Prórroga de permanencia de tropas en Haití

El señor NAVARRO.- Señor Presidente,

La presencia de las Fuerzas Armadas en Haití ha sido respaldada y compartida unánimemente en esta Sala -lo hicimos también en la Cámara de Diputados-, porque consideramos que es un deber de Chile, en su condición actual, de poder contribuir a un país que ha estado en estado de crisis. Y es una facultad de este Senado que yo le doy la bienvenida.

Ejército de Chile
Ejército de Chile

He presentado un proyecto de ley que ahí duerme en la Comisión de Defensa, en donde este Senado también tenga la facultad de conocer otros asuntos importantes respecto a las Fuerzas Armadas, como es la adquisición de armamento. O sea, en un país democrático, en un Estado de Derecho, donde está el mandato en lo civil, no en lo militar, que el Senado de la República pueda conocer -conocer, digo, no decidir- cuándo y qué se va a comprar para la defensa del país parece ser un mínimo, es necesario.

Así como debatimos hoy día el ratificar nuestro compromiso con Haití, yo vuelvo a reiterar, creo necesario que este Senado tenga las facultades necesarias para poder también discutir y conocer otros aspectos importantes de las Fuerzas Armadas, como son, por ejemplo, la adquisición de armamento.

Y eso espero lo podamos hacer, si no en este Gobierno, en el próximo Gobierno.

Señor Presidente, hay en el informe datos muy duros respecto de la situación real de Haití. Hay un consenso que se ha alcanzado en los países contribuyentes con tropas en este llamado de la ONU, sobre la necesidad de vislumbrar un horizonte de salida para el contingente militar, es decir, para un retiro gradual.

La situación es crítica. No hay horizonte de salida. Hemos estado 10 años y aún no sabemos exactamente cuándo se va a ir ¿Chile? No, cuándo se va a ir el contingente de países, que es enorme, señor Presidente, y que tienen un número de efectivos superior al de Chile: Argentina, 587; Bangladesh, 324; Bolivia, 208; Brasil, 1.901; Canadá, 93; Chile, 479; India, 462; Nepal, 507; Paraguay, 163; Perú, 373; Sri Lanka, 874, y Uruguay, 953, solo para mencionar a algunos de los 51 países que mantienen tropas.

No veo las tropas de los Estados Unidos. Nos podría aclarar, tal vez, el señor Ministro: ¿hay tropas norteamericanas? El informe habla de la presencia de Clinton como Encargado Especial de las Naciones Unidas, el ex Presidente Clinton, pero ¡ni una tropa de los Estados Unidos en el país más pobre y en la mayor crisis de América Central…!

¡No hay petróleo en Haití! ¡Ese es el tema! Y ahí están, invadiendo medio mundo, contrariando la resolución de las Naciones Unidas, y aquí, donde hay necesidad de apoyar a los más pobres del mundo, no hay ni un solo soldado norteamericano! No hay petróleo, no hay riquezas naturales, y, por cierto, no hay ninguno en el país estratégico

Mi pregunta, señor Presidente, -por su intermedio- para el Ministro Hinzpeter: ¿Chile ha planteado en las Naciones Unidas de que el país más rico, más poderoso y, también, el más endeudado del mundo, deba comprometerse con una presencia logística y material?

El señor PÉREZ VARELA.- ¡Yanquis, go home!

El señor NAVARRO.- Sí, efectivamente, ¡Yanquis, go home!, como dice el Senador Pérez.

Uno podría decir, entonces: “que pongan plata”.

El Secretario General de las Naciones Unidas señala que el 56 por ciento de los recursos comprometidos se han puesto 3.010 millones de dólares, de un total de 5.370. Y dice el Secretario General: “Es absolutamente aún insuficiente”.

Para el período 2010-2012, solo el 56 por ciento de los recursos comprometidos. ¿Cuánto pone Estados Unidos? Porque si no puede mandar soldados; porque si los marines, los portaaviones y en definitiva su logística y su maquinaria no pueden estar en Haití, ¿cuánto pone? Porque Chile se está poniendo con 20 millones de dólares anuales, como lo hemos dicho, en promedio.

Señor Presidente, hay ausencia de avances. La situación de parálisis política es casi total. Leo el informe: “La situación de parálisis política es casi total. Hay miembros de la ex Fuerzas Armadas de Haití de guardaespaldas”. O sea, en definitiva, lejos de constituir un proceso de juicio, procesamiento de la violación de los derechos humanos, hoy día ellos están contratados como guardaespaldas de las personalidades en Haití.

El Fondo Monetario Internacional dice que la macroeconomía de Haití está estable.

¡Qué rara esta ciencia de la Economía…! El Fondo Monetario Internacional afirma que la macroeconomía en Haití está estable.

Señor Presidente, el Reino Unido y Francia quieren fijar un horizonte de retiro. Parece ser que los países que tenían colonia, parece que los países colonialistas sí efectivamente quieren irse. América Latina ha dado su apoyo. Y yo me alegro. He leído la presencia de los países de América Latina: Colombia, El Salvador quieren integrar el Batallón Chile. Eso es bienvenido. Ya nos anuncia que El Salvador lo ha hecho con 34 efectivos y Colombia se quiere integrar.

