Renovación de mecanismo de reintegro parcial de impuesto específico al petróleo para empresas de transporte de carga

El señor NAVARRO.- Señora Presidenta, la verdad es que durante los últimos veinte años hemos estado debatiendo el impuesto específico. Y cada vez que está en el debate el Gobierno lucha por mantenerlo y la Oposición dice que lo va a derogar.

Como ha tenido posibilidad de que haya un gobierno de Derecha y un gobierno más bien progresista, ambos gobiernos no han derogado el impuesto específico, ambos gobiernos han incumplido su palabra.

Y, por lo tanto, este es un tema que está claro y que habría que sincerar: no va a haber eliminación del impuesto específico. Porque hubo un gobierno de la Concertación, hoy día la Nueva Mayoría, no se ha derogado. En el gobierno de Piñera tampoco se derogó, aun cuando -como yo se lo recordaba al Senador Víctor Pérez- antes de asumir Piñera, aquí la UDI decía: “Vamos a derogar, ahora sí que es cierto, el impuesto específico tan injusto, tan malvado, tan perverso”. Pero no se hizo.

Tal parece ser que efectivamente los dos mil y tantos millones de dólares siguen siendo necesarios. Y, por lo tanto, lo que hay que hacer es regular y regular con todos. Y allí viene el debate que tiene sentido en esta Sala.

Este proyecto de ley lo que hace es una prórroga, se cambian los guarismos. No hay innovación. Se mantiene lo de Isla de Pascua y se cambian los guarismos de la ley 20.658, “2013” y “2014” por “2015” y “2018”, respectivamente. Se sustituyen.

Y, por lo tanto, no tenemos innovación.

O sea, es un proyecto de dos artículos: uno, el de los guarismos; dos, el tema de Isla de Pascua.

Por lo tanto, cabe la posibilidad del análisis de aquello que sí quisiéramos cambiar. Y hay un tema que hemos dicho, que tiene que ver con los taxis colectivos.

Y está muy muy claro en el informe, señora Presidenta, lo que han venido pidiendo la CONATACOCH, la AGMT y FESICOR.

Han venido señalando de que hay una mesa de trabajo con el Gobierno -aquí está el Ministro de Hacienda-, que se han cumplido cuatro o cinco puntos, que quedan otros que restan.

Y como ha dicho el Senador Letelier, ¿qué pasa con los que restan? Porque esos puntos son claves para saber si efectivamente vamos a cumplir.

Se ha hecho un bono compensatorio. Ha habido la dificultad de que ese bono a quién se le paga: al dueño del taxi colectivo o al conductor. ¿Quién paga el combustible? Los conductores alegan: lo paga el conductor, porque entrega un pago diario que no incluye el gasto de combustible. Lo asume el conductor. La calidad de contrato del conductor está en la nebulosa misma.

Pero lo que es cierto es que tiene que haber un buen acuerdo entre los conductores y los dueños de los autos. Y lo que no puede existir es que no haya bono compensatorio, porque es discriminador.

Y en este sentido, el impuesto específico es pagado solo por el 20 por ciento del consumo nacional.

Fue creado el año 85, ya lo hemos dicho varias veces. En Estados Unidos, si uno hace el valor equivalente al litro de bencina en 320 pesos en Estados Unidos, está claro que el impuesto específico es el que eleva a cifras siderales el actual precio del combustible.

Los taxis colectivos son el único medio de transporte que lo paga. Por el contrario, no lo pagan el transporte aéreo (LAN), el transporte marítimo, las termoeléctricas ni las mineras. Y reciben devolución el transporte de carga -parcelado, como lo estamos viendo- y el transporte de pasajeros interprovincial y el Transantiago.

Existe coincidencia en que el impuesto específico jamás se va a eliminar. Ojalá pudiéramos tener la sinceridad para aquello y quitarnos, digamos, el debate un tanto hipócrita de que los vamos a eliminar, cuando en realidad ya hemos acordado que no.

LA CONATACOCH solicita la devolución del 25 por ciento del impuesto específico, anualmente.

Hay un detalle en el informe:

Cada taxista paga anualmente por concepto de:

Impuesto específico: 2 millones 426 mil pesos, correspondientes al 37 por ciento;

IVA: 561 mil pesos, 8 por ciento;

Y el total de impuestos: 2 millones 987 mil. Es decir, un 45 por ciento.

En consecuencia, solicitan 14 UTM anuales de devolución (equivalentes a 604 mil 772 pesos) y tal solicitud no tiene relación con los precios circunstanciales actuales de los combustibles, ni se considera para los otros medios de transportes

Aquí, por cierto, está en juego nuestra fe pública, la fe pública nuestra frente al resto.

De no ser incorporado en esta iniciativa -ya no están-, lo más probable es que los taxis colectivos no accedan a este beneficio -no van a acceder- ni a compensación alguna. Y se verán obligados nuevamente a salir a las calles para hacerse escuchar.

