Piden anular permiso para usar transgénicos en comida de niños

Diputado Navarro, Sociedades Sustentables, FIMA y Chile Sustentable:

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Una acción judicial solicitando la nulidad del Decreto Supremo N°115 del 2003, que modificó el artículo 492 del Reglamento Sanitario, eliminando la prohibición de que los alimentos para lactantes tuvieran compuestos irradiados o modificados genéticamente, presentó un grupo de ciudadanos encabezados por el diputado Alejandro Navarro, Fernando Dougnac de la Fiscalía del Medio Ambiente, María Isabel Manzur de la Fundación Sociedades Sustentables y Sara Larraín de Chile Sustentable.

El parlamentario dijo que “esta acción va dirigida contra el Fisco, representado en las personas del Ministro y el Subsecretario de Salud, porque consideramos que con su proceder administrativa al tomar esta decisión han vulnerado preceptos constitucionales y de otras normas legales, afectando en nuestro juicio el derecho a la protección de los niños, su salud y seguridad, sino también vulnerando el estado de derecho, que esperamos los tribunales puedan restituir”.

Navarro recordó que “lo preocupante es que la modificación introducida al Reglamento Sanitario se efectuó sin consulta previa al equipo asesor técnico en la materia, lo que lamentablemente viene a ratificar que el Estado chileno no exige, pese a las normas existentes sobre la materia, que estos productos estén etiquetados o rotulados como alimentos “transgénicos”, “modificados genéticamente” o “elaborados con materias primas transgénicas”.

“A raíz de esto -agregó- dichos productos alimenticios se expenden libremente, sin que los padres sepamos si los alimentos que les dan a sus hijos contienen o no elementos transgénicos. Las autoridades de Salud cuentan con las herramientas legales para impedir que los alimentos para niños contengan materias genéticamente modificadas, o si los contienen, se informe al consumidor de ello mediante su etiquetado”.

El legislador indicó que “más allá de la intencionada desinformación que existe sobre esta materia, está claro que la modificación genética de organismos vivos y el consumo de alimentos con organismos transgénicos puede generar, al menos en lo que se refiere a las consecuencias negativas para la salud de la población: resistencia a los antibióticos; generación de alergias; propagación de agentes patógenos; y efectos tóxicos”.

“Es por esto –prosiguió- que el Codex Alimentarius, que es un organismo que integra la FAO, la OMS y la OMC, en su reunión de junio del año pasado, aprobó estándares para la evaluación del riesgo de los alimentos transgénicos antes de llegar al mercado, así como seguimiento y monitoreo posterior a su comercialización. Los estándares incluyen alimentos transgénicos, aquellos elaborados con microorganismos transgénicos como queso, yoghurt, cerveza, y también incluye métodos para la detección de alergias, nuevas toxinas, alteraciones nutricionales y recomienda el etiquetado como medida de manejo de riesgo”.

Navarro señaló que “estos estándares son importantes pues al estar basados en la ciencia pueden apoyar la definición de disputas comerciales y no pueden ser desafiados ante la OMC. Estos estándares internacionales, demuestran que existe posibilidad de riesgo de los alimentos transgénicos, que existe preocupación internacional por la seguridad de estos alimentos a la salud humana, y la necesidad de evaluar caso a caso estos riesgos. Chile es país miembro del Codex Alimentarius y estos estándares han sido aprobados por consenso”.

El diputado del PS indicó que “al menos 33 países tienen regulaciones sobre los transgénicos y muchos de ellos consideran obligatorio el etiquetado de este tipo de ‘alimentos’. Asimismo, grandes cadenas de supermercados y compañías productoras de alimentos de estos países se han declarado zonas libres de transgénicos para poder vender sus productos. Esperamos que la demora de Chile en avanzar hacia este tipo de regulaciones no se convierta en un escollo para los exportadores de productos alimenticios, quienes en muchas partes, al no tener etiquetado de origen, serán cuestionados”.

El legislador reiteró que “la necesidad de rotular los alimentos que contienen elementos transgénicos ha sido reconocida internacionalmente. En efecto, tanto la OMC como la FAO acordaron la necesidad de etiquetado de estos productos. Asimismo, la FAO declaró que es necesario un examen caso a caso para determinar los beneficios y los riesgos de los transgénicos individualmente, y la necesidad de tener en consideración las preocupaciones legítimas por la bioseguridad de cada producto, mediante un proceso previo a su liberación”.

Finalmente, Navarro dijo que “lamentamos que estas situaciones ocurran, pero más lamentamos que no se corrijan, ya que el anuncio de enviar un proyecto de ley sobre etiquetado de alimentos, pero solo conteniendo información acerca de grasas saturadas, grasas trans, colesterol, sal, fibra dietaria y calorías. Claramente esta era una buena oportunidad para que se incluyera a los transgénicos…pero no se hizo”.

Prensa Oficina Parlamentaria

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