| Alejandro
Navarro Brain
Senador
Uno no escoge el tiempo para venir al mundo,
pero debe dejar huella de su tiempo.
Nadie puede evadir su responsabilidad, nadie puede taparse los ojos,
los oídos, enmudecerse y cortarse las manos.
Todos tenemos una meta de amor que cumplir, una historia que hacer,
una meta que alcanzar.
No escogimos el momento para venir al mundo: ahora podemos hacer
el mundo
en que nacerá y crecerá la semilla que trajimos con
nosotros.
Uno no escoge.
Gioconda Belli
El senador Alejandro Navarro nació en
Santiago, el 20 de noviembre de 1958. Hijo de Fernando Navarro,
maestro arreglador de muebles y de Lidia Brain, dueña de
casa; es el mayor de cuatro hermanos y padre de cuatro hijos.
Sus estudios básicos los realizó
en la Escuela Rafael Sanhueza, de la capital; en tanto los secundarios,
en el Liceo B-36, José Miguel Carrera, de la misma ciudad.
Desde los 9 años comenzó a trabajar
tiñendo y lijando los muebles que su padre arreglaba en su
taller casero. Navarro también limpió vidrios y vendió,
puerta a puerta, una variedad de cosas, como por ejemplo, hojas
de parra a la comunidad árabe de Patronato. Entre todas esas
obligaciones, Alejandro Navarro estudió, finalizó
la enseñanza media y entró a la Universidad Católica
de Valparaíso a la carrera de Geografía. Sin embargo,
antes de cumplir un año de estudios, debió abandonar
la universidad por problemas económicos.
Un curso de laboratorista de suelos realizado
en Santiago, le permitió partir al sur, y trabajar como obrero
en algunas empresas constructoras de puentes y caminos en la Isla
Grande de Chiloé y también en la Carretera Austral.
Esta experiencia en el sur, generó en él un acercamiento
a la vida cotidiana del pueblo huilliche, al cual logró conocer
y respetar. De esa relación con los huilliches, surgen sus
primeras convicciones para defender los derechos de los pueblos
indígenas de Chile.
EL POLÍTICO
En 1982, en plena dictadura militar hubo gente
que debió partir al exilio, hubo otros que se quedaron y
que decidieron enfrentar la difícil tarea de pensar distinto
a lo establecido. Navarro fue uno de ellos. Ingresó a estudiar
Pedagogía en Filosofía en la Universidad de Concepción,
donde emergió como Presidente del Centro de Alumnos de su
carrera, la cual terminó gracias al crédito universitario.
Su buen desempeño como dirigente hizo
que en 1983, fuese electo dirigente de la Federación de Estudiantes
de esa casa de estudios. Ese mismo año ingresa a militar
en las filas del Partido Socialista de Chile.
En plena efervescencia por el plebiscito de 1988, Navarro es elegido
Presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad
de Concepción y además Secretario del Partido Amplio
de la Izquierda Socialista (PAIS) de la Región del Bío-Bío.
Invitado por las organizaciones estudiantiles internacionales, Navarro
viaja a Italia, Francia y Suiza para exponer la situación
que Chile vive desde el punto de vista de los estudiantes.
Una vez egresado de la carrera de Filosofía,
Navarro realizó 6 meses de práctica profesional como
profesor con estudiantes nocturnos. Esa es la única vez que
ha ejercido como docente, ya que los siguientes años se ha
dedicado por completo a la vida política.
Retornada la democracia, en 1990 Navarro ocupa
el cargo de Secretario Regional de la Unión de Jóvenes
Socialistas, a la vez, que pasó a integrar el Comité
Central de su partido. Su destacada labor como dirigente estudiantil
sonó fuerte en La Moneda, por lo que el entonces Presidente
de la República, Patricio Aylwin lo nombró Director
Regional del Instituto Nacional de la Juventud, cargo que desempeñó
durante 3 años.
EL COMPAÑERO, EL PADRE Y EL
DIPUTADO
En esos años de revuelo Navarro conoció
a Ana García, con la cual tiene cuatro hijos: Araxza, América,
Alonso y Antonia.
En 1993 postuló a Diputado de la República
por el Distrito 45, obteniendo el 25% de los votos. En 1997 fue
reelecto como diputado con el 37% de la votación y en las
elecciones del 2001 alcanzó el 47% de las preferencias, posicionándose
como la primera mayoría regional y la tercera a nivel nacional.