Yo digo: es necesario de que efectivamente tengamos movilizaciones y paralizaciones para tomar una decisión que ya hemos tomado antes y que hoy día la debiéramos ratificar.

Yo espero, señora Presidenta, de que efectivamente lo que hiciéramos es que el Ministro fuera todo lo explícito que pueda en torno a establecer claramente, como se ha dicho: fecha, monto y, claramente, a quién se le debe otorgar.

De los 58 mil 396 colectivos que hoy circulan, la compensación anual de 14 UTM costaría al erario nacional 57 millones de dólares, una cifra menor, absolutamente, respecto de la recaudación del impuesto específico y respecto del Presupuesto nacional.

Yo espero que la petición de los taxistas colectivos sea escuchada, asumida Ministro. Claramente, vamos a votar a favor su proyecto, pero tenemos que establecer compromisos.

En Santiago hay una gran asociación de taxis colectivos, pero en regiones como la Décima, la Octava, los taxis colectivos abundan, son varios miles, y lo que demandan es igualdad, no discriminación. Y es una legítima y justa petición, que si este Senado no la acoge, estaremos cometiendo una grave discriminación.

Quiero, por otra parte, señalar que la Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC), cuyo presidente nacional es don Juan Araya -quien, además, se encuentran en las tribunas-, han señalado que la prórroga de este descuento gradual es adecuada, pero sigue presente el tema de fondo.

Los camioneros en Chile, valga decirlo, tienen participación en 108 asociaciones locales, más de 5 federaciones regionales. Su presencia es nacional: desde Arica-Parinacota hasta la región de Magallanes.

Y representan un gremio que aporta el 4,8 por ciento al PIB nacional.

Más del 94 por ciento de la carga nacional se transporta por camión.

En el año se transportaron 623 millones 919 mil toneladas de carga

Y más de 4 mil 497 millones de kilómetros recorridos por el año.

Más de 155 mil 077 vehículos de transporte (camión, tracto camión, remolques y semirremolques).

En definitiva, conforman un sector claramente constituido por pequeñas empresas. Más del 82 por ciento de las empresas factura menos de 150 millones al año. Y esto en muy importante que se diga.

Aquí no estamos hablando de grandes líneas de camiones. El 82 por ciento de las empresas factura menos de 150 millones al año, lo que los establece claramente en la categoría, por cierto, de pymes. La mayoría de las empresas son pequeñas.

Claramente, las empresas de mayor tamaño presentan mayores niveles de especialización, mayor producto dada la profesionalización. No es el caso.

El 95 por ciento de las empresas del sector transporte son pymes y, por ende, tienen los mismo problemas que el resto de las pymes del país. Los mismos problemas.

Y en este sentido, cabe recordar que la situación de las pymes, en donde ponemos a este sector transportista, representan en torno al 8 por ciento del PIB, el más bajo en América del Sur, cuyo promedio es del 40 por ciento del PIB. Sin embargo, representan cerca del 80 por ciento de los empleos lo dan las pymes como hemos repetido reiteradamente en este Hemiciclo.

Es por tanto necesario, señora Presidenta, que las 24 mil 71 empresas que registran de transporte formal en Chile y las 16 mil empresas que participan de manera informal tengan una acogida adecuada y no haya ninguna distorsión de mercado.

Hay que apoyar a las pymes, lo mismo que a las pymes del transporte, aún más cuando efectivamente la situación de los combustibles las afecta diariamente.

Yo quisiera preguntarle -por su intermedio, Presidenta- muy rápidamente al Ministro de Hacienda, que nos está escuchando en la Sala, respecto de las cuatro peticiones que la CNDC ha planteado:

1.- Mantener un sistema de reintegro diferenciado por empresas micro, pequeñas, medianas y grandes.

2.- Plazo/Vigencia de al menos 24 meses.

3.- Mantener el cuarto tramo para microempresas que se incorporó en el 2013.

4.- Considerar las variables a utilizar sigan siendo el mismo nivel de facturación (ventas) mensual de las empresas y no el consumo de combustible (litros), ya que esto beneficia a quienes alteran la libre competencia y se beneficia a empresas que no tienen como actividad principal el transporte de carga. Ejemplo: operadores logísticos.

5.- Tomar claramente la estacionalidad de las ventas de las empresas.

Si el señor Ministro pudiera informarnos en qué van estos cinco puntos, que es una demanda de un sector que ha apoyado esta medida, que ha tenido una enorme responsabilidad. Me consta: en la Región del Biobío, el presidente Germán Faúndez que en momentos críticos no han paralizado ni se han movilizado y han esperado con paciencia la respuesta del Gobierno.

Ojalá el señor Ministro de Hacienda nos pudiera dar respuesta a estas inquietudes, señora Presidenta.

Voto favorablemente este proyecto, con la inquietudes que he señalado en taxis colectivos como en el apoyo a las Pymes del transporte, como acabo de indicar.

Patagonia sin represas.
Nueva Constitución, ahora.
No más AFP.
He dicho.

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