Familia que ganó demanda por negligencia médica cuenta el “vía crucis” que les tocó vivir

Su satisfacción por el fallo unánime de la Corte Suprema que acogió el recurso de casación en contra de un dictamen de la Corte de Apelaciones de Concepción y que obliga al Servicio de Salud de la zona penquista a pagar 75 millones de indemnización por los daños y perjuicios causados a la familia del menor Javier Castro Ruiz, quien a 4 días de su nacimiento sufrió la amputación de su mano izquierda por una negligencia; manifestó el senador Alejandro Navarro

El legislador, que ha apoyado a Javierito y a su familia desde que comenzaron a buscar justicia, comentó que “sin lugar a dudas este caso marca un importante precedente para otros de mal servicio prestado en un centro asistencial y que han dejado con serias secuelas a muchos pacientes. El fallo expresa claramente que ‘el Estado de reparar a los demandantes, de forma tal que si un administrado resulta lesionado debe obtener la reparación de los perjuicios sufridos’”.

El menor nació el 16 de abril de 2002 con 34 semanas de gestación en el Hospital de Los Ángeles Víctor Ríos Ruiz. Por su condición de prematuro tuvo que enfrentar deficiencias respiratorias, debiendo ser conectado a ventilación mecánica y a la instalación de un catéter de vena y arteria pulmonar. Sin embargo por sangramiento de se la retiran y se le punciona la arteria humeral del brazo izquierdo a nivel del pliegue del codo. Posteriormente, el niño comenzó a presentar un espasmo arterial y lo trasladan al hospital regional de Concepción en donde le diagnostican derivó al otro día en una trombosis de la arteria humeral post punción y evalúan la amputación de su mano izquierda, lo que se llevó a cabo en el Hospital Clínico de la UC.

Escucha declaraciones del senador Navarro aquí

El senador comentó que “el fallo es claro respecto a la negligencia que se cometió, la que se basó en que no hubo supervisión en el turno de la noche del 16 de abril y primeras horas del 17, de la evolución de la complicación que afectó al recién nacido luego de la punción, iniciándose el tratamiento anticoagulante recién en horas de la mañana de este último día. Por lo que la tardanza en la aplicación del tratamiento anticoagulante por la falta de vigilancia del menor provocó la irreversibilidad del cuadro isquémico y la consecuente amputación de su mano izquierda. Y agrega que no se tuvo la diligencia adecuada en el procedimiento ni la reacción oportuna para revertir la complicación que había experimentado el menor”.

Entre exámenes y procesos judiciales

1.- Causa iniciada el 14 de Julio del 2006 ante el Primer Juzgado de Letras de Lo Angeles en contra del Servicio de Salud Bío-Bío por la amputación de la mano izquierda de Javier Castro Ruiz en un procedimiento de punción de su arteria humeral. Sentencia definitiva de 25 de Octubre del 2007, condenó al Servicio de Salud mencionado a pagar la suma de $75.000.000 por concepto de daño moral. Se trató de un caso de mal praxis médica.

2.- Corte de Apelaciones de Concepción, en causa rol 72-2008, por sentencia de 12 de Mayo del 2009, revocó la sentencia anterior, absolviendo al Servicio de Salud y dejando sin efecto la indemnización.

3.- Corte Suprema, en recurso de casación en el fondo rol 4751-2009, por sentencia de 13 de Octubre del 2011, anuló la sentencia de la Corte de Apelaciones de Concepción y, ordenó pagar la suma de $75.000.000, confirmando así la sentencia dictada por el Juzgado de Letras de Los Angeles.

PRENSA OFICINA PARLAMENTARIA

Tags:
0 shares
  1. Lafernd
    Octubre 31, 2011

    podrian agregar la sentencia de primera instancia.Sldos.

  2. Martha Gonzalez
    Mayo 2, 2012

    quiero demandar a mi doctor que me opero mi pierna hace 3 anos y me puso una placa mucho mas grande k mi femor y por 2 anos no pude caminar y cuando le reclame al dr. que pork no caminaba me dijo k” lo siento tienes k retirar la placa por k es mas grande k tu pierna y cuando me la retiro dijo k era una placa muy antigua y todavia no puedo caminar bien y sufro mucho dolor e infeccion en mis huesos y ahora ya nunca puedo caminar bien

Responder a Martha Gonzalez Cancelar respuesta

Su dirección de correo no se hará público.