Reajuste de Monto Ingreso mínimo mensual VETO

Imagen: natalespatagonia.cl
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, este es un proyecto de ley que se discute desde las alturas. Yo le quiero preguntar a la Comisión de Hacienda, al Ministro ¿dónde estuvieron los trabajadores? ¿Dónde estuvieron en la Comisión de Hacienda escuchando la voz del pueblo?

¡Este es un presupuesto que se hace desde la altura, desde la opulencia, desde la distancia! ¡Y no me cabe ninguna duda de que el Presidente Piñera va a seguir cayendo en las encuestas…! Con ese 64 o 57 por ciento.

Se nos argumenta lo peor: que esto se hace por proteger el empleo. O sea, el mensaje que le estamos dando a toda la clase trabajadora es: “Si tú produces más, anda y pide un aumento de sueldo”. Pero la verdad es que no, porque si pides un aumento de sueldo te pueden despedir. Porque, claramente, en el sueldo mínimo no se atrevió el Gobierno porque iba a haber desempleo. Y aquí nos dice la Derecha que si los trabajadores ganan más, entonces pueden ser despedidos.

Y el mensaje es brutal para aquellos que trabajan más y que legítimamente pueden aspirar a pedir más. ¡No, no pidan aumento de sueldo! Es un mensaje de extorsión, de chantaje.

¡Yo califico este proyecto de ley del sueldo mínimo como un chantaje cuando se argumenta la caída del empleo!

Se dice que se trata de apoyar a los trabajadores; se trata de mayor igualdad. Y se hace uso del veto. O sea, esta monarquía presidencial, que, por cierto, usa el veto. Y la Derecha lo usa. Este es un mecanismo que existe desde 1833, del 25, del 80. Se ha utilizado 73 veces: Aylwin lo utilizó 12 veces; Frei, 24; Lagos, 14; Bachelet, 15, y Piñera va en 8. ¡El veto presidencial como un elemento para doblegar la facultad popular!

Y siento, entonces, que cuando el Senador Novoa -por su intermedio, Presidente- alaba la política económica de la Concertación, yo me empiezo a preocupar. Porque, claramente, aquí lo que tenemos es un problema estructural.

¡Cuando cuatro familias, según la OCDE, acaparan el 47 por ciento de todo lo que la Bolsa chilena tiene, estamos en un problema estructural!

Con este veto se cierra un ciclo: el presidencialismo extremo; una monarquía presidencial. Al final del día, esta Derecha y este Gobierno no solo ponen de rodillas a millones de trabajadores. Ponen de rodillas a este Senado, a este Congreso que no tiene facultad alguna para poder interpretar el sentir popular; para poder interpretar claramente lo que los trabajadores quieren.

Hemos asistido a una obra griega: El ineluctable destino. Todo el debate es una gran obra, un drama, una obra de teatro. Porque si en definitiva hoy día se va a aprobar este presupuesto ratón, ¡qué validez entonces tenía discutir 3, 4 días si, efectivamente venía el veto presidencial y a todas luces sabíamos que lo iba a aprobar igual!

O sea, el desgaste político, ¿por qué?; ¿por 500 pesos, 20 pesos, 2 mil pesos, 3 kilos de pan al mes? ¿Ese es el tremendo debate que hacíamos: ¿cuántos kilos de pan podíamos subir al mes? ¡Esto es una burla y esto sí que es pisotear la dignidad, por cierto, de la gente, de los trabajadores y también del Senado!

¡No es pisotear la dignidad del Senado que los trabajadores den la espalda a un debate de la Derecha…! Si no fuimos capaces de respetar que los trabajadores den la espalda de manera pacífica y no los reprimamos con las Fuerzas Especiales, siento que efectivamente no solo se ha agotado la Constitución del 80; no solo esta Constitución agonizante del 80; esta Constitución nauseabunda, maloliente, que en definitiva no da instrumento alguno para que la gente pueda expresarse. Y tengo la convicción que el próximo sueldo mínimo, si los trabajadores quieren subirlo y quieren llegar a 250 mil pesos, no tienen que confiar en el Senado, no tienen que confiar en el Congreso. Van a tener que organizarse y movilizarse.

