Modificaciones de ley sobre violencia en estadios y de funciones de subsecretaría de prevención del delito

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, la verdad es que uno lo primero que se puede preguntar, y estando nuestro Subsecretario presente, es por qué en esta ocasión no se estableció un marco general.

Tengo en mi mano el proyecto de ley que presentara el 2004, con el Senador Espina cuando estábamos en la Cámara de Diputados. Y, la verdad, es que allí había una definición más amplia: “Se entiende por espectáculo público masivo, la función o diversión pública, sea de carácter deportivo, artístico, cultural, u otra especie, celebrado en un recinto calificado, que congrega gente para presenciarla.”.

¿Por qué solo en el fútbol profesional? ¿Por qué no también los conciertos de música? ¿Por qué no los partidos de tenis? Hemos tenido espectáculos graves en estadios de tenis.

O sea, solo el fútbol.

El estigma respecto de donde se producen las situaciones que pudieran ser calificadas como delitos. Hay estadios de distintos deportes: el hockey en patines…

Y uno podría decir: “Y si eso ocurre en un espectáculo que no es el fútbol profesional, y tenemos conductas similares, ya sea por extranjeros, o por nacionales, se nos va a señalar que la ley que ha aprobado el Parlamento, es una ley que habla exclusivamente del fútbol profesional”. No conlleva lo que, en ese estadio, que tiene las mismas características, tiene un público que va a presenciar un deporte, tiene deportistas que practican un deporte distinto al fútbol, no hay entonces allí sanción alguna.

Y siento que ese es un hecho que solo obedece a la prisión y el secuestro de lo que fue la primera Ley de Violencia en los Estadios.

Y recuerdo exactamente lo que pasó: había un partido, no sé si en el clásico de la Universidad de Chile y el Colo Colo, estaba el Presidente Frei, y se quemaron butacas en el estadio, se hicieron hogueras, fogatas. Y la verdad es que eso fue un punto de quiebre.

El señor COLOMA.- También en el Movistar Arena.

El señor Navarro.- En el Movistar Arena fue el tema el tenis, cuando se arrojaron las sillas.

Entonces, siento que este es un tema que ya, al menos acá en este trámite, no podemos, habrá que verlo en la Cámara de Diputados.

Pero creo que con la misma asignación de responsabilidades, de deberes, de derechos, es posible ampliar y generalizar a los eventos que yo he señalado, que lo tenía el proyecto de ley que presentara el 2004, que estuviéramos en tramitación el 2007, y también el 2009, boletín N° 3629-07, que establece la prevención y sanción de la violencia en espectáculos públicos masivos. Ese era el concepto.

Del mismo modo, ahí incluíamos la necesidad del alcotest, ¡el alcotest! Porque hay personas que se deja la potestad del acceso -y esto es un tanto discrecional- al organizador, es decir le puede negar el acceso. La entidad superior del fútbol tendrá como deber elaborar un reglamento, y allí, se pueden, por cierto, producir muchas situaciones incómodas. Porque el que el elabora el reglamento, la autoridad del fútbol, y el que realiza su aplicación es la misma autoridad. No hay un tercero que pueda mediar cuando se comete un acto discrecional.

Creo que eso tiene que estar sujeto a una entidad mayor. El derecho de decirle “Tú no puedes entrar porque vistes de tal o cualquier forma, o porque te has comportado de tal o cual manera”, tiene que ser una entidad distinta a la que aplica el reglamento.

Del mismo modo, la pregunta es acerca de la “securitización”. Todos hemos ido al estadio en familia, y la familia se ha retirado de los estadios producto de la falta de seguridad. La única manera de volver la familia al estadio -y yo digo el estadio en todos los deportes, no solo en el fútbol- es “securitización”.

Conversamos con ocasión de este proyecto de ley, señor Subsecretario, estimados colegas, con un conjunto de empresas aseguradoras, y la verdad es que había una fórmula, o sea, era factible “securitizar”, es decir, los accidentes al interior de los recintos, estadios, no solo pueden ser productos de acciones que digan relación con el espectáculo, también puede haber un accidente, producto de fuerza mayor, producto de un accidente de carácter personal.

Y como ocurre en el transporte público, tú te subes y estás protegido por un seguro.

Y todo indica que devolver la confianza cuando uno va al estadio y que eventualmente sufre algún daño, hay una “securitización”, lo números dan, de todas maneras dan, con entradas que pueden costar hasta 60 mil pesos, y con 20 mil, 30 mil, 40 mil espectadores dan. Y si se trata de estadio seguro las primas deberían ser menores, o sea, a mayor seguridad menor costo la prima.

Pero la pregunta es ¿quién paga si yo tengo un accidente?

Se cae la baranda o tengo un accidente producto de una situación del estadio. O de un tercero.

Siento que cuando uno va a un espectáculo de esta naturaleza tiene que tener la mayor seguridad personal, para la familia, a fin de poder recuperar el encanto, la magia del fútbol, que se disfrutaba en familia, y no saltando en el tablón únicamente.

Y, en este sentido, creo que el proyecto podría recoger estas observaciones.

Tenemos una debilidad en todos los procedimientos en torno a cómo revisamos las leyes; a veces no hacemos una revisión de esfuerzos que se han hecho de manera sostenida.

