Navarro y Guillier se reúnen con director del ISP por estudio sobre efectos de relaves mineros

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Preocupación e incertidumbre es lo que se vive en el norte después del desastre ocurrido hace dos semanas. No sólo por la situación de los desaparecidos, muertos y damnificados. A esto, se suma el desastre económico y la desesperanza de haberlo perdido absolutamente todo. Pero hay una situación aún más grave: los efectos de los relaves mineros.

Navarro informó que “un relave es el área ocupada por los desechos de roca molida, minerales, agua, metales pesados y químicos como cianuro, arsénico, plomo, cadmio, zinc, mercurio, entre otros, que se obtienen como producto de los procesos de mineros. Estos relaves se depositan en forma de pulpa, en donde el material sólido va decantando en el fondo de una laguna artificial”.

“Estos depósitos mineros se vieron, claramente, afectados por la inundaciones sucedidas en el norte de nuestro país, sobre todo los que están ubicados en el curso del río “El Salado”, el cual se desbordó y arrasó con los pueblos Diego de Almagro, El Salado y Chañaral, ubicados en la Región de Atacama. El cauce del río arrastró estos desechos tóxicos y los barriales que quedaron depositados en los pueblos y en la ciudad de Copiapó, están contaminados”, indicó el legislador.

Es en ese contexto que los senadores Alejandro Navarro y Alejandro Guillier, luego de haber oficiado la semana pasada al ISP, llegarán hoy hasta las oficinas del Instituto de Salud Pública (ISP) para reunirse con su director Dr. Roberto Bravo a fin de fijar los plazos a la realización de un estudio toxicológico en el barro, las casas, y los suelos residenciales de las regiones afectadas, con objeto de verificar los efectos de los eventuales rebalses sufridos por los distintos relaves mineros, activos y abandonados, ubicados en las zonas afectadas por el aluvión.

Navarro indicó “existe una creciente preocupación de los habitantes de las regiones afectadas por el desastre del norte, producto de la ausencia de datos oficiales que verifiquen o refuten la presencia de metales pesados tanto en el agua como en la tierra de las zonas pobladas”.

El legislador agregó que “en Copiapó, hay fuertes sospechas de la contaminación del agua con desechos mineros ya que el relave Sali Hochschild estaría contaminando los causes de las aguas que bajaron por las calles, según denuncias recogidas por la organización ciudadana relaves.org”.

El vicepresidente de la Cámara Alta añadió “el año 2012 advertimos a la Comisión de Medio Ambiente del Senado sobre la peligrosidad que conllevan los relaves mineros debido a la ausencia de medidas mitigadoras de sus efectos contaminantes y lo vulnerable de su construcción en base solo a arena compactada -tranques que por lo demás- no están preparados para recibir estas cantidades de aguas lluvias”.

Es por ello que a juicio de los senadores Navarro y Guillier “es necesario que el Instituto de Salud Pública devuelva la tranquilidad a los vecinos certificando que su salud no está en peligro. Recordemos que dentro de los tranques hay metales pesados altamente nocivos para la salud como arsénico, mercurio, plomo y cobre, los que pueden provocar graves consecuencias tanto a las personas como al medio ambiente”.

PRENSA OFICINA PARLAMENTARIA

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