Esa es la fórmula que en definitiva hace de que a quienes queremos ser electos el próximo año nos obliga a defender esos intereses: organización y movilización.

Aquí, señor Presidente, hay una Constitución que debe morir porque ha colapsado el sistema. Lo que yo digo: se agotó el sistema neoliberal.

O sea, ¿esto distribuye riqueza? -ahí está el emplazamiento a los colegas de la Derecha-, ¿distribuye riqueza? ¡La crea, pero no la distribuye! Y ahí está el endeudamiento de las familias, absolutamente endeudadas. Como dice el Banco Central, en su informe del 2010, 10 millones de pesos promedio las familias chilenas endeudadas.

Un chileno destina el 52 por ciento de su ingreso líquido a pagar las cuotas de su endeudamiento. Y, por tanto, aquí tenemos un agotamiento, no de la capacidad de diálogo del Gobierno; no de la capacidad del Ministro, sino efectivamente de este modelo.

Y hay algunos que pueden sonreír, pero yo les digo: ¿vamos a convencer a alguien de que efectivamente la Izquierda, incluso, pueda intentar llevar mejoría a los trabajadores con este modelo neoliberal de acumulación de riqueza? Había 27 AFP; hoy día hay 6. Ahí están los bancos, las farmacias, los supermercados. ¡Ahí está la concentración!

Ahí tenemos cuatro multimillonarios en Chile. Piñera, 4 billones de dólares; los Matte, 10, 4; Horst Paulmann, 10,5; Luksic, 19,2. O sea, estas cuatro personas reúnen el ingreso anual del 80 por ciento de la población de Chile. No de los trabajadores: ¡de la población de Chile!
Entonces, esta ley de salario mínimo, señor Presidente, se discute sin trabajadores; se niega la posibilidad de participación. Y eso sí es una falta de respeto.

Señor Presidente, aquí ojalá tuviéramos referéndum revocatorio, porque este es un instrumento de control, una contraloría social para los elegidos por la voluntad popular.

Ojalá tuviéramos plebiscito vinculante.

Ojalá tuviéramos voto de los chilenos en el exterior.

Ojalá tuviéramos elección directa de los intendentes.

Ojalá tuviéramos indígenas en este Parlamento.

Ojalá tuviéramos, por cierto, un Defensor del Pueblo, iniciativa popular de ley.

Ojalá tuviéramos prensa de Oposición, para enfrentar el debate político. Porque, ¿qué ha hecho un diario de Gobierno? Se reunió el Presidente Frei en su casa, con el Ministro de Hacienda. ¿Y qué dice “La Tercera”?: “La Oposicion está dividida frente al sueldo mínimo”.

¿Estaba dividida la Oposición? ¿Cómo le podemos replicar desde la Oposición cuando no hay un solo periódico, no hay un solo canal de televisión para discutir política de verdad?

Siento, señor Presidente, que esta situación se agota. Debiéramos establecer “el mapa de la extrema riqueza”. Porque unos pocos han crecido y se han enriquecido. Se enriquecieron durante los Gobiernos de la Concertación, por cierto; pero hoy día esto se ha extremado a la barbarie de la explotación.

Señor Presidente, se nos ha dicho, de manera permanente, que podemos mejorar este sueldo mínimo si hay crecimiento económico. Y la verdad yo no me explico, entonces, ¡si estamos a pleno empleo! ¡Eso es lo que le escucho al Ministro de Hacienda! Y aquí dicen: “Hoy día los empresarios salen a buscar a los trabajadores, no como antes, donde los trabajadores buscaban al empresario para el empleo”.

Entonces, ¿cuándo llega la posibilidad de distribuir? ¿Cuándo “pelamos bien el chancho”? ¿Cuándo tenemos la posibilidad, de verdad, de tener una distribución del ingreso de manera adecuada?

