“Pesqueras no pagaron impuestos y hoy buscan no pagar patentes”

Diputado Navarro y declaraciones de Asipes sobre supuesta alza de impuestos

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Su absoluto rechazo a las declaraciones expresadas por el presidente de la Asipes, Jan Stengel, respecto a que existe en el proyecto de ley de pesca ‘un intento encubierto de subir impuestos’ mediante un alza de las patentes pesqueras, manifestó el diputado Alejandro Navarro, quien dijo que “esta afirmación es absolutamente falsa y, contrariamente a lo que se señala, no puede significar un alza de impuestos para quienes en los últimos años mayoritariamente han declarado pérdidas ante el Servicio de Impuestos Internos y no han pagado tributos”.

El parlamentario dijo que “además parte de los fondos recaudados por pago de patentes van a investigación pesquera, que en los últimos años ha oscilado entre 2.000 y 2.500 millones de pesos anuales anuales, en tanto que los fondos por las multas de infracciones a la ley de pesca van al Fondo de Desarrollo de la Pesca Artesanal, que en años recién pasados recaudó sólo 20 millones de pesos, mientras que hubo proyectos presentados por más de 1.000 millones de pesos.

“Esto se ve agravado cuando de acuerdo a las cifras del propio Sernap, un 97 por ciento de las multas no se pagan. Entonces la pregunta es ¿cómo se ha financiado hasta ahora la investigación pesquera?. Además, como agravante, el Sernap sólo ha contado con un sólo abogado para atender las regiones VII, VIII y IX, lo que claramente es una insuficiencia que juega a favor de quienes dilatan el pago de las multas en los tribunales”.

“Por ello -agregó el legislador- frente a empresas que sólo declaran pérdidas y no pagan impuestos, pese a que los informes económicos las consideran uno de los pilares del crecimiento y sus patrimonios alcanzan miles de millones de pesos, que eventualmente deban realizar mayores aportes al sistema mediante un incremento en el monto de las patentes, parece absolutamente razonable. No es posible que los industriales sólo piensen en lucrar y no hacer ningún aporte en conservar esos recursos que son de todos, para que sigan teniendo trabajo quienes viven de la pesca”.

“Además -indicó Navarro- esta postura de la Asipes, de reclamar por un mayor pago de patentes, mientras no pagan impuestos, sólo viene a reafirmar que para ellos el sistema pesquero poco tiene que ver con los trabajadores, las naves o las instalaciones, sino que su gestión gira alrededor del sistema de cuotas, que en la práctica ha significado convertir los actuales derechos de uso del recurso pesquero, un bien común por naturaleza, en activos financieros”.

Sobre lo mismo, el diputado del PS dijo que “el sistema de cuotas, establece un sistema de manejo de la actividad pesquera copiado de algunos esquemas todavía experimentales vigentes en países como Nueva Zelandia, Australia e Islandia, que transforma el permiso de pesca en un título transable equivalente al derecho de capturar un cierto porcentaje anual de una determinada especie”.

“La idea central que rige este sistema en la teoría -prosiguió- es que los “pescadores”, es decir los industriales, más “eficientes” irán comprando las cuotas de los menos “eficientes” y de esa manera éstos irán saliendo de la actividad, resolviendo el problema de sobredimensión pesquera de una manera acorde a la sustentabilidad del recurso, porque las posibilidades de pesca que se distribuyen anualmente no superan los máximos sostenibles determinados científicamente”.

“Por ello -indicó el parlamentario- aunque la idea es atrayente por lo “simple” y “automática”, en la práctica genera innumerables problemas desde el punto de vista de la conservación, del manejo y del control. Sin embargo, uno de los aspectos más controvertidos de este sistema es la creación “desde la nada” de un activo financiero, o más bien desde lo que es de todos. El armador de un buque se encuentra de pronto en posesión de un título que acredita su derecho a pescar un porcentaje de cierta especie, y puede vender ese título o comprar otros o alquilarlos. El título, así, adquiere un valor de cambio, beneficiando a su poseedor. Es decir, lo que vale es la cuota y no el barco, no la planta de harina, pues sin pesca no hay barco ni planta rentable”.

Navarro señaló que “de esta manera, la biomasa pesquera, que es propiedad común de todos los chilenos se transforma en activos financieros privados cuyo valor, en los casos conocidos, excede largamente el de las capturas anuales que representan. A su vez, al separar este activo financiero del capital físico involucrado en la actividad, tales como buques, equipos y plantas, se estimula la tendencia a la compra-venta de cuotas y su acumulación en manos de quienes disponen de capital físico ocioso y capital financiero excedente o bien acceso fácil a créditos baratos y en dólares”.

El parlamentario dijo que “como en todo proceso de reducción de la economía a su aspecto puramente financiero, el riesgo es que estos títulos se despegan de la economía real, productiva, de la pesca, y adquieren “vida propia” en un mercado de compra-venta, acelerando el proceso de concentración de la propiedad, aunque con ciertas limitaciones formales”.

Por último, el diputado del PS manifestó su convicción de que “este tipo de discusiones revelan lo necesario que era prorrogar la actual ley de pesca por un año y así discutir a fondo todos los puntos que van a regular la actividad pesquera en los próximos años. Por eso también insistiremos en la realización de una sesión especial de la Cámara para analizar las implicancias del Acuerdo Comercial con la UE en el sector pesquero, porque hasta ahora todas las preocupaciones parecen estar concentradas en el sector agrícola, y nosotros no queremos que los trabajadores pesqueros sean el pariente pobre en este acuerdo”.

Prensa Oficina Parlamentaria

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