“Michel Temer es un traidor”

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, los acontecimientos políticos que se han sucedido recientemente en la hermana República del Brasil, que desembocan en la suspensión de 180 días de Dilma Rousseff del cargo de Presidenta de la República de Brasil mediante un procedimiento denominado “impeachment”, es decir, una acusación realizada por el Senado de Brasil en el contexto de la Constitución brasileña.

Pero está claro de que incluso los mecanismos constitucionales pueden tener un uso que pueda ser no constitucional e ilegal, que es el caso de Brasil.

La Presidenta Dilma Rousseff no está acusada de ningún hecho de corrupción. Lo repito: “la Presidenta Dilma Rousseff en Brasil, elegida con 54 millones de votos, no está acusada de ningún hecho de corrupción”.

¿De qué se le acusa? De haber maquillado el presupuesto de la nación. Se le acusa de un procedimiento que en Chile es habitualmente usado, es decir, aquellos ministerios que tienen recursos para realizar determinado número de obras y no las realizan destinan esos recursos a otros tipos de obras.

No hay corrupción. No hay desvío de fondos. Lo que es un desplazamiento presupuestario, que exigiría la aprobación del Congreso, porque el Congreso ha autorizado un determinado gasto, pero la verdad es que este es un uso que si uno se pusiera a examinar a cada uno de los gobiernos respecto de lo que han hecho con los excedentes del Presupuesto y el destino de los mismos, vamos a encontrar muchas similitudes.

Respetando la soberanía del pueblo brasileño y sus propias instituciones, se advierte que estos procedimientos que hoy día ocurren en Brasil se vienen observando a lo largo de toda América Latina. Y quiero señalar que ya Lugo en Paraguay tuvo un procedimiento similar. Y esto es un hecho que debe llamar la atención de todos los demócratas de América Latina.

Son muchos los que en el mundo han levantado la voz.

Es el caso del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivan, quien ha expresado días atrás que “el papa Francisco está muy preocupado con lo que está pasando en Brasil, todo esto va a traer consecuencias negativas para toda la región, tendremos un grave retroceso democrático.”.

                   Premio Novel de la Paz citando al Papa Francisco.

Asimismo, el Secretario General de la OEA, Luis Almagro -que no es santo de mi devoción, por cierto-, ha expresado públicamente sus reparos. Podría tener una actitud más decidida el señor Almagro, como la ha tenido en el caso de Venezuela o en la persecución de otros países de carácter socialista. Aun así, con un Almagro que está muy lejos de la Izquierda, como le dijo José Mujica: “Hace mucho rato que ya no estás a mi lado”. Se lo dijo personalmente, no se lo mandó a decir con nadie.

Este señor Luis Almagro, que lo hemos tenido aquí en la Sala del Senado, denostando a los países de América Latina, ha expresado públicamente sus reparos al afirmar que “Nuestra Organización ha hecho un detallado análisis sobre el juicio político iniciado contra Dilma, y ha concluido que no se encuadra dentro de las normas que sustentan dicho procedimiento. No existe una acusación de carácter penal contra la Presidente, sino que se la acusa de mala gestión de las cuentas públicas del año 2014. Esta es en todo caso una acusación de carácter político, que no amerita un proceso de destitución. Este análisis nos genera unas dudas que hemos visto reflejadas, por otra parte, también en la sociedad brasileña e incluso dentro del propio sistema de acusación pública, como se señaló en una carta firmada por 130 miembros del Ministerio Público de Brasil”.

                   La OEA y Luis Almagro ratifican plenamente que no estamos en un caso de corrupción, estamos en un caso de carácter político, como lo han señalado diversas personalidades del mundo entero.

Y ¿cuál es la relación de Chile, señor Presidente?

Hoy día en la tarde 14, 15, 16 parlamentarios hemos levantado un lienzo en las afueras de este Congreso Nacional que señalaba “Brasil No al Golpe Blando. Fuerza Dilma”.

Y hoy día lo ratifico en esta Sala del Senado de Chile: “Fuerza Dilma para enfrentar la adversidad”.

