Regulación para instalación de antenas emisoras y transmisoras de servicios de telecomunicaciones

Sesión 46ª, martes 30 de agosto de 2011

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, la verdad es que yo creo que hay un solo concepto que puede definir lo que ha pasado con la situación de las antenas celulares en los últimos 15 años: lobby, lobby, lobby. ¡Brutal lobby en beneficio de las empresas y en detrimento de los vecinos!

–(Aplausos en tribunas).

Claramente el retraso de este proyecto de ley ha sido objeto de múltiples lobbies. Lo decía el Senador Tuma: presentamos los proyectos ¿cuánto? ¿Diez años atrás? ¿Y qué se nos decía cuando pedíamos participación de los vecinos al momento de aprobar? Pedíamos retiro de las antenas cuando en Chile no había más de mil 500 antenas.

www.navarro.cl va a publicar el oficio que me ha llegado de la Subsecretaría ¡4 mil 500 antenas en proceso de instalación!

¡Esto es un desastre, señor Presidente! No engañemos a la gente. No les digamos que van a poder actuar sobre antenas que ya están en proceso de colocación y sobre las cuales nos van a alegar que no hay retroactividad. ¡Aquí están! ¡Comuna a Región!

Yo les pido a los Senadores que se preocupen de ver cuántas van a estar en sus Regiones porque son varios centenares y no solamente una, tres, cuatro, cinco por colocación -como lo dice el Subsecretario-. ¡Eso es lo que hay! Un proceso abierto, duro. Las empresas lograron dilatar suficiente.

Yo el 2009 lo señalé. Entregué unas 100 páginas con dirección, porque yo creo que la gente tenía derecho a saber. La repartir en la Región Metropolitana, en mi Región. “¡Vecino, le van a poner una antena!”. La gente reacciona tarde. Aquí está. Está hecha la solicitud y este vecino de al lado va a arrendar el terreno, lo va a vender para advertirle. Pero la junta de vecinos, que están poco articuladas, y la gente al final hasta que no se levanta la antena como callampa claramente no reacciona.

¡Aquí ha habido mala fe! Aquí cuando una empresa defrauda la fe pública e instala una antena dentro de un galpón, levantan el galpón y hacen florecer la antena por el techo, cuando ya está construida. ¡Eso es actuar de delincuentes! ¡Eso es actuar en la oscuridad! ¡Eso es lo que son y lo que han hecho las empresas de telefonía celular!

–(Aplausos en tribunas).

Y, por tanto no nos engañemos. Aquí no estamos frente a un debate de una empresa que ha actuado de buena fe, que quiere el mejor servicio. ¡Es el peor servicio de América Latina! ¡Las empresas que tienen más reclamos ciudadanos son las empresas de la telefonía celular! Es decir, las que cobran más caro de América Latina y las que tienen más reclamos en el servicio o en el sistema de prestación de servicios hoy día en Chile. Las que tienen más reclamos, por cierto, en SERNAC y en la Subtel.

Entonces, estamos hablando frente a un sector que se ha preocupado solo de maximizar las utilidades. No se ha preocupado por la calidad del servicio.

Y, por tanto, yo siento, señor Presidente, que seamos claros. Lo que estamos aprobando aquí es un proceso de regular, de mitigar, pero no estamos haciendo retroactividad. Ninguna antena mayor de 12 metros va a ser relocalizada. Y se les da plazo de 36 meses para poder hacerlo a las que tengan que hacerlo.

Y, por tanto, tampoco hay compensación. Aquí se excluyó la participación vecinal. Lo decíamos. Cuando hay que instalar una botillería ¿qué se hace en la ley? Se les pregunta a los vecinos. Y tienen facultad de decirle: “No quiero que se instale una botillería, porque daña el entorno”. Pero aquí en las antenas se les va a preguntar. No se les va a permitir votar.

Seamos claros: se les va a preguntar. ¿Y si dicen que no? ¿Va a salir la antena? No va a salir la antena, se va a poner la antena.

Entonces, claramente aquí el tema de la retroactividad y el tema de la colocación futura queda en manos de la Dirección de Obras Municipales. ¡Como si dieran alguna certeza! ¡Si el alcalde está de acuerdo con la antena, se va a instalar la antena! No cabe ninguna duda. Porque, además, cumplir la ley y los requisitos técnicos es una cosa posible.

