PROYECTO DE ACUERDO REFERIDO A LA PROTECCION DE LA PESCA ARTESANAL DE LA ALBACORA

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01 de Agosto, 2001
PROYECTO DE ACUERDO

VISTOS:

Lo dispuesto en la Constitución Política de la República de Chile y en el artículo 297 del Reglamento de la H. Cámara, y

CONSIDERANDO:

1. El proyecto de acuerdo Nº421-C, aprobado por la H. Cámara de Diputados con fecha 22 de junio de 2000, en que se encomendó a las Comisiones de Relaciones Exteriores, Asuntos Interparlamentarios e Integración Latinoamericana y de Recursos Naturales, Bienes Nacionales y Medio Ambiente que actuando como comisiones unidas informaran a la Sala acerca de las actividades de pesca de alta mar que flotas extranjeras realizaban en las inmediaciones de las 200 millas de dominio marítimo nacional, de las medidas de protección adoptadas y de las que fueran recomendables asumir en defensa de los intereses nacionales y de la comunidad internacional.

2. Que desde 1990 opera en el Pacífico Sudeste una flota española proveniente de Galicia, que dirige su esfuerzo pesquero sobre el recurso pez espada o albacora y que las naves que la integran estaba constituida en 1994 por cuatro buques palangreros-congeladores y que en 1997 ya contaba con siete embarcaciones; y que dichas embarcaciones poseen una eslora que va de los 32,8 a los 47,5 metros y una capacidad de bodega de 130 a 245 toneladas métricas y que realizan una captura diaria entre una y dos toneladas, lo que permitió que en 1990 alcanzaran un total de captura de 1000 toneladas, cantidad que se duplicó en 1997.

3. Que dichas embarcaciones gallegas realizan esta actividad en virtud de la libertad de pesca, que conforme al Artículo 116 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, existe en la alta mar.

4. Que esta misma normativa condiciona la facultad de ejercer estos derechos, deberes e intereses por parte del Estado ribereño, además de las obligaciones convencionales de los Estados y las disposiciones de la propia Convención del Mar sobre conservación de recursos marinos vivos, lo que consagra un interés preferente del país ribereño en relación a la pesca en áreas aledañas a sus aguas jurisdiccionales.

5. Que por considerarse el pez espada o la albacora, es un recurso altamente migratorio, y que como tal también ingresa a nuestra zona económica exclusiva, donde es explotado por la industria nacional, y considerando que la flota española pescaba sin someterse a medidas de conservación mutuamente acortadas, en tanto que las naves chilenas han estado sujetas a una exigente normativa al interior de ese mismo espacio marítimo, en 1991 la Subsecretaría de Pesca le prohibió a las naves hispanas realizar transbordos en nuestro país.

6. Que ante sucesivos reclamos de España y la Unión Europea, nuestro país ha señalado que esta medida tuvo como objetivo la necesidad de proteger el recurso, considerando que nuestra pesquería se ciñe a la hipótesis que sólo existe un solo stock de pez espada en el Pacífico Sudeste.

7. Que frente a esta situación, y basados en los artículos 118 y 64 de la Convención del Mar establecen una obligación de cooperación tendiente a la conservación de las especies marinas, el tema derivó en la formación de una Comisión Técnica de Pez Espada entre la Comunidad Europea y Chile, que se reunió en Santiago el 5 y 6 de mayo de 1998, con participación de representantes de la Subsecretaría de Pesca y el Ministerio de Relaciones Exteriores por parte de Chile, y funcionarios de la Dirección General de Pesca de la Unión Europea.

8. Que en el marco de esa reunión, las delegaciones intercambiaron datos científicos sobre la pesquería del pez espada en el Pacífico Sudeste, así como en torno a las respectivas medidas de gestión y control aplicables a los buques que toman parte en la actividad. Ambas partes expresaron su interés por avanzar en la definición de mecanismos tendientes a la conservación del pez espada en el área, acordándose establecer un marco de cooperación científica-técnica con este propósito.

