Regularización de organización y funcionamiento de federaciones deportivas.

El señor NAVARRO.- Gracias, Presidente.

La verdad es que resultaría difícil explicar por qué de manera tardía es posible preocuparse ante un tema que estaba patente desde hace ya mucho, mucho tiempo. Sin embargo, por cierto, todo es perfectible, y avanzar en la profesionalización de federaciones es un paso después de que dimos también en la profesionalización de las profesionales, cuando se crearon las sociedades anónimas. La situación era tan precaria que incluso las instituciones llamadas profesionales, como eran los clubes deportivos, no tenían una institucionalidad, y esto generaba graves problemas también con los deportistas profesionales, que era el caso del fútbol.

Imagen: chubutdeportes.wordpress.com

Este proyecto de ley busca consagrar reglas especiales para las federaciones deportivas a objeto de avanzar hacia profesionalizar los directorios de estas organizaciones.

Uno, cuando ve la situación de la ANFP hoy día, después de uno o dos presidentes y los cuestionamientos permanentes, no cabe sino señalar que ojalá estén las reglas del juego claras al momento de elegir los dirigentes, en cualquier nivel. Lo que está pasando en el fútbol ya resulta parte de un drama con primera y segunda parte, y nadie lo quiere ver reflejado en ningún tipo de organización deportiva.

Se propone incluir a los propios deportistas en el proceso de decisión de las federaciones. Elemento central en la democracia pasa, por cierto, por la participación.

Transparentar la etapa de selección de atletas para certámenes internacionales, como lo ha planteado la Senadora Alvear. Y, en este sentido, la iniciativa establece como obligación de cada federación deportiva tratar como punto adicional en sus asambleas extraordinarias la aprobación de los nombres de los deportistas que representarán a la federación en competencias internacionales, por la mayoría de los socios presentes. Aquí habrá que cautelar que en definitiva las asambleas sean llamadas con tiempo, que no se publiquen en un diario de escasa circulación o que se oculte la convocatoria, para que sean asambleas armadas. Yo quiero recordar que algunas sociedades anónimas convocan a sus socios y no todos los socios saben. Por tanto, el proceso de las indicaciones, en mi opinión, deberá asegurar que condiciones como estas se perfeccionen.

Se va a fijar un mecanismo de control financiero, a través de auditorías externas.

Se crea un tribunal imparcial de arbitraje que se encargue de dirimir cualquier clase de controversia en el seno de cada federación.

Y, en materia de profesionalización, el proyecto incorpora el establecimiento de una serie de requisitos para ocupar un cargo de director de federación, entre los cuales destacan la experiencia previa como dirigente de alguna entidad deportiva adscrita a la federación y la acreditación de estudios superiores en el ámbito deportivo. Esto, que pudiera parecer discriminatorio, en mi opinión debe ser una condición que coadyuve, tal vez no determinante, pero que sea una condición importante a la hora de determinar a quienes van a dirigir una federación.

Además, la iniciativa impide la reelección de los dirigentes en sus cargos. Esto nos pone en un debate que no quisiéramos. Pero, si vamos a impedir la reelección de los dirigentes deportivos en sus cargos, uno dice, si son elegidos por la ciudadanía, en este caso los parlamentarios, y tienen elección infinita, el tema de la reelección, el impedimento a la reelección pone problemas. ¿Por qué una directiva exitosa, una directiva que lo hace bien y que cuenta con unanimidad no podría continuar? Creo que allí esto va a requerir también un proceso de revisión, de tal manera de garantizar dos, tres períodos máximo. Pero impedir la reelección inmediata me suena más bien a castigo para quien lo haga bien, y cero incentivo para quien busque hacerlo bien. Porque, si en realidad da lo mismo hacerlo bien o mal, porque igual no pueden continuar al frente de la federación, eso conlleva, en mi opinión, una necesaria revisión.

En materia institucional, la estructura diseñada para el deporte chileno otorga gran importancia a las organizaciones deportivas privadas. Dentro de este marco, clubes deportivos, asociaciones deportivas y, de forma especial, las federaciones deportivas cumplen un rol fundamental, contribuyendo en la práctica a ejecutoriar una política nacional del deporte. Ello encarnaría una visión integradora de la participación del Estado y las organizaciones privadas, bajo el concepto de la asociación público-privada.

