, para no hacer sufrir a la gente ni hacerla esperar 2 a 3 años.

Eso es, señor Presidente.

Tags:
0 shares

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *