“Lo dijimos: La corrupta no era Dilma, sino Eduardo Cunha, su principal acusador”

dilma

  • El parlamentario del Partido País expresó que “cada día queda más claro que el proceso basado en denuncias que dieron origen a un juicio político en contra de Rouseff, tiene menos datos verídicos”.

  • En cambio, el ex Presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, fue destituido y hace algunos días arrestado, por acusaciones de corrupción, con pruebas concretas”, enfatizó.

Manifestando que, “a veces la justicia tarda, pero generalmente, siempre llega”, el senador Alejandro Navarro se refirió al arresto del ex diputado Eduardo Cunha, principal acusador de Dilma Rousseff y quien impulsó el impeachment en su contra.

El presidente de la Comisión de DDHH del Senado, recordó que “el Supremo Tribunal Federal brasileño ya lo había destituido de su cargo, puesto se demostró que Eduardo Cunha usó su posición para su propio interés, intimidando de forma ilícita a testigos, parlamentarios y reos, a fin de que las investigaciones en su contra no lo afectasen”.

“No debemos olvidar”, continuó Navarro, “que por nueve votos contra cero dicho tribunal confirmó legalmente lo que la ciudadanía ya sabía de él: que es la versión real del maquiavélico personaje de la serie House of Cards, Frank Underwood, puesto cuando estuvo cercado con denuncias, hizo su jugada maestra y acusó a Dilma para desviar la atención”.

“Y la semana recién pasada fue arrestado, por el caso de corrupción pública conocido como Lava Jato, o lavado de coches, tras la orden del juez Sergio Moro, quien investiga su presunta participación en la red de corrupción de la petrolera estatal Petrobras”, adicionó.

De acuerdo al congresista, “Cunha es acusado de haber recibido sobornos por US$5 millones relacionados con dos contratos para la construcción de dos buques para la petrolera, y algunos de esos millones se habrían utilizado para financiar la campaña electoral de políticos; por ello es sospechoso de lavado de dinero, corrupción y fuga de divisas”.

Según Navarro, “por algo se considera a Eduardo Cunha como el político más impopular de Brasil, ya que en base a maquinaciones y apoyado por Estados Unidos (tal como sabemos lo han hecho en Latinoamerica en muchas ocasiones), desestabilizó a uno de los gobiernos más votados en todo el mundo, permitiendo el famoso Impeachment contra Dilma”.

“Lo irrisorio”, continuó el legislador, “es que la acusación contra Rousseff no es por el delito de corrupción como se pretende hacer creer. Aquí lo que ocurrió es que se la apuntó por una supuesta responsabilidad en los desvíos de Petrobras, pero para ello los acusadores no han presentado prueba alguna, solo lo han hecho en base a opiniones y suposiciones”.

“Es como que en Chile se destine dinero para construir 20 hospitales, pero que solo se materialicen 12. Los recursos para los otros 8 entonces son re-destinados y nadie va a preguntar al congreso lo que se puede hacer con esos dineros, puesto se sabe que se enviará para cumplir otros objetivos”, explicó el parlamentario del Partido País.

Añadiendo, “es lo que se llama re-asignación de recursos, la que es realizada por los ministerios junto a la Dirección de Presupuestos y Hacienda, y es una práctica común no solo en Chile, sino que en cualquier gobierno democrático. Por esto decimos que en Brasil no hay un solo peso perdido en la gestión de Dilma, como para que se haya hecho dicha acusación”.

“Quiero señalar que el peor pecado de Dilma fue el haber firmado el Brics, es decir, la alianza estratégica junto a Rusia, India, China y Sudáfrica, ya que le ha tocado pagar los costos de que Estados Unidos se sintiera desafiado”, adicionó el presidente de la Comisión de DDHH del Senado.

“Puesto el país norteamericano está en una etapa de recuperar protagonismo a nivel mundial. Para eso ha impulsado los tratados secretos del TTP y TTIP, ya que han visto el crecimiento de los países que se han asociado a China en el Brics y que han tenido un gran desarrollo de sus economías en los últimos años”, recalcó.

Alejandro Navarro, senador por la Región del Biobío, finalizó diciendo que “pese al Golpe Blando que le dieron a una presidenta electa con más de 54 millones de votos, el tiempo y la justicia están demostrando que la corrupta no era Dilma, sino Eduardo Cunha, su principal acusador”.

PRENSA OFICINA PARLAMENTARIA

Tags:
0 shares

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *