Muertes en Cárceles: “Nueve gendarmes custodian a 2100 reos. Esto es una crisis”

Luego del incendio en Colina 2, presidenciable Alejandro Navarro señaló la situación en las penitenciarías no aguanta más, como el caso del recinto Manzano 1, en Concepción:

Senador Navarro advirtió que hasta el año 2005 existían entre 100 y 115 muertos al año en los recintos penitenciarios, mientras que desde el 2006 la cifra se ha elevado sobre los 150 reclusos.
“Faltan 5.000 funcionarios en total en el país en Gendarmería y claramente el régimen de trabajo al cual se los somete es extraordinariamente intenso”, señala el presidenciable.

El candidato presidencial del MAS Alejandro Navarro junto al Directorio Nacional de la ANFUP, representado por su Secretario Nacional, Don Boris Henríquez y los Directivos Nacionales Oscar Martínez Frades y Oscar Benavides Millapán, junto a trabajadores de Gendarmería de todo Chile, manifestaron su completo rechazo al proyecto de ley de “ampliación de planas” de Gendarmería de Chile. “Unos juzgan, otros detienen -Policía de Investigaciones y Carabineros de Chile-, pero otros tienen que hacerse cargo del resultado de esta operación, que es justamente albergar a quienes han delinquido y han faltado a la sociedad. Y es precisamente en ese aspecto donde cojeamos. Los gendarmes uniformados y los funcionarios civiles, pidieron un reajuste del 11,5 por ciento (al igual que Carabineros, PDI y fuerzas Armadas) y se les negó; luego se presenta un proyecto de ley cuyo objetivo inicial era modernizar Gendarmería de Chile e incrementar su personal, readecuando las normas de su carrera funcionaria, pero salió un engendro que contiene normas inconsultas con los trabajadores, obligándolos a emprender movilizaciones. ¿Cómo queremos mejorar la seguridad pública y disminuir la delincuencia si quienes están encargados de cuidar las penitenciarías y rehabilitar a los reclusos no tienen condiciones mínimas de trabajo?”, expresó el presidenciable.

El parlamentario señaló que las condiciones laborales determinan el desempeño de los profesionales, por lo que “es urgente escuchar a los gendarmes, sobre todo su opinión respecto a su lugar de trabajo, las cárceles, sino seguirán ocurriendo muertes como la de ayer en Colina dos, donde diez reos perecieron en un incendio provocado. Hasta el año 2005, teníamos entre 100 y 115 muertos al año en los recintos penitenciarios, desde el 2006 la cifra se ha elevado sobre los 150; a su vez, los hechos de violencia entre internos representan el 31,5% de las causas de los decesos a nivel nacional, siendo la segunda causa de muerte después de las enfermedades. A su vez, tenemos un 80 por ciento de reincidencia carcelaria, es decir, de cada 10 que egresan, 8 vuelven a la cárcel por cuanto, claro está, no existe política ni de rehabilitación ni de reinserción. Si queremos que no exista ley de la selva al interior de nuestros recintos y que los detenidos tengan la posibilidad de rehabilitarse, debemos comenzar por mejorar las condiciones laborales de los gendarmes, los encargados de mantener las cárceles en funcionamiento”.

El senador dijo que se requiere aumentar de verdad la planta de funcionarios de Gendarmería, además de “estabilizar los sueldos dignos para que Gendarmería pueda cumplir la tarea de custodia de los presos de manera eficaz, como lo hace hasta ahora en pésimas condiciones”. “Más de 8 mil gendarmes siguen laborando 7, 8, 10, 14 días seguidos para salir un día de descanso, regalando más de 25 millones de horas extraordinarias al Estado de Chile al año, las que por supuesto no se pagan. Existe un problema de dotación de gendarmes y de condiciones laborales de los mismos. La construcción de nuevos recintos privados, que ha llenado de deudas al Estado, demandas de más de 117 millones en contra del Ministerio de Obras Públicas, efectivamente no ha sido una solución. Tampoco la ley Nº 19.851, que amplió de manera insuficiente la dotación de gendarmes en un 72 por ciento, pero disminuyó los sueldos de los funcionarios más jóvenes al maldito, como le llaman ellos, grado 26 de la escala única de remuneraciones o de sueldos”, apuntó el legislador.