Aquí, señor Presidente, yo hubiera esperado una mínima consideración para poder reparar el daño a la plusvalía de las casas que se han visto afectadas. Porque aquí uno dice: “¿Es que han ganado poca plata las empresas para poder pagar el daño a las viviendas colindantes, cuando han caído hasta en un 40 o 50 por ciento de su precio?”. Díganme ustedes: ¿algún Senador se va a comprar una vivienda con una antena de 30 metros, de 15 metros al lado de su casa? ¿La va a comprar?

–(Manifestaciones en tribunas).

¿Cuántas antenas se han instalado en los barrios…? Señor Presidente, ¿cuántas antenas se han instalado en los barrios de más alta plusvalía? No se instalan. Y si se hace, se hacen disfrazadas. Estas se instalan en los sectores populares: tres, cuatro antenas, frente a los liceos, en los sectores más populares.

Entonces, aquí no hay pago de la plusvalía. ¿Qué he dicho yo? Cuando tengo que dar la cara, porque cuando se dice que este Parlamento no funciona y que está la ley y que está la ley, como el cuento del lobo, que se está discutiendo la ley y que aspirábamos a que había retroactividad, que esa antena que le habían puesto al frente de su casa la íbamos a sacar porque su casa valía menos. Y no estoy hablando de casas de 500 millones de pesos, de 1 millón de dólares, señor Presidente. Estoy hablando de casas modestas, de 25, de 30, de 50 millones, de gente de clase media. Cuando hoy día quiera vender su casa lo va a castigar el mercado con un 30 a 40 por ciento. Y hay especuladores, ¿o no? Ha habido especuladores que van donde la… “¿Por qué no vende ahora? Porque después va a valer menos”.

Entonces, el no establecer compensaciones para una industria que se ha hecho millonaria, para una industria que tiene grandes utilidades respecto del daño producido no me parece.

Señor Presidente, reitero: aquí se ha actuado de mala fe, de mala fe por parte de las empresas. Y ahora mismo hay miles y miles de antenas en proceso de instalación. ¿Responde este proyecto de ley para cautelar que esas antenas se instalen de acuerdo a lo que estamos aprobando? No responde este proyecto de ley. Y yo espero que la Comisión Mixta lo pueda aprobar. Yo sé del esfuerzo que ha hecho el Subsecretario, el Ministro. Pero seamos claros, porque lo peor que puede ocurrir es que demos señales de que esto va a remediar la inquietud de la gente y no lo haga; que la gente vaya a pensar que va a poder, sin duda, ser compensada o que la antena va a salir porque está mal instalada. Yo les voy a leer el artículo 116 bis G. Y la verdad que es terrible, ¿ah? Yo se los quiero leer.

La Senadora Alvear ha dicho que hace un llamado a la responsabilidad de las empresas. Pero, ¡por favor! ¡Si han sido no responsables; han actuado de manera delictual! Porque lo hacen en la noche, lo reitero.

Y, señor Presidente, aquí no hay participación ciudadana. Yo demando y reclamo participación ciudadana. Cientos de miles de ciudadanos exigen hoy día en la calle participar en las decisiones de su país y en esta ley no está incluida la participación ciudadana.

Voy a publicar en mi página web -lo reitero: www.navarro.cl- el listado de estas 1.500 torres que van a congregar, cada una, tres o más antenas. Y yo esperaría que me hubieran mandado el listado con direcciones, porque ¿saben qué? Hay dos formas de desinformar: una mandar siete cajas de documentos, a fin de que no los pueda leer, o dos: mandar un oficio simple que dice, para solo leerles: “Región de Antofagasta: 28 antenas; Concepción o el Biobío: 68 antenas”.

En definitiva, solo la comuna, porque hay más de 200 o más en la Región del Biobío…

–(Manifestaciones en tribunas).

Entonces, ¿dónde están esas antenas? ¿Tiene la gente derecho a saber anticipadamente para obrar ex ante y no ex post?

Señor Presidente, se habla de “colocalizar”, “minimizar” y “compensar”. Le preguntaba al Senador Prokurica, que ha tenido una actuación bastante importante en este proyecto de ley, cuánto vale una antena celular. ¿50 millones? ¿40? Permite una compensación de más o menos el 30 por ciento. O sea, estamos hablando, en plata, de 15 millones de pesos de compensación.

