“Nuestra única defensa es la transparencia y la credibilidad”

Diputado Navarro y polémica por asignación de bono para funcionarios públicos

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Su absoluta tranquilidad frente a la polémica desatada por la asignación de un bono correspondiente a los funcionarios públicos, manifestó el diputado Alejandro Navarro, quien señaló que “la única defensa posible frente a las acusaciones o cuestionamientos de los ciudadanos o de los medios de comunicación son la más absoluta transparencia y la credibilidad que ello genera en la sociedad”.

El legislador dijo que “este bono, que en realidad se llama asignación de modernización, fue establecido por la ley Nº19.553, de febrero de 1998, y que en su artículo 2º otorga una asignación a los ministros que tiene tres componentes, uno base que alcanza a un 6%, uno institucional que llega a un 3% y uno individual que suma un 4%, lo que da un total de un 13%. Este beneficio, según el artículo 59 de la Constitución lo recibirán diputados y senadores ‘como única renta equivalente a la remuneración de un ministro incluidas todas las asignaciones que a éstos correspondan”.

El parlamentario del PS dijo que “a raíz de toda la situación generada por el tema de los sobres y sobresueldos en los ministerios, que claramente ha significado develar las condiciones de remuneraciones y de incentivo que existen en la administración pública, incluso para quienes desarrollan tareas de la más alta responsabilidad, el tema de la homologación de los sueldos de los ministros y de los parlamentarios que existe por ley, y que el gobierno pretende corregir mediante un proyecto que ya entró a trámite, también debe aclararse”.

“Además -agregó- esto repone la discusión de fondo que se dio detrás de la personalización de la solicitud de inhabilidad para los senadores Zaldívar en torno a la discusión de la ley de pesca, en el sentido de tener claridad sobre cuáles son los parámetros administrativos y jurídicos que regulan la actividad parlamentaria, ya que en ese caso se dijo que los legisladores no estaban sujetos a lo establecido por las normas de probidad, cuando es necesario ser los primeros en respetarlo y saberlo”.

Navarro dijo que “debido a que un reportaje televisivo que cuestiona la transparencia respecto al uso de la dieta parlamentaria se hizo mención a que publico mis liquidaciones en mi página web, he comenzado a ser sindicado como “responsable” de que se enlode la función parlamentaria. Sin embargo, el hecho de no tener ningún problema en hacer público el uso de mis ingresos, que efectivamente se hacen pocos para un diputado que cumple cabalmente su función legislativa, fiscalizadora y su trabajo distrital, me ha significado recibir el reconocimiento y el aprecio de mucha gente que valora este gesto, al cual tengo derecho. Aquí hay otros cosas que revisar y corregir”.

“Entonces -dijo el diputado- tal como en el caso de Avila, este es el mundo al revés. Porque mientras Avila es expulsado de su colectividad por pensar distinto, mientras los que le han hecho daño al Congreso y a la política, siguen adentro. El transparentar mis ingresos parlamentarios me ha significado ser indicado con el dedo por algunos colegas, lo que me parece increíblemente injusto. Aquí el problema de fondo sigue sin tocarse: el problema no es que un ciudadano o un medio de comunicación investigue u opine sobre el tema, sino el que poco o nada se hace para transparentar nuestro accionar, revertir la deteriorada imagen que la ciudadanía tiene de nosotros y las más de las veces con justicia dado nuestros propios errores”.

Sin embargo, sobre el contenido del reportaje, el parlamentario dijo que “el único elemento de crítica que podría compartir sobre ésta y otras notas periodísticas, es que terminan pagando justos por pecadores, y se daña el trabajo serio, sistemático, de toda una vida de quienes están en la Cámara por vocación de real servicio público. Sin duda, pese a la generación de percepciones públicas distorsionadas o erróneas, la evaluación final la hacen los electores que más allá de lo que se diga saben de los esfuerzos humanos, materiales y económicos que uno hace y el compromiso que se sostiene en el cumplimiento de sus tareas”.

Navarro dijo que “nosotros no podemos esperar que la prensa -o el llamado cuarto poder- no investigue ni cuestione la labor del Congreso, sin embargo es también necesario que asuma con la misma energía y responsabilidad social que les cabe por su papel ante la ciudadanía, fortaleciendo el respeto a las instituciones y su importancia en la vida cívica del país. Así visto, el Congreso debe hacer más ahora. El problema es nuestro, no de los ciudadanos, ni de la prensa.

Prensa Oficina Parlamentaria

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