Para Navarro, está claro que la planta de Gendarmería hoy día no es suficiente para el resguardo ni siquiera de la integridad física de dichos gendarmes. “En Puerto Montt, el déficit alcanza los 100 funcionarios, en el Centro de Justicia, que queda al lado de la cárcel del grupo 3, 380 funcionarios. Faltan 5.000 funcionarios en total en el país en Gendarmería y claramente el régimen de trabajo al cual se los somete es extraordinariamente intenso. La situación de los grados económicos a los cuales están sujetos es extremadamente precario, la situación de Gendarmería es explosiva. Tenemos en las cárceles chilenas más de 48 mil personas recluidas en el sistema cerrado, más cerca de 5 mil del sistema abierto con reclusión nocturna. La ampliación de la planta posibilita que funcionarios de Gendarmería, particularmente de gendarmes de uniforme y también civiles, puedan desarrollar esta tarea, pero el tema es bajo que condiciones se reforma la planta. No creo que impedir derechos laborales de los gendarmes tenga que ver con que cumplan una buena labor, sino al contrario”, explicó el senador.

Señalando que “votaré en contra del plan del gobierno si el Ministro de Justicia insiste en su contenido inconsulto”, el candidato presidencial del Movimiento Amplio Social criticó el proyecto de ley de ampliación de planta de Gendarmería de Chile, que entre otras cosas, prohíbe expresamente las huelgas, movilizaciones y paros en la institución. “Esta norma viola Convenios expresos de la Organización Internacional del Trabajo, y vulnera la libertad sindical”, agregó el parlamentario.

El legislador afirmó que “los gendarmes son parte del sistema de seguridad pública de Chile. Ellos custodian a los delincuentes, y a pesar de tan importante rol, tenemos un proyecto que vulnera sus derechos más básicos. No le hemos dado la importancia que tiene Gendarmería, y eso lesionará de una forma u otra la eficacia del sistema de seguridad pública. Los gendarmes y el ambiente de las cárceles determinan la rehabilitación y la reincidencia. No es posible que sólo 40 gendarmes resguarden a 6 mil 780 reclusos. Esa es la proporción que existe en la cárcel del Manzano I, y en la noche, para un total de casi 2 mil 100, fluctuante entre mil 900 y dos mil 100 internos, quedan 9, 10, 14 funcionarios. Eso es lo que queda para resguardar a esos 2 mil reclusos. Punto aparte es el fracaso más rotundo de la política penitenciaria: las cárceles concesionadas, de altísimo costo para el Estado. No sé si la opinión pública sabe que al Estado le cuesta 526 mil pesos mensuales mantener un preso en la cárcel concesionada de Santiago, en la de Rancagua, en las que están por venir en Antofagasta, lo que transforma esta decisión en el bochorno más grave que ha tenido el Ministerio de Obras Públicas en esta materia. Y por el otro lado se les paga un tercio de ese costo a los gendarmes, encargados de velar por la seguridad de las cárceles, el orden y rehabilitación de los reclusos. No es posible que ocurran esas diferencias y que se malgasten de esa manera los recursos. Si queremos menos delincuencia en las calles, debemos mejorar las condiciones de las penitenciarías del país, y eso parte por los gendarmes”.

“Lo he dicho muchas veces: la situación de la política penitenciaria en Chile es explosiva, en cualquier minuto vamos a tener un grave problema. No solo por las cárceles concesionadas que han sido un fracaso, y que van a costar centenares de millones de dólares al país, particularmente al Ministerio de Obras Públicas, sino en especial por la situación de los funcionarios de Gendarmería”, señaló el candidato presidencial.

Finalmente, Navarro anunció que no apoyará un proyecto de ley que no elimine el grado 26, que no sea consensuado con los trabajadores y que no asegure el sistema de ascenso efectivo. “Ese era el propósito inicial del proyecto, no otro, y debe cumplirse. Los trabajadores del grado 26 son discriminados, se les quitan beneficios, son los parientes pobres de los gendarmes. Asimismo hay un sistema en el que el acceso a la oficialidad esta restringido, y queremos que se abra una nueva planta, que permita enfrentar los desafíos del sistema penitenciario chileno”, concluyó el senador.

Prensa Oficina Parlamentaria

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