Me asiste la convicción de que más allá de la mayoría circunstancial que hoy día la Oposición brasileña tiene, con un Vicepresidente traidor -“Temer es de temer”; así lo han dicho todos los medios a nivel internacional-, un Vicepresidente que mientras la Presidenta se defendía de esta acusación injusta, política, preparaba un gobierno paralelo, repartiendo cargos a todos los adversarios de Dilma, integrando a todos los sectores para poder ejercer como Presidente.

“Temer es de temer”, y ha actuado, como lo ha dicho Dilma en un lenguaje directo, como la conocemos desde siempre, es un traidor, porque traiciona a quien, siendo acompañante de la fórmula en calidad de Vicepresidente, se dedica, por cierto, no a hacer respetar el mandato constitucional, sino a preparar el nuevo gobierno.

Temer no cuenta con más del uno por ciento de aprobación en la sociedad brasileña. Es despreciado por la sociedad brasileña.

Como lo ha dicho la propia Dilma, como lo ha dicho Lula, este es un episodio negro para Brasil, pero también negro para América Latina.

Por otra parte, UNASUR (que es integrado por Chile) ha declarado que “La Presidenta solo puede ser procesada y destituida -revocando el mandato popular que la eligió- por faltas criminales cuando se le compruebe su participación dolosa y activa. Aceptar que un mandatario puede ser separado de su cargo por supuestas fallas de carácter administrativo llevaría a la peligrosa criminalización del ejercicio del gobierno por razones de índole simplemente política”.

                   Eso es lo que ha dicho UNASUR y eso es lo que ha dicho Chile.

En su momento el Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, en el mes de marzo expresó que es importante que la crisis política de Brasil se solucione, y que si la crisis se profundiza podría afectar a países con procesos democráticos en la región, aún frágiles.

Al aprobarse este juicio político, se ha marcado un pésimo precedente, porque se instala que hay un poder, el Legislativo, por sobre la decisión soberana de la ciudadanía de escoger a sus gobernantes de manera libre y soberana.

Está bien, hay un mecanismo democrático establecido en la Constitución de Brasil, y esto va a detonar, por cierto, un proceso de análisis de los constitucionalistas. Pero de lo que no cabe ninguna duda es de que hay un proceso para terminar con el crecimiento, expansión de la Izquierda progresista de América Latina. Le disparan a Dilma, le disparan a Lula.

La idea es dispararle al número 1 y al número 2. La idea es reponer la hegemonía del imperio.

Tengo la convicción, y lo digo de manera responsable, de que efectivamente Estados Unidos y su injerencia nociva, permanente, sobre América Latina está detrás de todo esto.

Para aquellos que quienes el 70 decían que la CIA, que Estados Unidos no estaba detrás del golpe del Presidente Allende, fue por cierto en el año 2000 cuando el Senado de los Estados Unidos mandó a este Senado, y el señor Secretario lo sabe, y lo sabe todo el personal administrativo del Senado, todos los tomos de la intervención de la CIA en Chile, desclasificados.

No, no es Hollywood. No, no es una película; no es un cuento. Son los archivos desclasificados de la CIA que están en la Biblioteca Nacional, que revelan claramente y en detalle la intervención y financiamiento de la CIA para un golpe de estado en contra del Presidente Allende.

No tengo ninguna duda que en 30 o 40 años más, cuando se desclasifiquen los archivos de la CIA, lo que vamos a tener es la claridad sobre la intervención de los que han promovido este golpe blando en contra de Dilma Rousseff.

En este orden de ideas, señor Presidente, se hace imprescindible que el Estado de Chile, el Gobierno de Chile, manifieste su preocupación por estos graves hechos que están hoy día sucediendo en Brasil.

Yo llamo a que no solo la Izquierda chilena, que en esto ha estado débil, difusa, y, por cierto, dividida. No hay una sola voz. O no repara la gravedad de los hechos, o hay una miopía política permanente de mirarse al ombligo y creer que los problemas de Chile y de la sociedad chilena se resuelven en el contexto de esta isla que es Chile: cordillera de los Andes, océano Pacífico, desierto de Atacama y, por cierto, la Antártida.