Pero, señor Presidente, tengo la sensación, después de haber discutido por 10 años -esta es la décima vez que discutimos este problema- de que mucho helicóptero, mucha patrulla, mucho militar, mucha logística y poca política.

Yo hubiera esperado una sesión reservada de la política. ¿Cuál es la política interna? ¿Quiénes están en la Oposición en Haití? ¿Quiénes están en el Gobierno? ¿Cuál es el meollo de la división que existe en Haití? ¿Cuáles son los proyectos en pugna? En definitiva, un informe de inteligencia.

Señor Presidente, por su intermedio, ¡yo exijo un informe de inteligencia política! Porque nada es posible sin la política.

O sea, solo la presencia militar va a ser insuficiente siempre. Porque los militares cuidan el orden; pero lo que queremos recuperar en Haití es la democracia. Es decir, un Gobierno para los haitianos y por los haitianos. Es decir, un Gobierno que dé un horizonte de salida política al país. Y siento que eso el informe no lo tiene. Tal vez por ser un informe público, no existe. Pero yo creo que lo tiene la CIA, lo tiene tal vez el propio Ministerio de Defensa, tienen un informe de la política interna; qué está pasando; cuáles son los intereses que están en juego.

O sea, ese es un análisis que nos permite establecer qué va a pasar. Aquí lo que tenemos es un análisis de ocupación militar: las tropas, los helicópteros, las patrullas, los incidentes, las recomendaciones de seguridad, el tema de los campamentos. En definitiva, cifras y más cifras, señor Presidente, pero que no resuelven el tema de fondo que es un tema político: la viabilidad de Haití como una República democrática que se autogobierne y que, en definitiva, enfrente sus más dramáticos problemas, como son la extrema pobreza.

Es por eso, señor Presidente, que la presencia de estos chilenos: 145 del Ejército, 173 de la Armada, 34 soldados salvadoreños, 10 carabineros y 4 de la PDI son muy importantes estos 179 millones de dólares que hemos invertido a la fecha para ayudar, entre otros, a los 390 mil desplazados en los campamentos, cuyo 84 por ciento empeora cada día más. Es decir, la situación lejos de ser auspiciosa, lo que nos hace señalar es de que se empeora.

Y, por tanto, mi pregunta es, ¿Chile va solo a contribuir con sus soldados que son de categoría y nivel internacional, con nuestra policía que es de enorme prestigio?

Señor Presidente, yo creo que sí, y voy a votar a favor.

Pero lo que yo exijo y pido de mi Gobierno es que este Senado, sea o no en una sesión reservada o secreta, podamos conocer de la política interna de Haití, ¿qué está pensando Brasil que tiene 2 mil efectivos, que es el jefe de la misión hoy día en Haití? ¿Qué está pensando Estados Unidos? ¿O no hay política de la ONU?

Yo, señor Presidente, creo que tenemos una discusión insuficiente, sesgada, impropia de un Senado. Estamos discutiendo gasto, y lo que se requiere en Haití es inversión, inversión en política y en democracia. Y, por lo tanto, a lo mejor no hay que enviar solo tropas. A lo mejor hay que enviar a quienes hagan la posibilidad de ser puente entre gobierno y oposición. Hay que buscar en América Latina la mediación, quién puede mediar, quién puede ofrecer una salida negociada al conflicto de gobierno y oposición, porque el avance es nulo.

Si solo remitimos la política de Chile a la cantidad de tropas, al cumplimiento de patrullaje o a evaluar el mantenimiento de nuestros helicópteros, vamos a fracasar. Y, por cierto, vamos a fracasar doblemente, porque todos sabemos que en Chile, cuando resolvimos los temas de contradicciones internas entre democracia y dictadura, entre régimen militar y régimen civil, lo hicimos, por cierto, desde la política, desde la ciudadanía.

Lo de Haití es un caso especial. Yo no lo creo un caso perdido. Es un deber moral de América Latina el involucrarse y ayudar a resolver, pero siento que lo estamos haciendo desde un punto importante, pero no el que va a buscar salida a la solución: que es la política.

Hemos conversado este tema con muchos parlamentarios de América Latina y hay coincidencia en el análisis: si no hacemos política en Haití y no fortalecemos la democracia mediante, por cierto, los acuerdos políticos, y solo nos basamos en la presencia militar, habremos incurrido en un error histórico, por cierto. Error histórico de ver a Haití como un problema militar. Lo de Haití es un problema social y un grave problema para la democracia de las Américas.

Voy a votar a favor, señor Presidente, esperando que este análisis lo podamos hacer ahora, después, y no esperemos que llegue la próxima propuesta del Presidente para aumentar las tropas sin ese análisis.

¡Patagonia sin represas!

¡Nueva Constitución, ahora!

¡No más AFP!

He dicho, señor Presidente.

 

Intervención del senador Alejandro Navarro Brain en la Sesión 25ª Especial, miércoles 22 de mayo de 2013.

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