Probidad en ejercicio de función pública

El señor NAVARRO.- Señor Presidente,

Por cierto, ésta es una legislación necesaria, pero, a todas luces, es una legislación necesaria para que legítimamente los empresarios puedan estar en el Parlamento, con igualdad de derechos, al igual que cualquier ciudadano.

www.senado.cl
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Leo acá la composición del Senado de los Estados Unidos, señor Presidente, el 85 por ciento de ellos en el Senado son multimillonarios, poseen patrimonios extraordinarios. Y demuestran diversos análisis que el patrimonio de los legisladores de Estados Unidos creció en 25 por ciento en dos años, a pesar de la crisis. Y, por cierto, casi el 90 por ciento del aumento se concentra en los 50 miembros más ricos del Poder Legislativo.

Señor Presidente, ésta es una legislación necesaria porque yo creo que los empresarios pueden participar. Entonces, hacemos una legislación para que haya transparencia, en igualdad de condiciones, a cualquier ciudadano. Pero está claro que en esta legislación, incluido el binominal -el perverso, maldito binominal-, no todos tienen la posibilidad de llegar al Parlamento.

El sistema binominal lo que hace es establecer el monopolio de los partidos y del duopolio. Y, por lo tanto, son los partidos los que eligen a los que llegan al Parlamento.

Y a pesar de que el Ministro Larroulet transpiró una ley de primarias, que yo denominé “Allamand-Golborne”, para resolverle el lío presidencial a la Derecha, efectivamente la ley no fue aplicable a los partidos.

El señor CHAHUÁN.- Salvo RN.

El señor NAVARRO.- Por lo tanto, estamos legislando para que quienes poseen enorme patrimonio puedan venir al Senado o a la Cámara de Diputados despejados de todo tema que diga relación con la poca transparencia o el origen de sus recursos, y así cautelar que la llegada a este Congreso no sea para aumentar dichos recursos. Es decir, les pedimos claridad, les pedimos que puedan informar de su patrimonio. Y hacemos una pesada ley.

Por cierto, habrá quienes concurran a este Senado o a la Cámara de Diputados o al Poder Judicial, señor Presidente, o a la Fiscalía Nacional sin mucho que declarar. Y, por lo tanto, claramente esta es una legislación que se hace para quienes poseen bienes en pequeña, mediana y gran proporción.

Y me parece adecuado.

Pero cabe señalar que es una legislación que se vuelve insuficiente, señor Presidente, en materia de los parlamentarios.

Yo hago lectura al artículo que nos incluye y establece que será la Comisión de Ética o de Transparencia la que deberá velar por el patrimonio: la Comisión de Ética y Transparencia parlamentaria que apercibirá a quien no declare, y luego se le aplica una multa con beneficio fiscal.

Todo está constituido en multas. O sea, aquél que no declare, aquél que no haga lo que esta ley dice se le aplica una multa. Yo vuelvo a esta lógica implacable del dinero. No es lo mismo para un gerente general pagar una multa del tránsito, por cara que esta sea, que para un conductor del transporte público que tiene un sueldo, por cierto, no más allá de los 500 mil pesos.

Por lo tanto, el tema de las multas no constituye un disuasivo. No. Porque paga la multa.

Es más, a este Parlamento llegan quienes violan la ley, gastan más de lo establecido por la ley, señor Presidente, la 19.844, de Transparencia, Límite y Control de Gastos, es decir, pueden gastar diez, cien veces más de lo que la ley establece y están condenados, si es que los fiscalice el SERVEL, que capacidad no tiene ninguna, a pagar una multa y tener el escaño.

Es decir, los que tienen que hacer la ley pueden violar la ley y llegar a este Parlamento, porque hemos permitido que paguen una multa. O sea, al que tiene plata para pagar multas le está permitido todo, porque no hay ninguna sanción de carácter, por cierto, penal por la no declaración.

Nos costó con el Diputado Zarko Luksic años establecer que este Senado, cuando yo era Diputado, incorporara, señor Presidente, la declaración de patrimonio. Yo era Diputado. Hicimos la ley con el Diputado, entonces Luksic, Zarko Lucsic. Vinimos a defenderla al Senado. Se rechazó, señor Presidente. Tuvimos que ir a Comisión Mixta. Se les pedía a los Senadores que declararan intereses: “sí, tengo interés en la minería”, “tengo interés, digamos, en el área de la madera”. Las declaraciones eran una simple hojita de papel donde no había detalle alguno. Logramos abrir el debate y establecer el patrimonio, es decir, fue un debate muy fuerte.

Por tanto, de la lectura, señor Presidente, de este proyecto de ley uno dice: “está bien orientado, pero hay que revisarlo”. Porque establece una serie de condiciones. La pregunta es: esto, ¿hubiera estado el ex Ministro Golborne, candidato presidencial, a declarar sus inversiones en las Islas Vírgenes? Uno se va al articulado y encuentra que sí:

“También deberán incluirse los derechos o acciones que la autoridad o funcionario declarante tenga en sociedades u otras entidades constituidas en el extranjero”.

Me parece positivo que efectivamente todos tengan la obligación de declarar.