Un gerente general gana 102 veces más que un trabajador del sueldo mínimo. Y el 5 por ciento más rico, por cierto, gana 832 veces más que el 5 por ciento más pobre.
Señor Presidente, este es un sistema que no da para más. Yo hago un llamado a la Oposición: ¡Cuándo discutimos el modelo! Por cierto, no vamos a ir al socialismo, como algunos quisiéramos.
El señor GARCÍA-HUIDOBRO.- ¡Al venezolano!
El señor NAVARRO.- Pero este modelo neoliberal; este modelo capitalista; esta Constitución Política nauseabunda y agonizante tiene que cambiar, señor Presidente!

Y, por cierto, ¿este es un presupuesto ratón? Es ratón; ¿es indigno? Es indigno; ¿es miserable? Es miserable; ¿es mezquino? Es mezquino.

¿Por qué, entonces, debemos apoyarlo si hemos venido rechazando, de manera permanente, este sueldo mínimo?

Tengo la convicción profunda de que, en definitiva, este mismo debate lo vamos a dar el próximo año en plenas elecciones presidenciales. Y yo espero que los trabajadores tengan la capacidad de discernir respecto al fondo del problema, que no son las canastas familiares ni las prebendas ni el dinero que ponga el Gobierno de turno, sino que son los hechos concretos. Este es un modelo que se agota, que no distribuye y va a crear efervescencia social; va a crear movilización social.

Yo no estoy disponible, señor Presidente, desde la Izquierda, a seguir avalando este modelo. Lo vamos a criticar y vamos a intentar cambiarlo.

Vamos a discutir cómo lo cambiamos, con la ciudadanía. Vamos a discutirlo en democracia, no por la vía de las armas. Porque por aquí se hacen los cambios.

Y yo espero que, a poco andar, el señor Ministro Laurence Golborne, el señor Ministro Andrés Allamand, tal como lo hizo la Presidenta Bachelet que renunció 15 meses antes al Ministerio de Defensa, puedan salir de sus Ministerios, del calorcito -digamos- de sus Ministerios, y puedan entonces entrar en la política real. Porque aquí me gustaría preguntar a Golborne cuál es su opinión sobre el sueldo mínimo, y a Allamand también cuál es su opinión sobre el sueldo mínimo. Porque este Gobierno va de salida. Definitivamente va de salida.

Señor Presidente, voto con rabia, voto con pena, voto con decepción, voto “no” a este reajuste del sueldo mínimo ratón.

¡Nueva Constitución ahora!

¡Patagonia sin represas, señor Presidente!

He dicho.

—-

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, la idea de un reajuste plurianual de un mecanismo diferente a esta tragedia griega porque es el eterno retorno para quienes han dicho que en nada se parece al eterno retorno. La historia vuelve a repetirse,

Para quienes vamos a cumplir cerca de 20 años, este es un tema que nos agota. Este es el peor mecanismo para discutir un tema tan sensible, tan importante y, por tanto, cualquier mecanismo que busque corregir esta situación tiene que ser discutida con los trabajadores.

No puede ser una discusión de seis horas, en un veto presidencial, con exclusión de los interesados y los beneficiarios.

Por lo tanto, Señor Presidente, el mecanismo alternativo a esta tragedia griega, a este eterno retorno que vivimos cada año cuando discutimos el sueldo mínimo, requiere participación, que es un concepto que cuesta mucho instalar. Y este es un Gobierno que no ha querido dialogar ni escuchar, ni menos aún escuchar a los trabajadores.

Yo he escuchado al Ministro que ha dicho que la CUT es la que no quiere conversar es porque se ha perdido la credibilidad, se ha perdido la confianza y lo peor que le puede pasar a un sistema constitucional, es la pérdida de las confianzas.

Y creo que la ciudadanía está a punto de perder la confianza total en este Congreso Nacional, porque en el Gobierno yo creo que ya la perdió.

Y, por tanto, Presidente, teniendo presente que este es un elemento necesario, rechazo la forma, el corto tiempo y la exclusión a la hora de discutir mecanismos alternativos para un reajuste fijado no por un debate como al que hemos asistido, sino por mecanismos que propendan a la mayor justicia en el sueldo mínimo.

Voto en contra, señor Presidente.

¡Patagonia sin represas!

¡Nueva Constitución, ahora!

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