Mira, con la casa inmediatamente al lado y su desvalorización no logra ni siquiera pagar la mitad de la desvalorización. Y, por lo tanto, estamos hablando de una compensación absurda, irritante, y, la verdad, absolutamente inaceptable.

Señor Presidente, se habla de que podemos tener precios más bajos. Yo no sé si eso va a ser. Ojalá que seamos portadores del número. Porque aquí, yo le he dicho, en el Senado tenemos un contrato con una compañía. Para los que hablamos bastante nos sale bastante caro. Y, por cierto, no estamos en contra de las antenas. Lo que queremos es que inviertan en tecnología, porque los Senadores que han viajado por el mundo, al igual que yo, cuando han llegado a las principales capitales -Madrid, Alemania- uno dice: ¿Aquí no hay teléfonos celulares? ¿No hay telefonía celular en Londres? ¿No hay telefonía celular en Munich, en Bonn, en Alemania? ¿No hay telefonía en París?

Claro que la hay. Pero no están las antenas, pues. No están puestas en los lugares, por cierto, patrimoniales. Y no están puestas en las condiciones, por cierto, que hoy día las tenemos en Chile y que estas 1.500 antenas, tres por uno, 4.500, van a estar.

Entonces, en América Latina, señor Presidente, es posible hacer las cosas mejor. Y estas empresas no son chilenas, son internacionales. Y les quiero decir: estas mismas empresas que hoy día prestan servicios en el mundo entero tienen muchas más regulaciones respecto a la instalación de antenas que las que estamos aprobando hoy día en Chile. Este es el tercer mundo. O sea, aquí en Chile es posible hacer esto.

Yo hubiera esperado que Movistar, Entel, cualquiera de las grandes empresas, hubieran dicho: “Yo me voy a asimilar a la normativa que tengo y que comparto con los países de la OECD, completa, respecto de la localización, respecto de la compensación”. Pero, por cierto, eso no es.

Se habla de que se va a fiscalizar. Señor Presidente, esas son mentiras. SERNAC, todas las superintendencias no tienen plata para fiscalizar. No va a haber fiscalización. Porque este Gobierno… Y ese es un desafío, señor Ministro, yo confío en su gestión en el Ministerio, pero ¿cuánta plata vamos a tener para fiscalizar? Y les quiero decir una cosa: el artículo 116 bis, letra G, dice que la verdad es que no van a exigir no importando la altura, no van a requerir ninguna autorización.

Yo llamo a que se publique el artículo 116 bis, letra G, porque en definitiva lo que hace es establecer que se puedan instalar todas las antenas, que no sea posible denegarles el permiso. No es posible denegarles el permiso. Y si la Dirección de Obras se retrasa, se instala igual; se opera por omisión. Y particularmente para los dueños de edificios, no se exige nada, absolutamente nada. O sea, pueden instalarla en postes eléctricos, en paneles de publicidad, en edificios, en toda la infraestructura ya existente. Se instalan nuevas antenas y no se someten a ninguna -¡ninguna!- regulación de las que aquí estamos aprobando. Y, por favor, que los miembros de la Comisión de Transportes me desmientan: ninguna exigencia se hace a las instalaciones de nuevas antenas que se hacen en estructuras preexistentes.

Por lo tanto, yo creo que eso es, más bien, una burla…

–(Manifestaciones en tribunas).

Señor Presidente, textual: “Tanto a las torres soporte de antenas y sistemas radiantes de transmisión de telecomunicaciones a que se refiere este artículo,” (…) “como a los postes de alumbrado público o eléctrico, elementos publicitarios, señalética o mobiliario urbano en cualquier altura no les será exigible el permiso que se contempla en el inciso primero del presente artículo, debiendo cumplir sólo con el aviso de instalación establecido en el artículo 116 bis H”.

Deberán solo avisar. ¡Por favor!

–(Manifestaciones en tribunas).

Yo siento que efectivamente estamos faltando a un elemento esencial; estamos haciendo una exclusión odiosa. Si se van a instalar en edificios, si se van a instalar sobre publicidad o sobre cualquier elemento vertical, deben también cumplir las exigencias que efectivamente aquí se establecen. Si no, lo que estamos dando es una excepcionalidad total y las empresas van a llegar a poner antenas en los edificios, en los postes de luz o en los paneles publicitarios.

¡Patagonia sin represas!

¡Nueva Constitución, ahora, señor Presidente!

–(Aplausos en tribunas).

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