“Rellenos Sanitarios y turismo no son compatibles”

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En el Distrito 45, compuesto por seis comunas, ya hay un proyecto aprobado, en Copiulemu, comuna de Florida, y dos -Penco y Tomé- en trámite de evaluación ambiental. A eso se agrega el proyecto, también aprobado, de la Incineradora de Residuos Médico-Patológicos en Santa Juana, lo que lo convierte en el distrito basurero de la región.

Parte de la justificación del interés por desarrollar los rellenos sanitarios en este distrito, está dado fundamentalmente por los estudios realizados, tanto por la consultora belga Tesam, como por la Universidad Católica de Valparaíso, que señalan o indican preferencialmente a la zona comprendida entre Tomé interior y Florida como la franja geológica, y climáticamente más recomendable para el desarrollo de estos proyectos, principalmente por el tipo de suelo menos permeable que en otras zonas.

Sin embargo, más allá de estos soportes científicos, lo que ha caracterizado en este distrito y en el resto de la región la localización de estos proyectos es la relación costo-oportunidad, que desde el punto de vista comercial, permite la adquisición de terrenos a bajo precio, no siendo el criterio ambiental preventivo el que prima a la hora de presentar una alternativa a una crisis real, como lo es la necesidad de desarrollar la transición entre los botaderos de basura y los rellenos sanitarios.

Otro elemento de análisis necesario de considerar es el hecho de que en 1999, el FNDR aprobó el Programa “Gestión de Residuos Sólidos Domiciliarios en la Región del Bío-Bío”, por un monto original de 650 millones de pesos, que en cuatro etapas de desarrollo busca “proporcionar a 43 municipios de la región los insumos técnicos que les permitan realizar una adecuada gestión de residuos sólidos en base a consideraciones ambientales, sanitarias, económicas y sociales”. De acuerdo a lo planteado, este programa permitiría a los municipios “controlar la forma en que se manejarán los residuos en su comuna, definiendo como desea que sea este servicio , donde desea que se localicen los vertederos, que tecnología desea que se ocupe y que condiciones sanitarias, ambientales y sociales debe cumplir el sistema a implementar”.

Pese a lo anterior, y como una situación de coherencia política lógica, la Corema está predispuesta positivamente a aprobar aquellos proyectos viables en esta área, cumpliendo así con los plazos trazados en este programa que busca resolver el colapso real que afecta a los vertederos y basureros de la región.. Sin embargo todos estos chocan con la opinión de las comunidades por su localización.

VERTEDERO LOMAS DE PENCO AMENAZA A PENCO

Este proyecto presentado por la empresa Servimar Ltda y confeccionado por la consultora Cade-Idepe de Santiago fue, con fecha 6 de marzo de 2.000, declarado inadmisible por la Corema por considerarse el lenguaje empleado en la DIA excesivamente técnico y por no abordar adecuadamente el tema de los monitoreos sobre las fuentes fijas de ruidos y algunos antecedentes técnicos generales que no estaban incorporados. Una vez corregido fue reingresado al sistema.

El proyecto plantea el desarrollo de un relleno sanitario que considere las medidas, normas y requerimientos técnicos necesarios para un adecuado manejo de los residuos, los líquidos percolados y lixiviados y el manejo de gases. Para hacer lo que hasta ahora se ha negado a hacer en Carriel Norte y Cosmito plantea una inversión de 5 mil millones de pesos.

La proponente –Empresa Servimar Ltda.- es la misma que actualmente administra los vertederos de Cosmito (en Penco) y Carriel Norte (en Talcahuano). Ante los tribunales y en inserción aparecida en la prensa con fecha 11 de febrero de este año, ha señalado reiteradamente que ambos depósitos de basura completarían “su vida útil en 20 años más”. En el caso de Cosmito ha señalado que sólo ha “ocupado un 10% de su superficie autorizada”, sin embargo en el EIA presentado por el proyecto Lomas de Penco, indica expresamente que “este vertedero tiene vida útil hasta el 2001”.

Este proyecto tampoco señala con claridad cuales son las dimensiones exactas del terreno adquirido, ya que se mencionan cifras entre 30 y 40 hectáreas, que son muchas más de las 15,6 hás. sobre las que ese pidió cambio de uso de suelo.

El proyecto se desarrolla a partir de un supuesto relativo, cual es que dicho relleno funcionará con los RSU de las comunas Concepción, Penco, Talcahuano, San Pedro y Chiguayante, relativizando el hecho de que más allá de su eventual aprobación, los contratos con cualquier municipio deben adjudicarse vía licitación pública.

Las cifras entregadas en el mencionado EIA son erróneas tanto en los volúmenes actuales y proyecciones futuras de incremento del RSU, así como también son equivocadamente consideradas las cifras y porcentajes de población y aumento potencial de ésta.

Otro aspecto al que no se le presta ninguna atención en el EIA es al hecho de que debido a la condición de aeropuerto internacional que ahora ostenta Carriel Sur, su radio de seguridad aumentó desde 5 a 13 kilómetros, lo que incluye al vertedero Cosmito y eventualmente al proyectado en Lomas de Penco.

Respecto del uso del suelo en la comuna, la localización del proyecto es muy cercana a una zona definida como de expansión urbana y que se visualiza como un espacio de crecimiento en el marco del desarrollo del Plan Regulador Intercomunal de Concepción, lo que limita claramente el crecimiento de la comuna de Penco.

ALEJANDRO NAVARRO BRAIN
Diputado

Fuente: Oficina Parlamentaria

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