Pero también establece, señor Presidente, lo que tienen que declarar: “En todo caso, la declaración deberá incluir las actividades señaladas precedentemente, realizadas durante los últimos doce meses anteriores a la fecha de asunción en el cargo”, esto es “Actividades profesionales y económicas sean éstas remuneradas, no remuneradas, gremiales o de beneficencia”. Uno piensa: doce meses no es un período suficiente. Uno debiera tener un período de historia más atrás para saber, efectivamente. Porque si no vamos a tener a los gerentes generales, como ha pasado -y ha pasado en otros Gobiernos también- que desde las generadoras eléctricas caen en el sillón del Ministro de Energía, como ha pasado en este Gobierno que efectivamente tenemos de Presidente, y también Ministro, Presidente de ENAP a un gerente a 19 años en COPEC su principal competidor.

Y como efectivamente no está legislado, señor Presidente, aquí uno se va y no hay un período de inhabilidad.

En Estados Unidos hay dos años. Y el Estado se encarga, no es cierto, de la manetnción para que la información estratégica de ese funcionario -Superintendente, Ministro- no sea utilizada. Y, por lo tanto, hay dos años de inhabilidades.

Se lo planteamos esto a varios Gobiernos de la Concertación: no se escucha padre; cri cri; no hubo posibilidad.

Aquí tiene que haber un mecanismo en donde los funcionarios que entren y después salgan tengan un período en el cual no puedan ir a parar a actividades que tengan relación directa, ya sea en calidad de Superintendente o supervisores.

Y siento, señor Presidente, entonces, de que la ley de lobby, y que el Ministro nos promete, quiero verla. Porque cuando la discutimos -yo fui el primero que presentó esta ley- y planteamos que fuera la Contraloría General de la República. Y me acuerdo que vino Enrique Correa y dijo que tenía que ser el Ministerio de Justicia quien administrara la ley de lobby. Y ahí nos empantanamos y ha habido sucesivas reformas y no hay ley de lobby. El lobby es una entidad regulada en los Estados Unidos, donde se mueven miles de millones de dólares, miles en pago a los lobbystas en el funcionamiento, y está regulada. Es el único país donde está regulado. Chile pasaría a ser uno de los pocos países del mundo donde se va a regular esta actividad. Si en Estados Unidos se hace, porque la política está intrínsecamente ligada al dinero.

Ya lo señalaba: los hombres más ricos de los Estados Unidos copan el Senado de los Estados Unidos. El que quiere ser Senador en los Estados Unidos tiene que primero encargarse de hacerse millonario para poder llegar a ese Senado. Afortunadamente en Chile los que tenemos la posibilidad de sin ser millonario de llegar al Senado es algo que debiéramos resguardar.

Yo quiero ver la ley de lobby, señor Presidente.

Quiero también que veamos las donaciones secretas. Ya lo dije. El que gasta más debiera perder el cargo. Esa fue la indicación que presenté cuando se acordó esto entre José Miguel Insulza y el Diputado Longueira. Y muchos de mis colegas Senadores cuando eran Diputados se recordarán, entonces el Diputado Longueira dijo: “si Navarro no retira la indicación, no hay acuerdo”. El Diputado Carlos Montes había firmado la indicación. La retiró. Es más obediente que Navarro. Y la verdad que la resistencia me duró poco, porque dijimos: “mira no hay acuerdo”, entonces, se caía el financiamiento público a las campañas, que era un paso importante, porque yo creo que la democracia y la participación tiene que ser financiada. Pero la retiramos, y dijimos vamos a proponer un proyecto de ley que elimine, primero que elimine las donaciones reservadas o anónimas, secretas, y también que haga perder el cargo a quien gaste más de lo que la ley establece, porque si no, no tiene sentido alguno la ley.

El tema de las donaciones secretas no puede estar excluido de este debate o este paquete integral que nos plantea el señor Ministro.

Señor Presidente, él habla de un conjunto coherente respecto a la probidad pública. Y está claro que las donaciones secretas van contra la probidad pública, como ha quedado muy claro en el tema de la Ley de Pesca, más allá de la figura de una Diputada o no. Lo que se ha logrado conocer habla directamente de la injerencia de las empresas del lobby directo, a través de las donaciones secretas, a la actividad parlamentaria.

Del mismo modo, las inhabilidades.

Por lo tanto, aquí hay un conjunto señor Ministro, y yo estoy disponible a votar a favor este proyecto y preparar muchas indicaciones, por cierto, si es que efectivamente tenemos acuerdo sobre un conjunto de otras actividades.

Y que efectivamente no dicen relación con los millonarios que quieren llegar al Senado o a la Presidencia de la República. Porque estas leyes parecen, de repente, con nombre y apellido. Y esta es una ley, por cierto, con nombre y apellido: esta es la ley Piñera. Digámoslo claramente. Llegó un Presidente, un empresario, prestigiado, que tenía una fortuna superior a los dos mil millones de dólares. Y se encendieron, por cierto, las alarmas. Se pidió resguardo, se pidieron un conjunto de regulaciones que no existían.

Por lo tanto, esta es una ley importante, porque, señor Presidente, reitero: todos tenemos derecho a llegar al Senado, sean empresarios, obrero o empleado.

Y estoy disponible, señor Presidente, para votar a favor en general esta legislación, esperando que el Ministro nos pueda detallar cuáles son las otras actividades que quiere poner.

¡Patagonia sin represas!
¡Nueva Constitución, ahora!
¡No más AFP!
He dicho, señor Presidente.

Intervención del senador Alejandro Navarro Brain en la Sesión 26ª, miércoles 22 de mayo de 2013.

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