La fiscalización fue la característica
fundamental de la gestión de Alejandro Navarro en sus 12
años en la Cámara de Diputados, habiendo presentado
66 Proyectos de Ley y solicitado 3.700 oficios de fiscalización
sobre distintas materias. Sus proyectos de ley van en directo beneficio
de la ciudadanía, con el fin de promover la igualdad y el
bienestar social de los chilenos y las chilenas.
Una de las leyes que tiene su autoría
es la actual Ley de la República que entrega crédito
fiscal a estudiantes de escuelas matrices de las FFAA, iniciativa
que fue incluida por el Gobierno en la Ley de Crédito Universitario,
la Ley N°20.027. De esta manera, cualquier joven, independiente
de su situación económica, podrá integrar las
Fuerzas Armadas y de Orden.
Otro proyecto de Alejandro que se convirtió
en la Ley N°20.166, es el que extiende el derecho de las madres
que trabajan fuera del hogar a amamantar a sus hijos aún
cuando no exista una sala cuna en su trabajo; favoreciendo con ello
la salud de los niños y fortaleciendo la familia.
Otro proyecto de Alejandro, que se convirtió
en la Ley N°20.098, es aquel que redistribuye los beneficiarios
de las utilidades de la Polla Chilena de Beneficencia, e incorpora
a las Aldeas Infantiles Cardenal Raúl Silva Henríquez.
La Ley N°20.131 también es resultado
de una moción de Alejandro. Esta ley rebaja la edad para
participar en las Juntas de Vecinos a los 14 años.
Otro de sus proyectos emblemáticos,
es el que pretende regular el lobby, que presentó en noviembre
de 2003, siendo incluido en la agenda legislativa del Gobierno en
abril de 2004.
Navarro es autor de la moción que obliga
a las autoridades que ejercen cargos públicos a declarar
su patrimonio; que también se encuentra en el Senado. Sin
embargo, al no ser ley, y con el fin de fomentar la transparencia
en la actividad pública, Navarro decidió voluntariamente
declarar sus bienes en el año 2003 en una Notaría
pública y además publicarlos en su web personal: www.navarro.cl.
Parte importante de su labor parlamentaria
se desarrolló en las distintas comisiones de trabajo legislativo.
En el transcurso de su desempeño como Diputado, Navarro integró
las comisiones: de Trabajo y Seguridad Social; Recursos Naturales,
Medio Ambiente y Bienes Nacionales, la que presidió en dos
oportunidades, así como la de Ciencia y Tecnología
y Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos.
También participó en la Comisión
Especial de Discapacitados, integró la de Gobierno Interior,
Regionalización, Planificación y Desarrollo Social,
la que presidió hasta abril de 2005. Este mismo año
ocupó el cargo de Primer Vicepresidente de la Cámara
de Diputados.
Así mismo y gracias a sus iniciativas la Cámara de
Diputados aprobó la creación de las Comisiones de
Juventud y la de Pueblos Indígenas y separó las de
Agricultura y Pesca.
Como parte de sus funciones en la Cámara
de Diputados, Navarro fue también integrante de los Grupos
Interparlamentarios Chileno-Cubano, Chileno-Palestino; Chileno-Neocelandés,
Chileno-Peruano y Chileno-Mexicano.
NAVARRO SENADOR, JUNTO A LA GENTE SIEMPRE
En diciembre de 2005 fue elegido Senador por
la Circunscripción 12, que integran 26 comunas de las provincias
de Ñuble y Concepción, con la primera mayoría
regional, posibilitando el único doblaje senatorial de la
Concertación y permitiendo a este conglomerado contar con
mayoría en el Senado, y con la segunda votación porcentual
a nivel nacional.
Durante el 2006 fue jefe de la Bancada de Senadores
del Partido Socialista, presentando un total de 28 proyectos de
ley. Alejandro integra las Comisiones de Educación y de Medio
Ambiente, siendo el 2007 presidente de ésta última.
Alejandro, profesor de filosofía y licenciado
en educación, se destaca por su consecuencia, lealtad y compromiso
con cada una de las personas que más necesitan. Desde el
Parlamento ha fomentado el trabajo escuchando a la gente y, en especial,
a los sectores más postergados de la sociedad. De esta forma,
la defensa de los derechos y la dignidad de las personas son los
principios fundamentales que lo identifican a través de toda
su trayectoria. Principios que, sin lugar a dudas, continuará
aplicando durante toda su vida, pues él ha hecho suya la
frase del gran pensador José Martí: "La mejor
manera de decir, es hacer".
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