Y, por último, claramente en el ámbito de las definiciones, definir claramente el rol de los dirigentes. Siento que está un poco difusa la responsabilidad de los dirigentes.

Y no he entrado a la penalidad, el tiempo se me acaba, pero creo que efectivamente tiene que haber una responsabilidad diferenciada, de los dirigentes, de los organizadores, de quienes participan. Y garantizar que se apliquen las penas, porque la pregunta es: ¿Se produce la infracción, a quién se denuncia? Cuando la responsabilidad es del organizador. No va haber autodenuncia.

¡Patagonia sin represas!

¡Nueva Constitución, ahora!

¡No más AFP!

—-

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, uno a primer oído pudiera encontrar mucha razón a los Senadores que han hecho uso de la palabra en torno a las condiciones prácticas para llevar adelante una medida de este tipo.

Pero yo quiero llamar la atención de que efectivamente o la ley es pareja o la ley no se ejecuta.

Los clubes grandes, que acarrean las llamadas “barras bravas”, van a todo el país. Y en algún minuto ese estadio se convierte también en un centro en donde hay mayor probabilidad de tener algún problema. Pero, en especial, por qué va a haber estadios de primera, segunda, tercera y quinta. Esto equivale a que si Carabineros está en una comuna rural entonces tiene revólver calibre 22, tiene moto y no tiene furgones. Entonces, se va acomodando la ley.

O sea, lo que queremos es que haya una cultura de la prevención; que haya una cultura de la sanción, de la disciplina y del autocontrol.

Y, por tanto, el tipo de registro a mí me parece de verdad discriminatorio y que debiéramos terminar, y para eso hay medios tecnológicos que también estaban incluidos en la propuesta que hace rato mencionaba el señor Subsecretario.

O sea, tiene que haber detector de metales.

Hemos estado en los estadios en los partidos grandes. Carabineros elige a quién registra y a quién no registra. Y hay una carabinera que registra a las mujeres y hay un carabinero que registra a los hombres. Pero él determina al que le parece raro, sospechoso.

Y eso, además, tiene la invasión en la privacidad, porque las partes ocultas no son los hombros; la ocultación es completa.

Entonces, lo que hay es un registro que puede lesionar gravemente la autovalía de las personas.

Porque, primero, va a ir un grupo de cinco amigos y al más pequeñito, con tales características, lo registraron. El resto pasó.

Entonces, el color de la piel, entonces la vestimenta. Entonces el registro físico es algo que tenemos regular, no puede ser un tema discrecional, al achunte. Y ese es un tema pendiente para estadio seguro. Porque si alguien lleva o porta algún elemento contundente, hay registros tecnológicos para eso. Pero esto no puede determinar en el registro físico, que conlleva la discriminación conjunta, sobre todo, cuando registran a uno del grupo.

Y creo que diferenciar el registro… A ver: la Asociación Nacional de Fútbol Profesional no es el Hogar de Cristo; es una asociación que recibe recursos cuantiosos, que administra un muy buen negocio del fútbol profesional. Y si quiere tener estadios donde ese negocio se realice tienen que ser estadios seguros. Entonces, tendrá que proveer los mecanismos a todos los estadios del país. Y será de costo de quien organiza el espectáculo.

Algunos se reían en la Sala cuando… estaba viendo televisión y no daban los goles. Me dicen: “Ese canal da el puro audio; no da los goles”. Se fondean los goles, y hay que contratar el premium.

Entonces, ellos se fondean los goles.

Efectivamente, no estamos hablando de un espectáculo de servicio público; estamos hablando de un negocio. Y si el negocio incorpora los recintos, esos recintos deberán cumplir la normativa a lo largo de todo el país y serán responsables de los organizadores que sean. Y, por tanto, ellos contribuirán a mejorar la seguridad con cargo, por cierto, a quien tiene la utilidad.

Y el tema de Carabineros, que me dice el Subsecretario, que está pendiente. La pregunta es por qué en un espectáculo masivo en donde hay cientos de carabineros comprometidos, claro, el orden público. ¡Pero tiene un costo para Carabineros! Y además un costo físico y todo lo demás. La seguridad interna, al menos, debiera ser privada, como nos ha pasado con la FIFA en donde hay 130 guardias de civil al interior de la cancha, ni un solo carabinero, porque los carabineros están para resguardar el orden público con recursos del Estado y no en un negocio particular.

Esto pasa como en las forestales, digamos, que a veces le ponemos 400 carabineros a cuidar las forestales.

Siento que los privados tienen que financiar su propia seguridad y ya tuvimos el debate sobre los cajeros automáticos. Hemos tenido muchas veces este debate y en este caso yo siento que si discriminamos que en tal o cual partido, o en tal o cual estadio, la norma se flexibiliza, la norma pierde fuerza.

La norma tiene que regir siempre y de manera permanente para crear la cultura del autocuidado, de la regularización y particularmente del cumplimiento de la ley, si no se relativiza. Yo siento que eso va si es por recurso.

Entonces, el sector privado tiene que ver de dónde saca los recursos y los municipios, en el caso que son municipales, que son encargados también de la seguridad.

Es por eso, señor Presidente, que entiendo la intención de la indicación del Senador Espina, pero también tiene las observaciones que son del todo razonables, creo haber planteado.

He dicho.

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