Para quienes creen que Chile va a resolver sus problemas solo en el contexto de su autarquía están equivocados. Aquí hay un proceso en marcha en América Latina en contra de Ecuador: el golpe fallido en contra de Rafael Correa; el golpe a Lugo, el golpe a Zelaya. La acción permanente en Venezuela para derrocar a Nicolás Maduro. Una acción concertada también por la CIA, no tengo ninguna duda, más allá de las condiciones políticas internas que Venezuela pueda generar y que los venezolanos tienen que resolver.

Hay una acción concertada.

En 200 periódicos de América Latina se publica ¡el mismo artículo, señor Presidente! Y para qué decir en los diarios locales: el duopolio de Copesa y La Tercera.

Yo intenté responder un artículo en contra de Melnick que había denostado… Me dijeron que lo morigerara y, al final, no lo publicaron.

Solo hay espacio para los detractores de Venezuela, mostrando una sola faz de su situación.

Y quiero aprovechar esta ocasión para decir lo siguiente, señor Presidente.

Le he mandado una carta a Ricardo Solari, gran amigo, compañero de muchos años de lucha, Presidente del Directorio de TVN, porque en un reciente reportaje en contra de Venezuela publican ocho capítulos sobre Caracas, la ciudad más peligrosa del mundo; la crisis política y social, el hambre, en Venezuela. Ocho capítulos con un equipo periodístico -en medio de una crisis económica que tiene TVN, manda un equipo a ese país- y la periodista a cargo se contacta conmigo en mi calidad de Presidente del Grupo de Amistad Chile-Venezuela y dice que quiere hacer un reportaje turístico.

Y van. Y entran por Colombia, bajo la sombra de decir que no pueden entrar, y entran de manera oculta.

Y sabe, señor Presidente, que hemos descubierto, y estamos enviando estos antecedentes…, porque yo exijo de TVN honor; exijo cumplimiento fiel al mandato periodístico de la objetividad.

¿Y qué tenemos? Que las imágenes utilizadas, y esto es un hecho gravísimo, para ilustrar estos reportajes, están en YouTube, y pertenecen a Brasil y a Colombia, señor Presidente. Eso es una falta profunda a la ética periodística.

Las imágenes mostradas para denostar a Venezuela, a su Gobierno, y a su pueblo, son imágenes tomadas de YouTube que corresponden a Brasil y a Colombia.

Yo espero que TVN y el responsable de este reportaje den la cara.

Espero que TVN y su directorio pongan las cartas en la Mesa y puedan discutir si este es el tipo de periodismo que TVN quiere hacer para remontar en el ranking, para tener mayor audiencia.

La verdad es que es el camino equivocado, señor Presidente.

TVN no puede utilizar métodos que sean contrarios a la ética periodística. Y se ha faltado a ella.

¿Dónde está TVN haciendo un reportaje de los atropellos a los derechos del pueblo mapuche? ¿Dónde está un reportaje de TVN concerniente al abuso de los poderosos?

No. Pero hay recursos para ir a Venezuela a generar un reportaje que, además, vulnera… Si se publicara en Venezuela o en cualquier país del mundo imágenes sobre el tema mapuche, con imágenes de agresión, de asalto, ¡de asesinato!; mostrando a niños en primer plano. Estaríamos frente a una reacción indignada del pueblo chileno.

Yo solo quiero decir que comparto la prudencia con que ha reaccionado el embajador de Venezuela, y el propio Gobierno del Presidente Nicolás Maduro, y la propia Canciller Delcy Rodríguez, frente a estos hechos que son de amplio conocimiento del Gobierno de Venezuela.

Toda esta campaña en contra de los Gobiernos progresistas de América Latina se expresa con crudeza en la situación de la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

¿Cuál es el pecado de Dilma? Haber firmado el BRICS.

¿Y qué es el BRICS? Es la alianza económica. El banco mundial de mayor peso en la economía mundial de llegar a constituirse.

¿Quiénes están allí? Rusia, con Putin. Ahí está China e India.

