Modificación a régimen jurídico de transporte público concesionado

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, examinaba, como este proyecto fue puesto sobre tabla, particularmente hay algunas modificaciones que incorporan la exigencia del respeto de los derechos a los trabajadores y particularmente la caducidad declarada fundadamente en cualquiera de los casos de que no se resguarden los derechos de los trabajadores, y se establece que se considerará incumplimiento grave de las obligaciones del concesionario el no cumplir con materias sindicales o laborales previstas en la ley y que, efectivamente, va a dar lugar a una caducidad.

Imagen: tribunachilena.blogia.com

La verdad es que esto, Presidente, queda siempre en la letra y cuesta enormemente su posterior implementación.

Como entiendo que vamos a tener posibilidad de discutirlo en particular, yo sometería a examen estos preceptos, de tal manera que el procedimiento de reclamación pueda garantizar…

El señor LARRAÍN.- ¡Ya estamos en la discusión particular!

El señor NAVARRO.- ¿Estamos en la particular inmediatamente?

El señor PROKURICA.- ¡Sí, obvio!

El señor NAVARRO.- Presidente, la verdad es que cuando se ponen sobre tabla -yo no asistí a la reunión de Comités; tengo entendido que ahí, no solo se suspendió la sesión especial sobre reconstrucción, sino que también se tomó este acuerdo para poder ponerlo sobre tabla-, eso nos da escaso margen para preparar, aunque lo veníamos siguiendo.

Quiero señalar que me alegra que estén estos resguardos, no solamente por Transaraucaria sino por todos los trabajadores de los servicios concesionados, que en realidad están sufriendo los rigores de empresas inescrupulosas que acumulan más de 2 mil infracciones y multas en la Dirección del Trabajo y estas multas no son cobradas. Y se les dan todas las facilidades.

Yo quiero señalar de que si el Ministerio de Transportes va a cambiar el criterio y el Ministerio del Trabajo van a cambiar el criterio, porque empresas con más de 2 mil infracciones y multas aplicadas, por una parte, no se les cobran las multas, y por otra, es “como si lloviera”, no solo en Transaraucaria.

Por lo tanto, el procedimiento para hacer realidad la letra que hoy día estamos aprobando en estas indicaciones -que entiendo han sido presentadas por la Senadora Alvear- me parece extraordinario.

Solo digo y reclamo de que esto tiene que tener practicidad; es decir, en definitiva, que haya mecanismos expeditos de operación. Que el tema del interventor o administrador provisional también pueda acceder antes de que las cosas ocurran, antes de que la empresa quede en insolvencia y deje impagos tres, cuatro meses a los trabajadores. Ahí tenemos que tener un mecanismo de previsión, porque no solamente son afectados los trabajadores. Transaraucaria retiró sus máquinas. Y si los señores Senadores saben, claro, el sistema la reemplaza. Pero alguien deja de tener un bus en algún punto del Transantiago porque es reemplazado por otro. Por lo tanto, el sistema se contrae.

Y como lamentablemente todavía no sabemos cuántos buses circulan por la Región Metropolitana, no lo sabemos; cuántos pasajeros están arriba, no lo sabemos; cuánto es la evasión, no lo sabemos. Lo único que sabemos es que este Senado aprobó un proyecto de ley para multar a los que evaden.

Es un sistema que funciona pésimo, que no cumple ningún estándar, que, en definitiva, ha hecho gastar miles de millones de dólares al Estado. No se nos ocurrió nada mejor, con mi voto en contra, que ir a crear el DICOM de la gente que no paga. Y yo es cierto que quiero que paguen, pero cuando el sistema funcione bien. Y hoy día el sistema funciona mal.

Señor Presidente, quiero señalar que, por cierto, se me señala que estamos en la discusión en particular, ya ha pasado el tiempo de indicaciones.

Yo solo quiero recordar que entiendo que ha habido un acuerdo político. Y yo, la verdad es que celebro la generosidad de la Concertación, generosidad que no tuvo la Oposición, que hoy día es Gobierno, para estos temas en muchos casos. Una crítica despiadada y particularmente ofensiva.

Solo quiero recordar las críticas en contra de la Presidenta Bachelet, que tuvo como misión poner en servicio esto. Yo recurrí a la Contraloría seis días después de iniciado este proceso porque dijimos que SONDA no había cumplido con el software y que iba a fracasar. Y fracasó. Por cierto, no funcionó el sistema, tal como lo habíamos previsto, lamentablemente, no nos equivocamos.

Yo solo quiero llamar la atención, señor Presidente, y con todo respeto, porque tengo muchos de mis mejores amigos en la Concertación, que cuando yo apoyé al Presidente Frei en la segunda vuelta, luego de que depuse mi candidatura presidencial y apoyamos a Marco Henríquez-Ominami, el Presidente dijo: “Hay que comprar el Transantiago”. Y su propuesta fue estatizar. Porque este es un negocio que le cuesta -digámoslo francamente- 800 millones de dólares al país anualmente. Para que la gente de Regiones sepa, la gente de Magallanes sepa, aquí gastamos 1.000 millones diarios…2 millones de dólares diarios en el Transantiago, 40 a 60 millones de dólares mensuales, 60 millones de dólares, y la verdad es que la cosa no tiene para cuándo.

