Introducción a la Televisión Digital Terrestre

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, asistimos a una oportunidad histórica de poder sin duda acceder al más importante medio de comunicación de masas que existe hoy día en el mundo, que es la televisión, y es más, a través de una modernización muy importante.

Imagen: practicopedia.com

Se ha debatido en esta Sala por los argumentos, que mediamos entre una revolución tecnológica pasar de la analógica a la digital; pero también, de un alto valor cultural, ciudadano, particularmente educacional. Pero la verdad es que yo exijo que alguno de los Senadores que están en la Sala, particularmente al señor Ministro que nos acompaña y los Senadores de la Comisión de Transportes nos expliquen por qué este proyecto de ley está siendo solo tratado en la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones, y la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología fue marginada del conocimiento de este proyecto.

Yo exijo el derecho a que si estamos conforme y no hay hipocresía y no hay doble estándar para decir que esto no es solo un proyecto tecnológico, porque en los discursos es un proyecto tecnológico pero también social, también educacional, la Comisión de Educación del Senado tiene que verlo.

No hay ninguna explicación, salvo el lobby. Como lo ha dicho el Senador Pizarro, también hemos recibido a mucha gente que “por angas o por mangas” quiere incidir. Pero yo no sé con quién hicieron el lobby para dejar fuera a la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología del debate de este proyecto. Y desde ya, entonces, entro prejuiciado al debate del mismo.

Y lo digo, porque este proyecto de ley no se trata solo de una norma técnica en materia de televisión digital terrestre, sino que es la oportunidad que tiene Chile para tener la televisión que queremos.

Aquí se han hecho gárgaras extraordinarias respecto de la crítica a la televisión. Hoy día podemos cambiarlo. Hoy día podemos cambiar el curso de la historia de la televisión y, por cierto, tenemos que cuidar que así sea y esto se garantice.

Tenemos una televisión que, por cierto, está concentrada altamente en grupos económicos. Y lo que hoy día se nos propone es concentrar más la propiedad.

Si se prohíbe en forma absoluta y perentoria el otorgamiento de dos o más concesiones a la persona jurídica que sea titular de una concesión, la verdad es que algunos apelarán al Tribunal de la Libre Competencia. Pero está claro que no resulta coherente de que nos hemos pasado 30 y más años señalando que esta concesión gratuita otorgada a algunos canales de televisión que tenían como deber transmitir cultura, educación, es decir una función pública y que hoy día se encuentran en manos de privados.

Cuando el Presidente, entonces empresario, compró Chilevisión, compró Chilevisión, y la Universidad de Chile hizo la pérdida. Cuando el señor Luksic compró la Universidad Católica, bueno, compró la Universidad Católica.

Hoy día no estamos hablando de propiedad de los canales de emisión abierta de parte de las universidades, estamos apelando a que esto es un gran negocio que, por lo demás, es altamente rentable no solo en lo económico, sino en la capacidad de influencia de la televisión sobre la ciudadanía.

¡El 84 por ciento de los chilenos se informa de la realidad de su país a través de los noticiarios de televisión! Y, por lo tanto, no estamos hablando solo del impacto tecnológico de alta definición; no solo del impacto de la publicidad para la adquisición de bienes de consumo. Estamos hablando de un medio que es capaz, que tiene la posibilidad de ser instrumento de cambiar las vocaciones de las mayorías. Un medio de incidencia, por cierto, en las conciencias de los ciudadanos y que debiera tener todos los resguardos posibles tratándose del espectro de un bien nacional de uso público.

Entonces, señor Presidente, hay un conjunto de elementos que yo quiero que quisiéramos agotar en el debate.

Primero, desde ya, que este fuera a la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología…

El señor NOVOA.- ¡Eso ya está resuelto!

El señor NAVARRO.- Me dice el Senador Novoa que sí. Antes no estaba resuelto. Bueno, el lobby resultó. Está resuelto, lo va tratar la Comisión de Educación.

El señor NOVOA.- ¡En conjunto con la de Transportes!

El señor PÉREZ VARELA.- ¡Tú no lo pediste!

