Mañana podría ser ley proyecto que consagra el derecho a amamantar

Senador Alejandro Navarro (PS) autor de moción

lactancia

Su satisfacción y felicidad por la posibilidad de que un proyecto de su autoría, presentado el 19 de octubre de 1995 y que establece la extensión del derecho de las madres trabajadoras a amamantar a sus hijos aún cuando no exista sala cuna en su lugar de trabajo, esté a punto de convertirse en ley, manifestó el senador Alejandro Navarro, quien dijo que “la aprobación de esta ley consagra el derecho a amamantar, lo que por cierto es una buena noticia para las madres, especialmente las que trabajan fuera del hogar”.

El parlamentario indicó que “este proyecto, que el martes 8 de agosto recién pasado fue informado a la sala del Senado, en su segundo trámite constitucional, propone la sustitución del actual artículo 206 del Código del Trabajo, que señala que las madres tienen derecho a dar alimento a sus hijos en dos porciones de tiempo que en conjunto no excedan de una hora al día, las que serán consideradas como trabajadas para los efectos de pago de sueldo, cualquiera sea el sistema de remuneración”.

“La propuesta que nosotros hicimos, y que ahora está a punto de convertirse en ley, es que este derecho a usar el tiempo con el objeto de amamantar, no podrá ser renunciado en forma alguna y le será aplicable a toda trabajadora, aún cuando ésta no goce del beneficio de la sala cuna, según lo establecido en el artículo 203 del Código del Trabajo. Es decir, las madres tendrán derecho sí o sí a alimentar a sus hijos con leche materna, favoreciendo esta importante etapa afectiva y nutritiva de los recién nacidos”.

Navarro dijo que esta moción se originó en el hecho de que aunque el Código del Trabajo establecía el derecho a amamantar a los hijos menores de dos años, la interpretación que se hacía era que esto sólo podía ejercerse en relación a la existencia de la sala cuna, lo que generaba ciertamente un grado importante de discriminación hacia una parte importante de las trabajadoras, en cuyos lugares de trabajo no existía la obligación de contar con sala cuna por tener menos de 20 trabajadoras”.

“Entonces -agregó- lo que hemos hecho es rescatar de manera expresa el espíritu de la norma sobre el derecho a dar leche materna a los hijos por parte de las madres trabajadoras, exista o no la sala cuna, porque lo que esta ley busca resguardar es el derecho de alimento, que se estableció originalmente como una franquicia independiente de las salas cunas, orientada a proteger el desarrollo de los menores, con prescindencia de otros derechos de seguridad social que puedan corresponderles”.

El legislador del PS valoró que “las comisiones de Trabajo, tanto de la Cámara como del Senado, hayan entendido el sentido del proyecto, proponiendo que se le agreguen además ciertas normas que refuerzan la idea original, tales como que señala que si no hay sala cuna este derecho podrá ejercerse en el lugar donde se encuentre el menor, ampliando el tiempo disponible cuando la trabajadora deba desplazarse hasta su casa u otro lugar para alimentar a su hijo, incluso proponiendo que sea el empleador quien asuma el costo de los pasajes

Navarro indicó que “tal como lo han señalado organismos internacionales de salud y la propia Unicef, la leche materna es por sí sola el mejor alimento y la mejor bebida que puede darse a un bebé menor de seis meses de edad, no precisando ningún otro alimento ni bebida, ni siquiera agua, durante este período. La lactancia materna contribuye a proteger a los bebés y niños pequeños contra algunas enfermedades peligrosas y, lo más importante, también ayuda a crear un vínculo especial e irremplazable entre la madre y el hijo”.

“Adicionalmente -indicó- la lactancia materna mejora el restablecimiento de la madre después del parto y reduce las probabilidades de cáncer, reduce los gastos de las familias en alimentos y atención de la salud, aumenta los niveles de micronutrimentos, proteínas y energía, incrementando así también la capacidad productiva, y ayuda a reducir el ausentismo laboral al disminuir las tasas de enfermedad de las madres y sus hijos. Es decir, no sólo se consagra un derecho, sino también se contribuye a fortalecer las políticas de salud y beneficia a los propios empleadores que tendrán trabajadoras más felices y más productivas”.

Finalmente, el legislador recordó que este proyecto, que data de su época de diputado, contó con la adhesión de la actual diputada Isabel Allende (PS) y de los ex parlamentarios Fanny Pollarollo (PS), Marina Prochelle (RN), Aníbal Pérez y Martita Wörner (PPD), y Exequiel Silva, Edmundo Villouta y Rubén Gajardo (DC).

Prensa Oficina Parlamentaria

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