¡Las cuatro mayores economías del mundo reunidas para desarrollar un mecanismo alternativo al dólar!

Y la respuesta no se hizo esperar; para cualquier analista internacional, el pecado de Dilma fue haber firmado el BRICS, unirse a Rusia, India y China. En un debilitado dólar que buscaba con esta medida una moneda alternativa, distinta al dólar, porque el país más endeudado del mundo que es Estados Unidos produce los dólares, que es la moneda del mundo.

El análisis posterior, no tengo ninguna duda, va a llevar que ese fue el detonante para que todas las fuerzas se conjugaran, internacionales, con el caudillismo local, con aquellos que nunca quisieron que el Partido de los Trabajadores, más allá de sus errores que hemos conocido en diversas denuncias, y que son investigables y cuestionables.

Qué tiene que hacer la democracia brasileña. Aquí no estamos protegiendo a ningún corrupto; no estamos hablando ni defendiendo a quienes han cometido delitos en Brasil.

El principal acusador de Dilma, el Presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, ha sido destituido por acusaciones de corrupción.

¿Quién es el principal impugnador de Dilma? El Presidente de la Cámara de Diputados.

¿Dónde está? Sacado de su cargo por corrupción.

Señor Presidente, cuando estas cosas comienzan a pasar uno cree que le pasan al vecino. Y cuando le empiezan a pasar a uno, puede ser demasiado tarde.

Yo solo espero una reacción más lúcida, más decidida, más fuerte de parte de mi Gobierno, de parte de la Presidenta Michelle Bachelet, de parte de Heraldo Muñoz, quien me ha señalado el día de hoy que cualquiera que sea el Gobierno siempre hemos tenido buenas relaciones con Brasil.

Estimado Heraldo Muñoz, por quien tengo el mayor de los aprecios, ante que fuera Canciller, por cierto, y ahora siendo Canciller, ¡no da lo mismo cualquier Gobierno en Brasil! ¡No da lo mismo un Gobierno que llega eliminando la voluntad soberana del pueblo brasileño y 54 millones de votos! ¡No nos da lo mismo!

¿Qué ha hecho Salvador Sánchez Cerén, Presidente legítimo de El Salvador, ex guerrillero al igual que Dilma? No ha reconocido al Gobierno provisional de Brasil.

Y uno puede decir “Bueno, esa es la posición de un compañero de armas de Dilma”. Pero yo esperaría a lo menos de mi Gobierno que dijera que operen los mecanismos democráticos y que efectivamente si la forma de sacar a los presidentes es mediante las acusaciones políticas de esta naturaleza estamos asistiendo a la época de los golpes blandos. Ya no los golpes de Estado, ya no los gorilas de Brasil, ya no los Pinochet, ya no la junta militar argentina, estamos asistiendo a un mecanismo nuevo: el golpe blando.

Hoy día en la Sala varios Senadores se me han acercado, y de manera seria me han dicho “No, que hay problemas en el Ejército de Venezuela”. Esa es la teoría del rumor destructiva. Esa es la teoría que busca debilitar las democracias; la teoría que busca atacar a Venezuela y a su legítimo Gobierno, con los problemas que tiene, y que tiene que enfrentar. Y algunos ahora dicen que está dividido el ejército en Venezuela.

¿Quién echa a correr ese rumor, señor Presidente? ¿Cómo sabemos en Chile y en este Senado que el ejército venezolano está dividido? ¿Cuál es el origen de esos rumores? ¿Tenemos derecho, quienes hemos vivido un golpe de Estado, quienes hemos vivido el asesinato del Comandante en Jefe del Ejército de Chile, René Schneider, asesinado por la Derecha, con la implicancia de la CIA, a empezar a propagar un rumor respecto de la estabilidad o la unidad del Ejército de Venezuela? ¿Hay un derecho, en esta casa de la democracia, de que parlamentarios se permitan señalar que el Ejército de ese país está dividido?

Creo que hemos aprendido poco de las experiencias, señor Presidente.

