Piden investigación sumaria por menor electrocutado en Lirquén

Diputado Navarro la solicitó a Superintendencia de Electricidad y Combustibles

torre alta tension

Una petición formal de investigación sumaria por el caso del menor Héctor González Aravena, de 10 años, quien resultó con el 60 por ciento de su cuerpo quemado producto de su contacto con una torre de alta tensión y recibir una descarga de 13.000 volts, en el sector de la población La Huasca, en Lirquén, en la comuna de Penco, presentó el diputado Alejandro Navarro a la Superintendente de Electricidad y Combustibles (S), Patricia Scotzen.

El parlamentario dijo que “actualmente, el niño se encuentra internado en la UCI pediátrica del Hospital Regional de Concepción, en estado grave, luego de ser sometido a una intervención quirúrgica en que se le amputó el brazo derecho, el cual, producto del accidente, había resultado con profundas quemaduras. Por ello, aparte de esta petición administrativa, su familia, se encuentra estudiando la presentación de acciones legales dirigidas en contra de quienes resulten responsables del accidente sufrido por el menor”.

“La torre de alta tensión -agregó- es de propiedad de la Compañía General de Electricidad (CGE), y no contaba con ninguna obra o medida necesaria, como señalética adecuada o una malla protectora, que impidiera el acceso o informara del peligro inminente de muerte, a las personas que se acercaran a ella. De hecho, la Norma de Seguridad Nº 5 -EN-71, en su artículo 129 dispone textualmente que: “Los soportes de líneas de alta tensión a los cuales sea fácil trepar colocados en lugares frecuentados, llevarán placas con inscripciones que representen en forma llamativa el peligro de muerte al cual se expone el que toque los conductores. Esas inscripciones se fijarán sólidamente en caracteres claros e indelebles y se colocarán de manera que sea difícil deteriorarlas”.

El diputado del PS dijo que “dicha norma hace referencia a torres de alta tensión, ya que de acuerdo al artículo 6º del mismo cuerpo legal, “las instalaciones eléctricas de corrientes fuertes se clasifican en instalaciones de baja y alta tensión. Las instalaciones de baja tensión son aquellas cuya tensión nominal no excede de 1.000 Volts; las instalaciones de alta tensión son aquellas cuya tensión nominal sobrepasa 1.000 Volts”. Por lo que es plenamente aplicable a este caso el artículo 129 del la Norma de Seguridad 5-EN-71 del Ministerio de Economía, siendo imperativo, en consecuencia, para la CGE el colocar en las torres, la correspondiente placa de advertencia”.

Navarro señaló que “el día 19 de septiembre, conjuntamente con el Notario de Penco, Ramón García Carrasco, en el lugar del accidente, con el fin de verificar en terreno, la carencia que existe, en todas las torres, de inscripciones que representen en forma llamativa el peligro de muerte al cual se expone el que toque los cables conductores de electricidad. Por ello, hemos adjuntado a la SEC un set de fotografías, para certificar lo que ha denunciado”.

“Asimismo -dijo el legislador- se constató, la proximidad existente de estas torres de alta tensión, con asentamientos urbanos, advirtiendo, que éstas se encuentran, deterioradas, y ubicadas a escasos metros de la población la Huasca, localidad donde habita el menor accidentado. Además, la torre en que se accidentó el menor, es colindante con la Escuela “Ríos de Chile, La Huasca”, situada a escasos 2 metros del patio del recinto educacional, impidiendo el paso de los estudiantes a ella, sólo una cerca metálica, la que presenta en la actualidad, un forado de 1 metro de diámetro”.

El parlamentario indicó que “los cables conductores de las torres, pasan exactamente por encima de las instalaciones del colegio, y que en atención al notable deterioro que presentan las torres, cuya data se remonta a más de 40 años, constituye un peligro inminente para la vida y la integridad física de los alumnos del colegio “Ríos de Chile”, toda vez, que cabe la posibilidad que uno de los cables o la misma torre se caiga, tal como ocurrió el pasado lunes 24 de septiembre, originando el corte de la energía eléctrica, en 7 regiones del país, por más de cuatro horas”.

Navarro dijo que “por otra parte el DFL 1 de 1982, del Ministerio de Minería, dice en su artículo 56 que: “El dueño del Predio sirviente no podrá hacer plantaciones, construcciones ni obras de otra naturaleza que perturben el libre ejercicio de las servidumbres establecidas por esta ley…”, sin embargo, existe en el lugar, una población donde habitan 7.000 personas, 3.000 de las cuales corresponden a niños menores de 15 años, y lo que es peor, se construyó un colegio, exactamente debajo de los cables conductores de alta tensión”.

Sobre la existencia de las torres, el diputado destacó además que “estudios internacionales, especialmente los realizados por la Universidad de Toronto y el Hospital For Sick Children, en Canadá, expuestos en junio de 1999 en las jornadas internacionales del cáncer, han logrado establecer una relación directa entre la presencia de estas torres de alta tensión y el desarrollo de la leucemia en los niños. Entre 1985 y 1993 se efectuaron 406 controles menores entre 0 y 14 años de edad que vivían en las cercanías de las torres, resultando 201 de ellos, con la letal enfermedad”.

“Son estas las razones -dijo finalmente- por las cuales hemos estimado oportuno y necesario hacer ésta presentación ante la Superintendencia, considerando que ella -al igual que otros servicios como Vivienda, Salud y Educación- debe tomar cartas en el asunto, e instruir las investigaciones técnicas y administrativas que sean necesarias para esclarecer este trágico caso de Lirquén, pero también para evitar que hechos como este también ocurran en los muchos lugares de todo el país en que se repite la presencia de torres de alta en medio de sectores urbanos poblados”.

Prensa Oficina Parlamentaria

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