Yo no sé si hay encuestas de satisfacción al usuario; no sé si la señora Ministra subrogante nos puede decir si está funcionando el contador de pasajeros, ¿está funcionando las cámaras de vigilancia?, ¿hay cierre de puertas automático? Tenemos un administrador financiero, que son todos los bancos mayores de este país, que ganan miles de millones. Porque solo 200 pesos del costo del pasaje del Transantiago van para los que operan, para los dueños de las máquinas. El resto va al administrador financiero.

Entonces, aquí hay alguien que ha hecho un gran negocio.

Y se nos pide que avalemos un acuerdo, una vez más, entre la Concertación y la Oposición con el Gobierno. Y yo quiero saber si no hay otra alternativa. Porque en Madrid, y lo dije y lo reitero, el sistema cuesta 2 mil 200 millones de euros anuales, pero es el mejor sistema de transporte del mundo. Y el cobro para los usuarios se mantiene: 1 euro, 2 euros. Pero funciona bien.

Qué nos decían -el Senador Zaldívar estuvo presente en ese encuentro en Madrid, en España, cuando nos invitó el Presidente Piñera; hicimos una agenda adicional, porque nos interesaba conocer también temas como este-: la recaudación son 800 millones y es Madrid, su gobierno, quien suple, subsidia los 1.400 restantes para cubrir lo que cuesta realmente un servicio de buena calidad. Pero es un servicio estatal; no hay un privado operando.

Cuando los madrileños pagan, y pagan de su bolsillo porque son los impuestos, saben que están pagando de calidad y del Estado. Los santiaguinos cuando pagan su pasaje, los que pagan, saben que están pagando por un mal servicio que además es un gran negocio para un privado. Esa es la diferencia.

Entonces, yo creo que este es un tema político. Si este sistema no funciona, porque no sabemos de plazos; ¿cuántas reformas hemos tenido? Hemos tenido 4 ó 5 reformas. Yo quiero saber si vamos a poder discutir si esto funciona bien en manos de los privados. Porque hasta ahora, digamos, vivimos de la creencia y el mito de que todo lo privado funciona bien y todo lo estatal funciona mal.

Esto fue diseñado por el Estado pero administrado por los privados. Por tanto, hay al menos responsabilidades compartidas respecto de por qué sigue funcionando de manera deficitaria. Porque aquí -reitero- cuando son 15 millones de dólares lo que los magallánicos reclaman para que no se le efectúe a la ciudad más austral del mundo un alza del gas, 15 millones de dólares al año. Aquí estamos aprobando que gasta 800 millones de dólares, centralizado en el Gran Santiago, y yo por lo menos levanto la voz de Regiones para decir que cuando me piden que aprobemos un proyecto que significa 60 millones mensuales para Santiago, yo quiero saber si esto va a funcionar o esta sangría va a ser ad eternum. Porque todavía no tenemos claridad sobre el cuarto puente sobre el río Biobío; porque aún las Regiones seguimos subsidiando al Gran Santiago.

Entonces -por su intermedio- para la Ministra subrogante, señor Presidente, cuándo va a terminar la sangría del Transantiago.

Y hoy día el Gobierno, que antes era oposición, que decía que no iba a aprobar más proyectos que significaran esta depredación de recursos, bueno, lo aprueba porque están en el Gobierno.

Por eso que la política tiene tan poca credibilidad: porque no hay una sola autocrítica, y no sé si me perdí parte importante de los discursos, respecto de decir que este es un sistema que está mal implementado, mal diseñado, que se intenta parchar, pero que va a seguir siendo subsidiado y particularmente nadie garantiza que vaya a funcionar bien.

Señor Presidente, yo me voy a abstener; más bien, voy a votar en contra.

La verdad es que siento un cierto grado de impotencia en señalar que cada vez que se nos plantea este tema, depende de la posición en que estemos. El actual Gobierno, cuando era oposición, destruía este proyecto; ahora que es Gobierno, nos pide que uno apruebe, y hay un nuevo acuerdo con la Concertación.

Yo siento que la Senadora Alvear, que es Senadora de Santiago, tiene todo el derecho a decir: “Yo tengo que proteger a los usuarios del Gran Santiago”. Pero también los Senadores de Regiones tenemos que decir: “Esta es una sangría que, en definitiva, tiene que tener un fin”. Y, si no, tiene que tener una propuesta alternativa. Porque las Regiones no podemos estar dispuestas a gastar este nivel de recursos en subsidiar un mal sistema y además de grandes utilidades para unos pocos empresarios.

Ese es el punto. Y esa decisión la tendremos que tomar en algún minuto.

Yo entendía que la Concertación tenía la posibilidad de evaluar la alternativa de la compra del Estado de esta concesión, como es en Londres, como es el París, como es en Madrid, como es en las grandes capitales del mundo, neoliberales y capitalistas, el sistema funciona con el Estado. En Santiago, funcional con los privados, con los problemas que esto tiene.

Por lo tanto, voto en contra, señor Presidente. Mientras no tengamos claridad de cuándo terminamos con la sangría del Transantiago, creo que no es digno de los Senadores de Regiones que votemos un proyecto de esta naturaleza sin pedir nada a cambio.

Yo pido claridad, pido fechas, pido compromiso, respecto de cuándo este gasto termina. Como eso no está, me veo en la obligación de votar en contra.

¡Patagonia sin represas, señor Presidente!

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  1. juan carlos
    Enero 18, 2011

    secretaria sindical metropolitana del m a s y MOVIMIENTO AMPLIO SINDICAL M A S

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