Y aquí hay Senadores que están lúcidos y conscientes de este tema: Juan Pablo Letelier, hijo de Orlando Letelier, Canciller de Chile, cuyo auto voló por los aires en Washington con Ronni Moffitt, ciudadana norteamericana, asesinado por el Mamo Contreras.

Y uno dice “¿Cómo es posible que vuele un auto a cuatro cuadras del Capitolio, señor Presidente?”.

Recuerdo aquello porque a veces yo creo que tenemos una conducta irresponsable y no sopesamos la gravedad de lo que estamos asistiendo en América Latina.

¡Y llamo a la izquierda chilena a tener una opinión! A hacer una reflexión de lo que hemos hecho mal y qué hemos hecho bien. Vivíamos la época virtuosa de los Gobiernos de izquierda en América Latina. Muchos Gobiernos de izquierda conquistando el poder; haciendo transformaciones profundas en la democracia de esos países.

Y la reacción no se hizo esperar. Y puede que la izquierda y los Gobiernos progresistas hayan cometido errores, ¡quién no los comete! Pero eso no avala el intervencionismo, señor Presidente. Eso no avala el financiamiento de parte del imperio, de la CIA, de Estados Unidos en torno a los procesos internos de los países.

Tengo la convicción, señor Presidente, de que esta hora aciaga que vive la democracia en América Latina va a ser superada.

Yo solo espero que la Derecha chilena, que los medios de prensa chilenos traten con la mayor objetividad.

¡Qué digo “espero”; la verdad es que no confío en que ello ocurra…!

El que se quiera informar que recurra a las fuentes, el que quiera tener opinión que lea, consulte.

Formarse una opinión sobre Venezuela, porque lo que dicen los medios va a ser una opinión negativa, como la tiene el 80 por ciento de los chilenos, que solo recibe malas noticias, pésimas noticias y muy malas noticias reflejadas en la prensa local, en la prensa nacional.

Señor Presidente, quiero que esta intervención le sea enviada a la señora Presidenta de la República, Michelle Bachelet; al Ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz; al señor Ministro de Defensa; al cuerpo diplomático acreditado en Chile; a los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, porque este es un país que ha pasado por un proceso que nadie quiere repetir.

Como Presidente de la Comisión de Derechos Humanos vamos a visitar la cárcel de Punta Peuco y la Penitenciaría y la cárcel de Copiapó, con un hacinamiento de 300 por ciento, a petición del Senador Baldo Prokurica y de Lily Pérez.

Y he accedido aun cuando tengo aprensiones profundas sobre si se le deben otorgar o no beneficios a los violadores de derechos humanos que están en Punta Peuco. Pero la dignidad humana, señor Presidente, está siempre por delante de todo.

No podemos, los hombres y mujeres cuyos derechos fueron violados, responder como violadores de derechos humanos.

Y vamos a ir y luego habrá una decisión política. Se podrá discutir. Lo que no pueden hacer quienes han vivido la violación de sus derechos humanos y quienes han conocido de cerca la violación de los derechos humanos responder con igual moneda.

Es por eso que yo llamo a la reflexión política, social, de la sociedad chilena, particularmente de la Izquierda, señor Presidente, porque en esto yo he encontrado desidia, he encontrado lasitud, he encontrado un relajo que no da cuenta de estos procesos.

Pareciera ser tal que las acusaciones internas nos han consumido todo el tiempo.

Siempre puede hacer un minuto para empinarse por sobre la Cordillera de los Andes, mirar más allá, no solo en materia económica.

Chile se ha globalizado, se ha externalizado, hacemos negocios con todo el mundo, pero cuando se trata de solidaridad en materia de valores, principios y derechos ponemos restricciones.

Señor Presidente, agradezco el tiempo que me ha concedido el Partido Socialista y el PPD.

Hemos enviado a Dilma Rousseff la fotografía que preparamos con cerca de 16 parlamentarios (Senadores y Diputados) hoy día en el Congreso.

¡Brasil: no al golpe blando!

¡Fuerza Dilma!

¡Patagonia sin represas!

¡Nueva Constitución, ahora!

¡No más AFP!

He dicho.

0 shares

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *