Modificación de número 6 de articulo 159 de codigo del trabajo

El señor NAVARRO.- Señor Presidente, la verdad es que no hay mejor que una ley que proviene, por cierto, de una necesidad del sentido público. Las leyes pueden ser a veces ociosas, desde el punto de vista de que se discuten, se aprueban, pero luego no funcionan.

Imagen: tuobrero.com

Aquí estamos ante un evento contrario. Esta es una ley producto de una situación grave, de una situación contradictoria que afecta derechos. Por eso es que no comparto la afirmación del Senador Novoa. Aquí no estamos afectando derechos: aquí estamos protegiendo derechos, explicitando derechos.

Algunos dirán que hay aforismos que dicen que “lo que abunda no daña”. Lo que sucede es que aquí no hay abundancia; hay pocos dictámenes y sí está dañando a los trabajadores. Porque lo acaecido en la Región del Biobío, señor Presidente, dejó claramente que las llamadas desvinculaciones de cientos de trabajadores al esgrimir la causal del número 6 del 159 -lo dije y lo expresé en su oportunidad en marzo-: viene un tsunami laboral.

Y, por cierto, hay empleadores responsables, respetuosos de los trabajadores, que aplicaron esto de manera correcta. Es decir, cuando había imposibilidad absoluta, porque había destrucción total de la fuente de trabajo. Y hay otros que, teniendo seguros comprometidos y teniendo, por cierto, un tránsito pequeño, corto, para poder reponer su fuente productiva, procedieron al despido por el 159 número 6: 30, 35 años de servicios; 18, 15 años de servicios. ¡No se les pagaban los años de servicios!

Este tsunami laboral afectó a la Región del Biobío: más de 46 mil empleos perdimos en lo que va acaecido después del terremoto. Y quiero señalar de que la sola ocurrencia de una catástrofe aun de la envergadura, señor Presidente, no configura automáticamente la causal de caso fortuito o fuerza mayor. Esto es porque, claramente, los dictámenes que ha establecido la Dirección del Trabajo señalan que tiene que haber imposibilidad absoluta para cumplir las obligaciones laborales. Hay fallos de los tribunales muy claros: no procede el despido cuando al empleador se le resarce por sus pérdidas.

Se produjeron despidos con gente que tenía seguros comprometidos. Cuando ocurre esto es la voluntad del empleador, no es la fuerza mayor.

Señor Presidente, hay dictámenes, el 4.055/297, del 27 de septiembre del 2000; hay dictámenes de la Dirección del Trabajo, pero aun, por cierto, no queda del todo claro.

¿Qué queremos? Que el Código del Trabajo lo exprese clara y nítidamente, de que en el numeral 6, que dice escuetamente: “caso fortuito o fuerza mayor”, tenga una aclaración igual que el número 4 respecto a cuando se exceden los plazos establecidos en el contrato o cuando un contrato transitorio se hace permanente.

Estamos tratando e abundar para no dañar. Estamos tratando de que efectivamente a los trabajadores no se les pueda despedir con terremoto, maremoto o en cualquiera situación de caso fortuito o fuerza mayor, cuando a veces la responsabilidad es del empleador. Porque alguien podría hacer de mala fe, terminar con la fuente laboral, y decir: “Mira, no puedo continuar trabajando”. Tiene que haber establecida muy claramente de que la responsabilidad es “externa -como dice el artículo 45 del Código Civil- e irresistible”.

Y, por tanto, el artículo 45 del Código Civil no es suficiente para poder detallar y determinar.

Y a pesar de la jurisprudencia de los fallos, queremos tener mayor garantía de que la ley sea inapelable. ¿En qué sentido? De que si hay terremoto, maremoto, incendio o destrucción total, y no hay posibilidad alguna de que ese empleo pueda continuar, esa causal pueda ser aplicada.

Pero si después de dos o tres meses -como ha ocurrido en algunas empresas en mi Región, de servicios las más- la empresa vuelve a reabrir y llama a los mismos trabajadores, con 15, 20 y más años de servicios y le dice: “Ven, comencemos de nuevo; ahora puedo trabajar”.

Ese es un abuso. Esa es una interpretación indebida. ¿Y qué sucede? ¡Claro, los trabajadores tienen que demandar!

¿Y cuál es la posición de los trabajadores? Tienen que demandar a una gran empresa, pagar al abogado de sus propios bolsillos y someterse a nuevas condiciones de trabajo.

Si la ley es expresa, nítida, clara, concreta, la verdad es que nos vamos a evitar muchos trámites en los tribunales.

Y lo que persigue este proyecto de ley y lo hace de manera adecuada, es establecer de manera nítida las causales copulativas que se deben tener presentes cuando efectivamente se aplique el caso fortuito o fuerza mayor: que los daños ocurridos en las instalaciones de la empresa se deban a la ocurrencia, por cierto, de una fuerza mayor como un terremoto; que el empleador que haya invocado este artículo no pueda ser parte del mismo, no haya sido responsable del mismo; que el terremoto no haya podido preverse -y está claro que ningún terremoto puede preverse-, y que el terremoto y sus efectos directos sean irresistibles. Es decir que la nula posibilidad de mantener el puesto de trabajo a esos trabajadores.