La verdad es que, en muchos casos, es más privada que pública. En los deportes de élite, o de otros, resulta fundamental no solo la familia del deportista sino también las empresas privadas. En esto la responsabilidad del Estado, como uno la ve en países tanto neoliberales como de corte socialista, debiera ser una línea de orientación respecto de la definición de una política nacional del deporte. Porque no basta solo tener estadios, no basta solo tener piscinas olímpicas: hay que tener política desde el Estado para los deportistas.

La instauración de una estructura mixta en materia deportiva implica la dictación de un marco regulatorio, a fin de determinar una serie de aspectos centrales, tales como la constitución de federaciones deportivas, su dependencia jerárquica, su relación con el organismo gubernamental que dicta las políticas deportivas y una serie de normas referidas a aspectos de fiscalización y sanción.

La estructura expuesta replica la institucionalidad establecida para una serie de otros países, cuyas legislaciones establecen que las federaciones deportivas tendrán una misión de servicio público, definida por los órganos públicos encargados del deporte.

En el caso de Francia, España y México en donde las normas contempladas para el involucramiento de las federaciones deportivas en la ejecución de políticas deportivas impone requisitos más elevados a los imperantes en Chile, puesto que establecen mayores grados de exigencia y de control de las organizaciones deportivas por parte de los organismos estatales.

Uno diría si efectivamente hay recursos uno pone fiscalización. Lo que sucede es que muchas federaciones dicen: “Yo me financio, yo me mando sola”. Si el Estado va a poner recursos tiene la posibilidad, entonces, de exigir fiscalización.

En Francia, las federaciones deportivas que son entidades encargadas de organizar y promover la práctica de distintas disciplinas deportivas se encuentran regidas por el Código del Deporte, reciben subvención y están sujetas a fiscalización a través del Ministerio de Salud, Juventud, Deporte y Vida. La entrega de fondos públicos está condicionada a las federaciones con una contabilidad adecuada a fin de controlar el uso de los recursos fiscales.

Para ello cuentan con infraestructura y logística especializada junto a la ayuda del personal capacitado del Ministerio de la Juventud, Deporte y de Vida Asociativa. Eso es en Francia.

También existe un Comité Nacional Olímpico Deportivo, compuesto por federaciones deportivas. Cumplen un rol importante en materia de resolución de conflictos, sirven como mediadores.

En definitiva, señor Presidente, los países a los que les va bien en materia deportiva y están dentro de los países desarrollados de la OCDE tienen una severa regulación, una adecuada regulación respecto de cómo el Estado, junto al sector privado, participan en el tema del deporte.

En España, la legislación señala que las federaciones deportivas ejercen funciones públicas y que sus tareas son ejercidas en coordinación y tutela con el Consejo Superior de Deportes.

La comunidad autónoma igualmente tiene una estructura adecuada con alguna diferencia.

En México, el sistema está basado en trabajo de las federaciones deportivas y de la Confederación Deportiva Mexicana que es una agrupación civil que reúne a asociaciones deportivas nacionales. En tanto, todas las asociaciones deportivas nacionales, las federaciones mexicanas deben cumplir requisitos, debe tener, por cierto, interés deportivo nacional o internacional de la disciplina. Y la afiliación es voluntaria. Sin embargo, hay exigencias de sometimiento a los estatutos una vez que se ha ingresado.

En Chile no tenemos una cultura deportiva. Ese va a ser ojalá el tema de debate que pudiéramos tener. No hay cultura deportiva. Diversos estudios han demostrado que la mayoría de la población entre 80 y 90 por ciento es sedentaria. Es decir, no realiza actividad física o bien lo hace por menos de tres veces a la semana. Todo esto ha llevado al crecimiento de las tasas de obesidad en nuestro país, combinado con la mala alimentación, si le sumamos el poco tiempo que nuestras mismas obligaciones nos dejan para el deporte, la cultura deportiva no es precisamente nuestro fuerte.

Está claro que en materia educacional hemos intentado aumentar las horas de gimnasia o la exigencia de profesores de gimnasia en la educación media y básica. Y esto hasta ahora no ha tenido resultados.