El señor PIZARRO.- ¡Hace tres meses que eso está resuelto…! ¡Ya lo discutimos en la Comisión!

El señor PROKURICA.- ¡Usted estaba en Cuba instalando la televisión digital!

El señor NAVARRO.- A mí me hubiera gustado que, antes de venir a la Sala, lo hubiéramos podido discutir ahí, pero la verdad es que algunos quisieron venir con el paquete más amarradito.

Pero, bueno, haremos todos los esfuerzos para desamarrárselos….

El señor PIZARRO.- ¡Eso lo discutimos en la Sala, Alejandro!

El señor PROKURICA.- ¡Es que usted no estaba acá! ¡Andaba en Cuba viendo la televisión digital!

El señor PIZARRO.- “Andaba en Cuba”, dicen.

El señor CHAHUÁN.- ¡Y va a ir a México con el Presidente! ¡Los dos!

El señor NAVARRO.- No, no voy a ir a México con el Presidente tampoco porque nos vamos a quedar a resistir aquí.

El señor PROKURICA.- ¡O con Chávez para cortar algunos canales de Oposición!

El señor NAVARRO.- Bueno, ya que lo han mencionado, y a propósito del carácter público de la televisión, quiero felicitar al Ministro que nos acompaña.

Hace poco tiempo atrás, el actual Gobierno de Derecha, entonces Oposición, cuestionaba fuertemente que un Estado como el caso de Venezuela pudiera poner fin, por el término de la concesión, a un canal de televisión de carácter golpista. El Estado decidió no otorgarle la concesión.

Bueno, yo leo al Ministro, que nos acompaña en la Sala, en su entrevista en La Tercera el domingo 3 de julio, y dice que el argumento de fondo es que “las concesiones son un bien nacional y que con la velocidad del cambio de la industria es razonable” -dice el Ministro- “que exista la posibilidad de que el Estado las recupere y que no sea un activo que quede para siempre en manos de alguien”, agrega el Ministro.

O sea, esto no lo dice Chávez, lo dice el Ministro Errázuriz. O sea, el Ministro está de acuerdo en que estos bienes nacionales pueden ser recuperables por el Estado, principio altamente cuestionado por la Derecha en el caso del Estado venezolano.

Yo participo con el Ministro y de manera indirecta, al igual que el Ministro estoy de acuerdo con Chávez, de que siendo un bien nacional de uso público los puede recuperar, pero los puede recuperar para ponerlo al servicio de las personas, no de los grupos económicos, no de los grupos de amigos, no de los regalones.

El señor WALKER (don Ignacio).- ¡Del pueblo! ¡Del pueblo!

El señor NAVARRO.- Por cierto, ojalá a disposición del pueblo que es el conjunto de la suma de los ciudadanos que están fuera de los intereses de la televisión, que no son, si no, los intereses comerciales del lucro a través de la publicidad.

Señor Presidente, las concesiones otorgadas en las estaciones de televisión abierta son gratuitas, sin retribución al Estado ni a los chilenos. ¿Cuánto pagan? ¿Cuánto paga Luksic? ¿Cuánto paga Chilevisión? ¿Cuánto pagó Piñera cuando compró Chilevisión para tener acceso a una señal pública y gratuita por el Estado?

Se señala ahora que las concesiones van a ser de carácter indefinido para lo que tenían. Es decir, “¡un, dos, tres, momia es!” “El que tiene, tiene y conserva”.

Esto es peor que las licitaciones de las cuotas de pesca que, en definitiva, algunos pretenden que también sean a perpetuidad.

¿Cuál es el derecho que tiene Luksic a tener un canal a perpetuidad? ¿Cuál es el derecho que tiene Chilevisión, hoy día en manos privadas, de tener una concesión de carácter indefinido a perpetuidad? ¿Con qué se lo ganaron? Se lo ganaron con el drama de las universidades. ¡Las mismas universidades que hoy día queremos defender en la ley que estamos discutiendo! Pero, al parecer, nadie está interesado en recordar que esto eran propiedad de las universidades y hoy día son de dos connotados, grandes y respetados empresario: el señor Luksic en canal 13; Megavisión, Claro; Chilevisión, Warner.