La pregunta, que yo espero no tenga que ser dilucidada en un juicio laboral, es qué pasa si a los tres meses o a los seis meses ese contratista, ese empresario puede reactivar su fuente laboral Como ha ocurrido en la Región del Biobío: cuatro o cinco meses después están siendo llamados para ocupar el mismo puesto de trabajo, frente a la misma máquina, frente a la misma función, pero sin sus 20 años de indemnización por años de servicios.

Es una situación que van a dilucidar los tribunales, por cierto. Pero creo que, tal como aquí se ha dicho, y el propio Senador Novoa lo ha dicho, hay jurisprudencia. Pero queremos que esa jurisprudencia esté asentada en la ley. Por eso es una ley interpretativa; una ley interpretativa que amplía el número 6 a exactamente lo que han dicho los tribunales; a exactamente la jurisprudencia de la Dirección del Trabajo.

Aquí no hay equívoco; aquí no se quiere fortalecer más aún los derechos de los trabajadores porque están claros, ni tampoco los derechos de los empresarios o de los empleadores. Lo que se quiere es dejar constancia de que estos derechos, para ambos, están fijados en el Código del Trabajo y nos evitamos, por tanto, la suerte de tener que ir a los tribunales, con los costos económicos que tiene tanto para trabajadores como empleadores.

A eso se refiere esta modificación, señor Presidente, estableciendo claramente condiciones y situaciones que debieran estar aclaradas en el Código del Trabajo, no en el Código Civil.

Tenemos un Código especializado. Las causas que se argumentan en el Código del Trabajo son causas laborales; las causas a las cuales se refiere el Código Civil son diversas, del mundo civil.

Y, por tanto, creo que es necesario perfeccionar la ley.

Aquí estamos perfeccionando el artículo número 6, haciéndolo irrebatible. Y eso crea certeza jurídica. ¿Para quién? En primer lugar, para el empleador, a fin de que no se vea en condición de tener que tomar decisiones que le puedan acarrear juicios innecesarios. Y, en primer lugar también, para el trabajador, para que sepa exactamente cuáles son los derechos, para que no haga reclamos que puedan ser injustos con un empleador que lo ha perdido todo y que efectivamente no le puede brindar empleo.

Certeza jurídica para ambos: para el empleador, para el empleado; para el empresario, para el trabajador. Una ley que permite esclarecer y ampliar por cierto el numeral 6 del 159 a fin de evitar resolver estos temas en los tribunales del trabajo, que bastante pega tienen ya, señor Presidente.

¡Patagonia sin represas, señor Presidente!

Voy a votar a favor de este proyecto de ley.

El señor NAVARRO.- Presidente, ha habido dos consensos en la Sala.

Uno, que efectivamente los alcances del proyecto requieren una revisión de la Comisión de Constitución. Pero también ha habido un consenso, en mi opinión, respecto de que este es un derecho que hay que fortalecer. Es decir, hay que evitar que los trabajadores, haciendo uso abusivo de este artículo, puedan ser despedidos y perder sus indemnizaciones.

Por lo tanto, lo que yo sugiero, para que efectivamente se interprete de manera correcta, es que podamos votarlo en general, irá a la Comisión, su aprobación pasará nuevamente por la Sala, pero yo no quiero que el espíritu sea que cuando discutimos proyectos de ley que tienden a favorecer los derechos de los trabajadores siempre requieren la más exhaustiva revisión por la Comisión de Constitución, a pesar de que todos tenemos la voluntad de apoyar a los trabajadores.

Y, por tanto, si hay consenso de que efectivamente hubo problemas, y el caso de Versluys en la Región del Biobío fue claro: los despidieron a todos; hubo que hacer movilizaciones; se fue al tribunal; fueron reintegrados; fueron integrados los dirigentes y se han ido pagando. Pero la verdad es que pasaron por un proceso doloroso, porque efectivamente la ley, tal como está, no expresa esa garantía. Y hubo que determinar en un tribunal.

Por tanto, si hay claridad sobre cuándo y en qué condiciones es caso… fuerza mayor o caso fortuito, tanto mejor aclararlo. Si hay dudas, lo aclaramos, pero la voluntad de poder legislar para hacer, como lo dije en mi primer discurso, claridad respecto de los derechos de los empleadores como también de los trabajadores, bienvenido. Pero yo siento que efectivamente expresar la voluntad de querer legislar en este sentido.

Muchas gracias

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  1. Ruben
    Octubre 12, 2010

    Estimado Senador, gracias por apoyar a los trabajadores, soy un trabajador de una pesquera en Talcahuano que fue desvinculado por esta causal , y a la fecha todavia nuestro caso esta en tribunales siendo que estos contaban con todos los seguros para estos casos. Bueno a esperar que es lo que determina la jueza .

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