“Sólo este año Chile ha expulsado a 12 extranjeros del país”

Senador Navarro y reporte del Grupo de Trabajo sobre Salmonicultura:

Lamentando que el debate sobre la expulsión de José Miguel Vivanco desde Venezuela “siga reducido a la caricatura y la propaganda y no se abra una verdadera discusión respecto de la legitimidad y legalidad de estas decisiones de los gobiernos” el senador Alejandro Navarro dijo que “hasta ahora no he escuchado ni he leido nada sobre los 12 ciudadanos extranjeros que Chile ha expulsado sólo este año, por el único “delito” de visitar y filmar las comunidades mapuches, para mostrar al mundo como se atropellan sus derechos, cuestión que la propia Human Rights Watch ha reconocido”.

“Por lo menos hata ahora -agregó- no he escuchado a nadie decir que le medida adoptada en virud de sus leyes por el gobierno venezolano es ilegal, de lo contrario tendrían que decir lo mismo de la expulsión de los documentalistas italianos Giuseppe Gabriele y Dario Ioseffi, del ciudadano francés Thomas Bourgeois y de los ciudadanos españoles Jesús Fuentes, Félix Torrealba y Jesús Duero, integrantes del grupo rock ‘Puente Romano’ junto a dos jóvenes españolas que no fueron identificadas decretada por el gobierno chileno”.

Navarro dijo que “me gustaría que alguien me explicara por qué es antidemocrático que Venezuela expulse a un representante de una ONG norteamericana y no lo es que Chile expulse a extranjeros por realizar entrevistas y filmaciones en comunidades mapuches, participen en actos de solidaridad como simples espectadores o por haber participado, como en el caso de grupo rock español, en un acto que recordaba a víctimas de crímenes contra la humanidad cometidos por la dictadura”.

Asimismo, el parlamentario señaló que “si como país, como Parlamento o como gobierno adoptamos como criterio que reclamaremos y pediremos medidas diplomáticas cada vez que se producan hechos como los sucedidos, entonces sería bueno, aprovechando la renuncia del embajador Puccio en España, que nuestra país no llenara la vacante, como una forma de protestar y reclamar por la expulsión de 460 compatriotas que sólo el año pasado decretó el gobierno español, pese a que tenían sus papeles en regla y cumplían todos los requisitos exigidos”.

¿Y como andamos por casa?

El legislador dijo que “se ha querido enfatizar como aspectos centrales del informe de HRW contrra Venezuela temas tales como la existencia de discriminación política, presión hacia los tribunales y los medios de comunicación, la conformación de sindicatos afines al gobierno, manifestando además preocupación por la sociedad civil y el futuro de la democracia venezolana. Me parece legítimo, sin embargo, parece conveniente dar una mirada autocrítica a esos temas, para no tropezar con la vieja piedra de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”.

“Porque -prosiguió- si queremos hablar de discriminación política hay pocos ejemplos mejores que el sistema binominal y la prohibición a los dirigentes sindicales de postular al Congreso que existen en Chile. Si se quiere hablar de politización del poder judicial, ¿de qué otra forma podría definirse el sistema de nombramiento de jueces a la Corte Suprema que no sea el cuoteo político entre gobierno y oposición?. Y sobre intervención sindical Chile no se queda atrás con una legislación laboral que no protege a los trabajadores y que, por el contrario, está fundado en el “principio” de la intervención, especialmente de parte de los empleadores, ya sea creando sindicatos paralelos o despidiendo dirigentes con fuero”.

Respecto a los medios de comunicación y la libertad de expresión, Navarro señaló que “ha sido la propia Cámara de Diputados la que ha evidenciado como se distribuye desigual y preferencialmente la publicidad estatal. Tenemos el informe de la OEA de 2007 que cuestiona las restricciones y limitaciones que el Estado chileno pone al desarrrollo de las radios comunitarias y peor aún, tenemos una larga lista de medios democráticos que no cerraron por decreto ni por no renovación de sus concesiones, sino que murieron gracias a la aplicación de la eutanasia política y estatal”.

Finalmente Navarro dijo que “molesta el doble estándar que existe respecto de lo que pasa en Chile en comparación con lo que ocurre en otros países. No podemos pretender andar dictando cátedras democráticas a países hermanos donde la institucionalidad permite una mayor y mejor expresión ciudadana, donde aún siendo el voto voluntario el pueblo se expresa mayoritariamente, donde los jóvenes son activos partícipes de los procesos de cambio y donde, les guste o no a algunos, lo que se impone es la voluntad de las mayorías y no de algunos grupos económicos o políticos”.

Prensa Oficina Parlamentaria

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