Es importante dentro del deporte chileno que federaciones y dirigentes, por cierto, sean profesionales. Pero lo que tenemos actualmente es el “dedismo”, el amiguismo y si no tenemos reglas claras esto va a seguir siendo un grupo de amigos. Yo no creo que sea malo un grupo de amigos, pero el deporte profesional no puede estar basado en la amistad. Tiene que estar basado en la ley, en requisitos, en normas y reglas.

El que los dirigentes sean profesionales implicaría que debieran ser mucho más responsables que hoy. Hoy día lamentablemente en muchas disciplinas no hay dirigentes de la absoluta responsabilidad y mi pregunta es si falta plata quién responde.

Yo creo que las sanciones o suspensiones temporales de los cargos no son del todo buenas. El tema claro es que hay que tener una responsabilidad incluso pecuniaria y no solo una sanción de no poder ejercer el cargo de dirigente.

Si hablamos de profesionalización veamos la realidad de los deportistas de este país. Tomás González va a las competencias acompañado solo por su entrenador, mientras que el brasileño Diego Hypólito, campeón mundial en suelo, va con su entrenador, kinesiólogo, psicólogo, fisiatra. Es decir, yo diría que en muchas de las competencias internacionales van más dirigentes que deportistas.

Y esto es un tema que puede ser incluso tragicómico pero es real.

Uno esperaría que con esta normativa efectivamente nuestra dirigencia entendiera que juega un rol que es importante, pero que el tema principal en el deporte son los deportistas y no los dirigentes. Si un deportista de alto rendimiento triunfa significa un espaldarazo tremendo a la práctica de ese deporte por parte de la gente.

Sin embargo, creo que claramente las condiciones en que se transan las relaciones económicas entre las ramas del deporte y el sector privado no siempre son las mejores porque hay un abuso de la necesidad.

Creo que un respaldo estatal a estos procesos deportivos va a posibilitar una mejor relación entre el sector público y el Estado, particularmente tratándose de deportistas estratégicos o de elite.

Señor Presidente, hay que invertir en el deporte. Yo espero que el Estado de Chile lo haga. Quizás no logremos ganancias inmediatas, pero si somos un país inteligente vamos a tener claro que el deporte es siempre una inversión bien realizada.

En el mundo generalmente las grandes potencias se han enfrentado por quién gana más medallas. Yo ojalá que cuando tengamos federaciones deportivas y recursos públicos invertidos en deporte no estemos aspirando solo a tener medallas, sino a tener mejores ciudadanos, a tener un mejor país, a tener mejor condición física de la población en general. Es bueno el deporte de elite, pero también lo es el deporte masivo, popular y ciudadano.

Si estas federaciones, señor Presidente, con esta ley se adecuan a una administración transparente y fundamentalmente eficaz vamos a poder tener un mejor deporte en Chile. Y eso es lo que el proyecto busca.

Creo que hay que hacer las indicaciones como las que yo he señalado y particularmente hablar con los deportistas.

Yo espero que haya etapa de audiencias públicas donde se invite a los deportistas, donde se invite a los padres de los deportistas que muchas veces han financiado la carrera de sus hijos para que sean profesionales.

Este es un proyecto que no podemos discutir solo los parlamentarios. Hay que hacerlo fundamentalmente con la ciudadanía.

Es por eso que voy a votar de la idea de legislar independientemente de las indicaciones que espero preparar junto a los deportistas y los ciudadanos.

He dicho.

¡Patagonia sin represas, señor Presidente!

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  1. Ignacio
    Octubre 11, 2011

    Muy interesante este artículo,personalmente considero que se necesitan buenas infraestructuras para esto. Ademas creo que la <a href="www.chile-sports.cl/"implementación deportiva es esencial para los deportistas en Chile.

  2. Claudio Valdivia E
    Octubre 30, 2011

    …y el derecho a voto de los deportistas, entrenadores y árbitros para presidente de la federación… ¿ Cuando ?

    Cuando se van a dar cuenta que Chile es el país más largo del mundo y una federación nacional centralizada en Santiago no puede gestionar de buena forma para todo el país. Argentian, Brasil, España, etc.. todas funcionan como Confederaciones

    – no se que tanto tramitan… si es cosa de hacer copy/paste a la ley del deporte de ESPAÑA… (campeones mundiales de futbol, Campeones mundiales y sub campeones olimpicos de basquetbol, etc.)

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