Normas de transparencia para establecimientos educacionales receptores de aportes estatales

Imagen: politicarock.cl
El señor NAVARRO.- Presidente, la verdad es que el Senador Letelier comparto plenamente lo que ha señalado. Él ha dicho que nos han invitado a una reflexión. Yo diría que más bien nos han forzado a una reflexión. Y la situación de José Ancalao tiene que verse.

Yo lamento que no haya nadie del Gobierno, salvo que el Ministro Golborne venga al debate de este proyecto de ley; sería bienvenido. Pero no hay nadie del Ejecutivo, tratándose de una ley de transparencia. Y todos sabemos que el Gobierno y algunos Senadores de Oposición -entre ellos, el Senador Espina- han sido activos en este tema y jugados en este tema. Y yo esperaría que estuvieran los Ministros del Gobierno cuando discutimos transparencia en la educación, sobre todo cuando lo que tenemos es un informe de la Contraloría que ha llevado al Ministro Beyer incluso a anunciar acciones penales porque la ley de asignación especial ha sido vulnerada por muchos alcaldes, de todos los partidos políticos.

Claramente, el informe del 2011 ya dejó de que los 216 mil millones que transferimos el 2010 un 52 por ciento se rindió de mala forma y un 48 por ciento ni siquiera figuraba en las cuentas corrientes de los municipios, que han gastado estos dineros en muchas cosas, muy lejanas de la calidad de la educación para los alumnos vulnerables. Y, por lo tanto, una ley de transparencia lo que hace es eso: dar garantías a todos. Porque al final se le aplica a todos los establecimientos.

Y este proyecto de ley tiene, además, una ventaja, que está claramente establecida en su página número 1. Está la Senadora Lily Pérez, el Senador Cantero, el Senador Espina, Larraín, Quintana, Gómez, Rincón, Lagos. Es decir, hay coincidencia. Por lo tanto, yo aspiro que este de verdad sí lo aprobemos de manera unánime.

¿Qué estamos pidiendo? De que toda la contratación de bienes y servicios, todas las transacciones, todas las declaraciones de patrimonio -es decir, todo el destino de los recursos, incluyendo gastos corrientes, inversiones- todo esté informado; que, en definitiva, sepamos lo que el Ministro Beyer llama, más bien no la llama ni “ganancia” ni “utilidades”, él dice que hay “excedentes”. Cuando se refiere al lucro, habla de que “excedentes”, que hay “excedentes” en la educación. Bueno, si hay excedentes, yo diría: reinvirtámoslos. Porque si sobra el dinero, esos excedentes debieran reinvertirse.

Lo que aspira este proyecto de ley transversal, por los Senadores que yo he señalado, es otorgar una gran luz, un foco muy potente a cómo se están gastando los recursos, porque hoy día se están gastando mal. Y prueba de ello, por cierto, es la Universidad del Mar, que es un escándalo. Claramente, la situación de la acreditación es un tema.

¿Por qué muchos deciden invertir en educación superior e invierten centenares, cientos de millones de dólares? Porque es un buen negocio. A pesar de que la ley, paradojalmente, establece que las instituciones de educación superior son sin fines de lucro, algo hay de mágico y atractivo que hace que muchos inversionistas estén dispuestos a poner muchos cientos de millones de dólares en estos institutos cuya viabilidad financiera está asegurada, porque son cientos de miles los que egresan cada año de cuarto medio y buscan capacitarse.

En materia, por cierto, señor Presidente, de la educación media, los sostenedores particulares, en muchos casos sostenedores de un establecimiento, no debieran temer por este proyecto. Lo que queremos es aclarar el proceso de cómo se gasta la plata pública, de cómo se destinan los recursos que se le piden a las familias a través del financiamiento compartido, y de fondo, por cierto, aclarar mucho cómo está funcionando el sistema.

Yo soy partidario de gratuidad. Ese es el clamor. El 80 por ciento de la sociedad chilena pide gratuidad. Ese 80/20 por ciento de la sociedad -80 quieren gratuidad- se transforma en 50 y 50 en el Parlamento, porque ahí opera el binominal. Entonces, aquí cuando se debate los votos son “miti y miti” y no el 80/20 mayoritariamente a favor de la ciudadanía que quiere gratuidad, que no quiere endeudarse a 15 ni a 20 años, que se pregunta quién va a pagar el diferencial del 4, del 2 al 6 por ciento es el 4 por ciento. ¡El Estado lo va a pagar a los bancos! O sea, el gran negocio de los bancos: van a ganar plata sin trabajar. Porque van a mantener la cartera y efectivamente va a haber que pagarles igual la administración.

Y siento entonces de que este proyecto debe ser acordado de manera unánime, señor Presidente. La transparencia le hace bien al país, le hace bien a la educación y, por cierto, nos reservamos el derecho de las indicaciones necesarias, aun cuando ha habido mucho consenso, para que la educación en Chile sea más transparente y apuntemos decididamente a gratuidad. Si no es en este Gobierno, será en el próximo, en el Programa de Gobierno de la Oposición, en el plebiscito del 11 de noviembre del 2013, pero gratuidad la vamos a debatir y yo espero y tengo la convicción que la vamos a tener.

¡Patagonia sin represas!

¡Nueva Constitución, ahora, señor Presidente!

He dicho.

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