9. Que, paralelamente, Chile negociaba con los otros estados de la miembros de la Comisión Permanente del Pacífico Sur un “Acuerdo Marco para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos en la Alta Mar del Pacífico Sudeste”. Su texto fue adoptado en una reunión de la CPPS celebrada en las Islas Galápagos en febrero del 2000 y fue suscrito por los Cancilleres de Colombia, Ecuador, Perú y Chile. Este tratado está abierto a la adhesión de países pesqueros de aguas distantes, con el fin de establecer en conjunto regímenes de conservación para especies consideradas como prioritarias, en sectores de alta mar adyacentes a nuestras zonas marítimas jurisdiccionales.

10. Que en el plano interno de nuestro país, y con el propósito de perfeccionar nuestro sistema de administración de recursos vivos marinos, el 24 de agosto y 25 de noviembre de 1999 se publicaron en el Diario Oficial los decretos Nº361 y 598, que hacen aplicables las medidas de conservación y manejo nacionales a toda la población de las especies jurel y pez espada, incluso en sectores de alta mar, con relación a las embarcaciones chilenas. Estas disposiciones legales se basaron en el artículo 165 de la Ley General de Pesca y Acuicultura, que faculta el establecimiento de normas de conservación y manejo sobre especies transzonales o altamente migratorias existentes en la Zona Económica Exclusiva y la alta mar; y el artículo 117 de la Convención del Mar, que tipifica el deber de los Estados de adoptar las medidas que, en relación a sus respectivos nacionales, sean necesarias para la conservación de los recursos vivos de la alta mar.

11. Que la mencionada Comisión Técnica de Pez Espada no se volvió a reunir, pese a la insistencia de Chile ante la Unión Europea en tal sentido y que, en cambio, la UE optó por iniciar una acción en el marco de la Organización Mundial del Comercio, tendiente a llevar al conocimiento de un Panel su pretensión de acceder a los puertos nacionales. Para ello se argumentó que la prohibición del transbordo de pez espada en nuestros puertos infringe el Artículo V del Gatt, que establece la libertad de tránsito de mercaderías por el territorio de los Estados partes.

12. Que al inicio del año 2001, Chile y la Unión Europea alcanzaron un acuerdo consistente en que por un período transitorio de dos años, a contar de abril de este año, Chile abrirá sus puertos para cuatro embarcaciones europeas las que, al igual que otras cuatro naves albacoreras chilenas, podrán pescar mil toneladas de la especie al año cada una. Este régimen incluye inspectores a bordo de cada para fiscalizar, entre otras cosas, posibles transferencias en alta mar o una selección y desecho de peces. Lo anterior, en el entendido de que esta es una pesca de investigación.

13. Que este acuerdo afecta al sector de la pesca artesanal de dicha especie, que en nuestro país registra una cantidad superior a las 125 embarcaciones inscritas, las que registran una captura promedio de 3 mil 600 kilos por recalada.

14. Que, además, el desembarco de las naves europeas provoca un efecto inmediato sobre el mercado ya que aumenta la oferta, genera un copamiento de los cupos de carga aérea y hace bajar los precios en este producto, fundamentalmente en el principal mercado de exportación chileno que es Miami. Con la desventaja adicional de que la venta de la pesca europea lo hace con arancel cero, en tanto que los chilenos lo hacen de acuerdo a aranceles variables.

La Cámara de Diputados acuerda:

1. Mandatar a la Comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos para que en un plazo de 30 días, escuche a los principales actores del sector, así como a las autoridades, tanto de esta área de la pesquería nacional como del Ministerio de Relaciones Exteriores, se forme una opinión respecto de los antecedentes considerados, informe y proponga a la H. Cámara y al Gobierno acciones a realizar para proteger la actividad pesquera artesanal de la albacora dada la precaria situación en que ha devenido esta actividad a raíz de la situación de riesgo de otros recursos pesqueros y evaluar los alcances, impactos y la necesidad de que nuestro país haya formalizado este acuerdo a con la UE que sea necesario modificar.

ALEJANDRO NAVARRO BRAIN
DIPUTADO

Fuente: Oficina Parlamentaria

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