“Manejo de 29 mil toneladas de residuos hospitalarios es deficiente”

Diputado Navarro, sobre caso de enfermera que se pinchó con aguja con Sida

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Parlamentario de Comisión de Medio Ambiente dijo que Cámara pidió hace un año dictar normas y reglamentos necesarios para evitar este tipo de accidentes.

Su malestar por lo que considera “una demora excesiva en la dictación y actualización de normas relativas al manejo y disposición final de residuos hospitalarios” manifestó el diputado Alejandro Navarro, quien recordó que el 7 de mayo del año pasado la Cámara aprobó el Proyecto de Acuerdo Nº196, pidiendo mejorar este tipo de situaciones “que ponen en riesgo de los profesionales y trabajadores de la salud, así como de las personas que acuden a estos recintos”.

El parlamentario dijo que “pese a que el destino de estos residuos no genera tanta polémica pública como el de la basura domiciliaria, las 29 mil toneladas de desechos hospitalarios que se generan en el país, pueden generar tanto o más daño que los desechos que salen de una casa. Y aunque la mayoría de los hospitales, morgues, clínicas, laboratorios y consultorios los residuos infecciosos son separados del resto, a la hora de buscarles lugar de acopio la realidad es que no hay una norma que regule esto”.

Navarro señaló que “pese a que los servicios de salud fiscalizan el cumplimiento de las normas de higiene, no hay una norma explícita referida a residuos hospitalarios, lo que deja la puerta abierta para que las disposiciones sobre higiene no se cumplan cabalmente. Este tema es un vacío en la legislación sanitaria y ambiental, lo que permite que, al final, cada establecimiento haga las cosas como mejor le parezca”.

“Para ser justos -agregó el integrante de la Comisión de Medio Ambiente- en las clínicas se aprecia un cumplimiento más estricto con el manejo de este tipo de residuos. Las jeringas, agujas, órganos, sondas y materiales de este tipo se mantienen a una temperatura de 4 grados bajo cero en refrigeradores y son separados en envases especiales clasificados en el origen hasta que la empresa especializada los retira”.

“En cambio -prosiguió el diputado del PS- en los hospitales y servicios de urgencias se detecta un menor cuidado con estos desechos. De hecho, entre la basura depositada en lugares destinados a la basura común es posible apreciar apósitos, vendas, gasas, material plástico y jeringas, elementos todos potencialmente infectados”.

El legislador indicó que muchas veces ”las agujas y los órganos humanos son depositados en bolsas para que empresas externas los incineren, sin ser refrigerados mientras se espera su recolección. Asimismo, ocurre que en ocasiones los auxiliares de aseo manipulan desechos sin guantes ni mascarillas, pese a que las normas de seguridad exigen el uso de estos elementos de protección. En los consultorios también se reconoce un menor cuidado con estos residuos, fundamentalmente porque nunca se les ha cursado una multa por botarlos junto con la basura común”.

Navarro dijo que “todavía rige una circular que el Ministerio de Salud entregó el 2002 y que contiene una minimización de los riesgos atribuibles a los desechos provenientes de la atención de salud, llegando incluso a la conclusión de que ‘no hay riesgo infeccioso asociado a los métodos de tratamientos de desechos hospitalarios’. Lo malo es que esta afirmación está basada en un estudio de la sociedad de epidemiólogos de Estados Unidos que, ciertamente, no tienen nuestra realidad en el sistema de salud”.

“Lo lamentable -añadió- es que con el afán de reducir sus gastos operacionales, uno de los gastos reducidos es el asociado a la eliminación de basura hospitalaria. De hecho, la misma circular del 2002 enfatiza que ‘la puesta en práctica de regulaciones de manejo de desechos de hospitales, como la Medical Waste Tracking Act-USA EPA Federal Register March 24, 1989, resultaría en un extraordinario aumento de costos de manejo de desechos sin beneficios para el ambiente o la salud pública’.

El parlamentario señaló que “por su parte, un estudio de la OMS de 1999, afirma que las personas que se exponen a la basura hospitalaria está sujeta a riesgos. El personal de mayor riesgo son los médicos, enfermeras, auxiliares, personal de mantención y lavandería, pacientes, visitantes, así como los que trabajan en los lugares de depósito o incineradores. La OMS ha manifestado una especial preocupación por la posibilidad de contagio de virus del Sida o hepatitis B y C”.

Prensa Oficina Parlamentaria

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