En definitiva, ¿qué cambió ahora que la televisión abierta busca un pago por televisión pagada? Porque el proyecto de ley no dice, además, de concederle de carácter indefinido, ahora la mitad va a ser pagada y la otra mitad gratuita.

Queda muy claro cuál va a ser la calidad de la mitad gratuita, del 50 por ciento que la ley nos propone que va a ser gratuita. Las posibilidades de que esta mitad gratuita sea de muy mala calidad están a la vista.

Históricamente, han existido dos medios de televisión, por cierto, la abierta y al de cable, y me pregunto -y esto va a ser parte del debate- de que ahora queremos que cuando podemos innovar, que cuando en una señala analógica que se convierte en seis señales digitales, pudieran haber, entonces, más actores.

¡No concentremos la industria de la televisión! ¡Diversifiquémosla! ¡Que hayan más actores regionales; que la sociedad chilena se sienta representada, cosa que no existe en la actual televisión! ¡No hay espacio para una importante cantidad de chilenos que no se ve reflejado!

Yo quisiera un canal del deporte, un canal de la educación, un canal de la tercera edad, un canal recreativo, un canal de la ciencia. Pero, en definitiva, todo apunta a que los que tienen quieren seguir teniendo y no ofrecen ninguna garantía de que la televisión va a cumplir su rol de función pública ocupando un medio, un bien nacional de uso público.

Señor Presidente, existen muchas aprensiones respecto del lobby desatado que existe.

Yo quisiera solo señalar de que esperamos que el único criterio que se establece hoy día para poder entregar una concesión y que hizo un informe técnico elaborado por la Subsecretaría pudiera tener algún grado más de diversidad.

Si va a ser el Gobierno de turno el que va a definir aquello, yo la verdad es que me preocuparía y actuaría como Estado. No actuaría con el oportunismo de hoy día estar en el Gobierno.

Dejando, señor Presidente, la incorporación de nuevos operadores abierta, a fin de que efectivamente se bajen las barreras de incorporación para vencer la alta concentración de mercado. Esto no es recogido ni desarrollado por el proyecto de ley. Las barreras de entrada continúan.

Sobre la igualdad de tratamiento a los concesionarios -ya lo dije-, hay privilegios de los operadores actuales que se establece un régimen de migración a lo digital, profundizándose, por cierto, muchas asimetrías de mercado para la entrada de nuevos operadores. Si queremos de verdad competencia para los neoliberales, los libremercadistas, bueno, tenemos la gran oportunidad de hacer de la televisión un mercado abierto y competitivo y, por tanto, alejar de esta propuesta toda la posibilidad de concentración económica que está abierta y establecida en este proyecto.

Señor Presidente, yo espero que las concesiones sean limitadas.

Espero que no hayan concesiones indefinidas, porque la perpetuidad es un derecho que se les otorgó a las universidades de Chile y no a los empresarios actuales. Y yo espero que haya transparencia en el debate de este debate. ¡La máxima transparencia!

El Senador señor Pizarro ha dado una señal extraordinaria. Sin ley de lobby ha señalado que una multitud de operadores lo ha consultado, no para preguntarle por el rugby, sino para auscultar su posición sobre este proyecto.

Y yo siento de que estamos en la mira de la sociedad, de que tenemos una oportunidad histórica de generar una televisión de verdad que salvaguarde lo público, que establezca lo comercial y lo competitivo, pero que dé garantías de que no va a haber un monopolio, de que va a haber acceso, de que va a haber diversidad. Y yo espero que el discurso que hemos todos levantado se refleje también en la votación y que el resultado final esté orientado en este afán de tener, por cierto, modernización, tener televisión digital, pero aprovechar el salto histórico para hacer que la televisión sea democrática, accesible, pluralista, diversa y particularmente de alta calidad.

Es por eso que voto a favor la idea de legislar.

¡Patagonia sin represas!

¡Nueva Constitución ahora, señor Presidente!

Tags:
0 shares

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *