“Vamos por un cambio de Constitución plebiscitado y en Asamblea Constituyente”

  • “La pregunta es -indicó el senador del MAS, Alejandro Navarro-: Si todos los países latinoamericanos con constituciones originadas en tiempos negros de dictadura fueron cambiadas por el pueblo soberano destacando su potestad constituyente originaria, ¿por qué Chile debe seguir siendo la excepción?”, haciendo hincapié que “la transición en nuestro país después del golpe de Estado concluirá con una nueva Constitución”.
  • Para Navarro, “por un asunto efectivo de legitimidad, la forma para elaborar una nueva Constitución es igual de importante que la redacción misma del texto”. Y afirmó: “La Asamblea Constituyente es el medio institucional más democrático y participativo internacionalmente comprobado”.

 

A contar de las 15:30 horas de hoy lunes 6 de enero, la Comisión de Constitución del Senado, comenzará el estudio al proyecto de reforma constitucional, Boletín N° 8.562-07, iniciado por los senadores Navarro, Gómez, Girardi, Quintana y Rossi que pretende definir un procedimiento plebiscitario para el cambio de la Constitución Política de la República mediante una Asamblea Constituyente. El senador y presidente del MAS señaló que “como partes de la Nueva Mayoría damos el primer paso en el Congreso y abrimos el debate que es resaltar un cambio de Constitución gracias al poder constituyente y originario de su exclusivo titular: la ciudadanía, la gente”, afirmó.

 

La moción a la que está adscrita Navarro es crítica con la normativa en los artículos 127 a 129 de la Constitución que señalan que ésta puede ser reformada en ciertos contenidos por el parlamento: “En realidad, que esta Constitución, que hemos definido como una maloliente y nauseabunda carta fundamental escrita a sangre y fuego, sea cambiada por una nueva, es hoy muy complejo que ocurra desde su propia normativa”.

 

Ante ello, el congresista planteó que “la Constitución, de ser cambiada, debe nacer de la voluntad y ejercicio de una Asamblea Constituyente, restableciendo así el protagonismo que debe lucir la ciudadanía con la participación de todos los ámbitos ideológicos, étnicos, sociales y políticos”. Esta postura, según Navarro, “es afín incluso en la Constitución Política de la República que nos establece en el artículo número 5 que ‘la soberanía reside esencialmente en la Nación. Su ejercicio se realiza por el pueblo a través del plebiscito”. Y, en el mismo artículo se complementa que “es deber de los órganos del Estado respetar y promover tales derechos”.

 

Y resaltó: “Podemos apreciar que hasta la Declaración Universal de Derechos Humanos, en su artículo 21 nos establece que: ‘Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medios de representantes libremente escogidos’. Además ‘la voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público’”, dijo.

 

El senador del MAS llamó a la derecha “que temen tanto a los plebiscitos, será por el trauma que les dejó el de 1988 que dejó a Pinochet fuera de La Moneda”, a que veamos ejemplos “como en  Suiza que los ciudadanos deciden por medio de plebiscitos sobre todo aquello que les incumbe, tomando un suizo de 40 años decisiones por más de mil temas”.

 

Y, asimismo, Navarro aplaudió que “en Uruguay, paralelo a la penúltima elección presidencial se realizó un plebiscito a solicitud de los ciudadanos, gracias al cual se integró una cláusula en la Constitución que imposibilita que se privatice el agua potable”.

 

Entonces, el líder del MAS manifestó sentir “vergüenza decir que Chile todavía es el único país en Latino América que tras el golpe de Estado de 1973 de las Fuerzas Armadas lideradas por Augusto Pinochet, permanezca regido por normas constitucionales contextualizadas a la época de 1980, allí urdidas en dictadura, cuyos aspectos han trascendido a modo de herencia al sistema político, económico y social que nuestro país mantiene hoy”.

 

Este lunes será “un día de esos memorables, en donde sentaremos la premisa de que sea el pueblo soberano el que estime que sea una Asamblea Constituyente la facultada para redactar una nueva Constitución legitimada en democracia, cualidad que rija en  todos los aspectos del quehacer económico, político y social de nuestros compatriotas”, aseveró el congresista.

 

¡Nueva Constitución, AHORA!

Alejandro Navarro, como senador, ha particularizado terminar sus intervenciones en el hemiciclo con su característico: “¡Nueva Constitución, AHORA!”. Y es que su compromiso y disposición ha sido desde siempre cambiar la carta fundamental. “Ahora, la discusión está en el umbral. Recordemos que en un comienzo se pretendió establecer que junto con las elecciones presidenciales y parlamentarias pasadas se dispusiera de una cuarta urna, en la que en plebiscito se aprobara o rechazara la convocatoria a una Asamblea Constituyente que redacte una nueva Constitución Política. Sin embargo, la discusión del proyecto de ley que permitiera aquello no se vio”.

 

Si bien, el contexto cambia, de acuerdo a Navarro “lo que planteamos es la instancia de plebiscito en la que si se aprobara una ‘Asamblea Constituyente que redacte una nueva Constitución Política, el Presidente de la República convocará a la elección de la misma dentro de un plazo de doscientos cuarenta días, debiendo realizarse ésta dentro del plazo de noventa días desde la convocatoria’”, indicó el senador en lo textual a la moción que será estudiada este lunes en la Comisión.

 

Y continuó: “A los 150 días de efectuada la proclamación de aprobación del Tribunal Calificador de Elecciones el Presidente de la República, enviará al Congreso un Proyecto de Ley que establezca el mecanismo por el cual se elegirán los delegados a la Asamblea Constituyente, el que deberá asegurar la debida representación de la diversidad del país”.

 

Siguiendo con lo que insta Navarro junto a los senadores Girardi, Rossi, Quintana y Gómez en el proyecto de ley, “la Asamblea Constituyente será independiente en sus deliberaciones de todo otro órgano legal o constitucional de la República, y definirá sus procedimientos de deliberación en forma autónoma de toda otra autoridad. No podrá dictar leyes, remover autoridades ni abocarse en forma alguna a otro tema que la elaboración de un Proyecto de Nueva Constitución Política de la República, para lo que tendrá un plazo de 180 días desde su instalación, el que podrá ser prorrogado por decisión fundada de la mayoría absoluta de sus miembros. El texto constitucional emanado de sus debates será sometido a Plebiscito para su aprobación o rechazo”.

 

Finalmente, señaló Navarro que en el texto se menciona que “en el caso que la ciudadanía apruebe la proposición que presente la Asamblea Constituyente, el Tribunal Calificador de Elecciones comunicará al Presidente de la República dicha aprobación, el cual deberá promulgarla dentro del plazo de diez días contados desde dicha comunicación. Su publicación se hará en el plazo de cinco días hábiles siguientes a la fecha en que quede totalmente tramitado el decreto promulgatorio”.

 

PRENSA OFICINA PARLAMENTARIA

 

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